Policía y Junta de Castilla y León controlan las viviendas turísticas contra el terrorismo y la mafia

Turistas en la Plaza Mayor de Valladolid. /Henar Sastre
Turistas en la Plaza Mayor de Valladolid. / Henar Sastre

«Hemos visto la necesidad de abordar la brecha de seguridad existente en las viviendas turísticas que se encuentran al margen de la normativa», ha explicado Manuel Castro, inspector de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana en Valladolid

El Norte
EL NORTEValladolid

El terrorismo y la delincuencia organizada son dos de las principales preocupaciones del Cuerpo Nacional de Policía y de la Junta de Castilla y León en torno a la proliferación de viviendas de uso turístico, además del intrusismo que también combate la administración autonómica con medidas.

El Cuerpo Nacional de Policía, en colaboración con el Gobierno autonómico, ha iniciado un proceso para la localización y control de viviendas particulares para uso turístico, a cuyos titulares exige la comunicación de la identidad de sus usuarios para reforzar la seguridad ciudadana en este ámbito.

«Hemos visto la necesidad de abordar la brecha de seguridad existente en las viviendas turísticas que se encuentran al margen de la normativa, donde se hospeda gente de buena fe que quiere hacer turismo pero también puede ser la puerta de entrada al terrorismo y delincuencia organizada», ha explicado Manuel Castro, inspector de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana en Valladolid.

Desde el pasado junio en Valladolid, el Cuerpo Nacional de Policía ha emprendido una estrategia de vigilancia en ese sentido que «ha dado sus frutos» y que próximamente tendrá continuidad en el resto de las provincias de Castilla y León, ha anunciado el inspector durante una rueda de prensa celebrada esta mañana.

La reducción de la cifra de viviendas ilegales para uso turístico y el incremento de las que se inscriben en el registro habilitado por la administración autonómica, hasta las 1.1401 actuales, figuran entre las consecuencias de esa cooperación.

La Guardia Civil, en el medio rural, y las policías locales, en el urbano, «son las otras dos patas» de un esfuerzo de colaboración entre administraciones «que queremos intensificar» para favorecer la seguridad e impulsar el control e inspección de la actividad clandestina, del intrusismo profesional, ha explicado el director general de Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Ramírez.

La proliferación de viviendas turísticas, que principalmente se comercializan a través de plataformas en internet con precios competitivos, ha motivado la queja del sector por un presunto intrusismo profesional, así como la preocupación de las fuerzas y cuerpos de seguridad por el riesgo que comporta a la seguridad.

Desde hace meses, la Junta de Castilla y León ha canalizado una colaboración entre las instituciones implicadas para tratar de regular las viviendas turísticas con arreglo a la normativa vigente, entre ellas las leyes de la Propiedad Horizontal y de Arrendamientos Urbanos, recientemente modificadas.

Con este motivo, el director general de Turismo, Javier Ramírez, ha celebrado esta mañana en Valladolid una nueva reunión con concejales y técnicos de los ayuntamientos de León, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.

Ramírez les ha explicado las líneas generales del próximo Plan de Inspección Turística (2019-2022) «para evitar el intrusismo, impulsar la colaboración entre instituciones y coordinar el trabajo entre policías y ayuntamientos».

La Consejería de Cultura y Turismo ha contactado con todas las plataformas comercializadoras de hospedaje turístico para pedir que solo promocionen, en el caso de las viviendas turísticas, aquellas que figuren en el registro oficial de la Junta de Castilla y León, una solicitud a la que ya se ha adherido booking.