La prevalencia de tuberculosis bovina se reduce hasta el 1,4% en cuatro años

Interior de una explotación ganadera./Félix Ordóñez
Interior de una explotación ganadera. / Félix Ordóñez

El director de Producción Agropecuaria afirma que los datos son «optimistas pero no triunfalistas» y que ahora «se están viendo los resultados»

S. G. R.

Como una enfermedad «crónica, insidiosa y que da mal la cara». Así define el director general de Producción Agropecuaria de la Junta, Óscar Sayagués, la tuberculosis bovina cuya prevalencia ha disminuido el 26% a lo largo de los últimos cuatro años. «Comenzamos la legislatura con una prevalencia que rondaba el 2% y hemos cerrado 2018 con un 1,43% y también baja con respecto al año anterior que fue del 1,63%», explica Sayagués. El director general considera que estos datos son «buenos» pero matiza: «Estas cifras nos hacen ser optimistas de forma moderada, optimistas pero no triunfalistas», insiste, al tiempo que destaca la labor de los ganaderos, los veterinarios de los servicios oficiales y de aquellos que se dedican al saneamiento ganadero. «Vamos a seguir trabajando de la mano del sector; ahora es cuando se están empezando a ver los resultados que son fruto del esfuerzo de la labor de todos».

Lógicamente, las cifras están repartidas de desigual manera entre las provincias y son seis las que se encuentran con una prevalencia por debajo del 1%. Se trata de Burgos, León, Palencia, Segovia, Valladolid y Zamora. Los datos varían entre el 0,30% de Burgos o el 0,17% de Zamora. Al final, la traducción a la realidad de esos datos es que esas provincias que están por debajo del 1% cuentan con una mayor flexibilidad de movimientos tal y como está definido en el programa nacional que promueve el Ministerio.

Del otro lado, la provincia de Salamanca donde se concentra el mayor censo de ganado bovino de la región y en algunos casos, de España, cerró el 2018 con una prevalencia del 2,52% frente al 2,63% de 2017 o el 5,6% de 2007, recuerda Sayagués. «También se ha incrementado en este tiempo el censo de animales y en 2015 eran 1.086.000 y en 2018 1.132.000, más de 46.000 animales de diferencia de los que 26.000 están en la provincia de Salamanca».

El caso de Ávila

A lo largo de este mes de abril se actualizarán los datos de los cebaderos certificados, es decir, aquellos que pueden exportar sus animales sin necesidad de pruebas pero según las cifras vigentes, el 85,2% de los cebaderos están calificados .

En este sentido, esa calificación se ha ido notando en la exportación cuyo valor en el mercado en el caso de los bovinos vivos fue en 2018 de 12.900.000 euros, frente a los 12.000.000 de 2017. « Se sigue incrementando la exportación a pesar del parón del barco a Turquía por la depreciación de su moneda». El caso abulense es especialmente significativo pues mientras que en el conjunto de la provincia se mantiene la prevalencia en el 1,81%, la misma cifra que en 2017, en la zona de El Barco de Ávila se supera la media regional altamente. Sayagués confirma que se siguen los estudios que se están llevando a cabo de manera conjunta con los ganaderos y las unidades veterinarias para dar con el origen del problema y una parte de la investigación del equipo del experto Cristian Gortázar gira en torno a la incidencia de la fauna salvaje en la enfermedad.

Entre los datos que ha facilitado la Consejería de Agricultura y Ganadería sobre saneamiento ganadero se incluyen además, los relativos a la tuberculosis caprina que sigue bajando, en concreto, hasta el 0,72% frente al 0,86% de 2017. La percepción del director general es que el sector caprino de la comunidad « está adquiriendo un valor añadido importante y los ganaderos vienen a buscar reproductores a Castilla y León. Hemos sido pioneros en calificar las explotaciones».

Brucelosis y lengua azul

En cuanto a la brucelosis, el 2018 se cerró sin ningún caso frente a los cuatro que se dieron en 2017 en la provincia de Palencia.

Otra noticia importante tiene que ver con la enfermedad de la lengua azul pues próximamente el Ministerio va a publicar la orden por la que toda la provincia de Salamanca será establecida como zona libre de esta enfermedad algo que agradecerán, especialmente, los ganaderos de la unidades de Béjar y Sequeros.

En Ávila, serán las unidades veterinarias de Cebreros, Navaluenga y las Navas del Marqués las que serán declaradas libres de la enfermedad y en otras cuatro unidades se mantendrá la vacunación solo para el serotipo 4.