La Junta rebaja la previsión de cosecha tras la sequía de las últimas semanas

Un tractor preparaba la tierra el pasado miércoles en la comarca abulense de la Moraña./Henar Sastre
Un tractor preparaba la tierra el pasado miércoles en la comarca abulense de la Moraña. / Henar Sastre

Calcula una recogida por debajo de los seis millones de toneladas por la falta de agua, que ya es generalizada

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOCiudad Rodrigo

En poco más de una semana las primeras cosechadoras entrarán en las tierras de cereal con la incertidumbre de qué se van a encontrar. Si hace apenas 15 días el sector esperaba una cosecha «regular o mala», las perspectivas son cada vez peores y la propia Junta ya rebaja las cifras iniciales y sitúa la cosecha por debajo de los seis millones de toneladas.

«No queremos ser alarmistas pero esto empieza a ser un desastre», comenta Juan José García Río, agricultor de Pedrosa de Río Úrbel (Burgos) y miembro del Comité de Estadística de esa provincia. La zona norte de la comunidad era la que mejor había resistido a la falta de agua pero «en el Arlanzón empieza a notarse la sequía, los forrajes son un auténtico desastre y las bezas o los yeros también están muy mal».

Según este profesional del campo, «la Ribera tiene una sequía muy fuerte y los hielos han afectado sobre todo la cebada hace 20 días». En el caso del Arlanza «los cereales están con mucha necesidad de agua y la Bureba está ahí, a la espera de lo que pueda ocurrir, pero tiene que llover ya, y con estos calores que se esperan el fin de semana de 30 y 31 grados, qué te voy a contar», lamenta.

García Río explica que en esta zona no se cosechará hasta el ocho o el diez de julio e insiste en que los datos «son muy provisionales. Si mañana caen 40 litros, el tema cambia, pero lo cierto es que la perspectiva es mala».

La realidad es bien distinta en la comarca abulense de la Moraña donde el cereal de secano «no tiene cosecha». Al menos eso es lo que aprecia Juan José Rodríguez quien añade: «Se está cortando el cereal sin cosechar el grano para paquetes para el ganado porque si encima tienes que cosechar no sacas para pagar a la máquina». Rodríguez, y es posible que muchos más como él en esa zona, se tiene que enfrentar a ese secano que no va dar nada y a un regadío en el que la dotación de agua se ha limitado, finalmente, a 2.100 metros cúbicos por hectárea. «Tenemos varios agricultores que ya han consumido toda su dotación para regar cereal y que ya no van a tener más agua; era algo con lo que contaban».

Con esa dotación, la comunidad Río Adaja, de la que Rodríguez es presidente, no regará más de un tercio de la superficie pero asume que tanto ellos como la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) «le hemos dado cien vueltas y no hay más. No nos pueden dar lo que no hay».

Confía en que, ahora sí, se produzca la declaración de sequía en la zona, «se hace de manera mensual y según nos han dicho, hacia el 10 de junio podría estar». Otra cuestión es que ellos no tengan que pagar el canon de agua pero eso es algo que tendrá que aprobar el Ministerio mediante un Real Decreto.

Ni con el seguro

En Madrigal de las Altas Torres, Raúl Octavio, también agricultor, calcula que «habrá tierras que no van a dar más de 500 kilogramos por hectárea». En esta zona, en un año normal la media se sitúa en 2.800 kilogramos. Rápidamente hace números y dice que ni con el seguro saldrán en muchos casos las cuentas, «una hectárea tiene unos 450 euros de gastos».

La mejor cosecha de la provincia de Zamora se esperaba en Almendra del Pan. «Es un término muy seguro», concreta Luis Felipe Codesal, pero las expectativas de lo que iba a ser un «cosechón» se han ido al garete. «No llueve desde abril y en 15 días se nos ha ido». «Cosecharemos todas las tierras pero habrá quien no pague la máquina».