La región produce más leche de vacuno con 81 ganaderos menos que hace un año

Explotación de ganado vacuno en Palencia. /Antonio Quintero
Explotación de ganado vacuno en Palencia. / Antonio Quintero

Durante 2018 se entregaron un total de 909.185,7 toneladas frente a las 894.517,5 del año anterior

S. G.

Con 81 ganaderos menos al cierre de 2018, Castilla y León ha producido más toneladas de leche que hace un año, según los datos facilitados a través del Fega (Fondo Español de Garantía Agraria) y publicados recientemente. En el mes de diciembre de 2017 fueron 1.163 ganaderos los que hicieron entregas de leche a lo largo de todo ese ejercicio llegando a las 894.517,5 toneladas. Solo un año después, 1.082 ganaderos se inscribieron como tal en la estadística nacional, esto es 81 menos que el año anterior, pero produjeron 14.614,2 toneladas más, hasta llegar a las 909.185,7.

Adoración Martín, ganadera abulense y representante del sector en UCCL, declara que desde que desapareció el sistema de cuotas en marzo del año 2015, «somos menos ganaderos, pero es verdad que las explotaciones son mayores». Lo justifica en los costes fijos. «No es lo mismo una explotación con 80 vacas que con 100, la mayoría hemos optado por aumentar porque la leche no sube y de este modo puedes abaratar costes en instalaciones o cotizaciones».

0,32 euros el litro

Que se mantenga la producción o vaya a más en un país como España «donde no se produce lo que se consume» es algo que se puede entender como bueno pero Adoración Martín recuerda que «la industria siempre está diciendo que le sobra leche con tal de no subir el precio» que en 2018 se pagó a una media de 0,322 euros el litro, más las primas y cuyos costes de producción el sector fija en 0,35 euros.

Sin duda, que desaparezcan ganaderos del medio rural no son buenas noticias. «Si estamos por fijar población y crear tejido productivo el sector ganadero, el que sea, fija población porque hay que estar al lado de los animales. En la agricultura se trabaja de otra manera así que es muy importante que no desaparezca ningún ganadero», puntualiza.Respecto a las causas del abandono, Martín apunta a la jubilación como la causa de la retirada de algunos de ellos pero «la mayoría se ha ido porque se han cansado, porque no hay rentabilidad». A diferencia de otros momentos vividos, «ahora no existe ninguna alarma de recogida y estamos esperando a ver si repunta para salir de la asfixia».

Hace años, la producción estaba sujeta a cierta estacionalidad, sobre todo en zonas como Galicia donde se aprovechan más los pastos aunque «hoy ya no se nota tanto. Aquí la mayoría de las vacas están estabuladas y mantienes una producción constante todo el año; esos picos ya no los hay», asegura.

Francisco Fernández, gerente de la Asociación de Ganaderos productores de Leche ( Agaprol), aprecia que las explotaciones que van cerrando «son las más pequeñas, además de que las que siguen se dimensionan y su media de producción por vaca suele ser más alta».

A pesar del cómputo del año, «a nivel nacional se detecta una desaceleración en la producción durante los últimos cuatro meses», matiza, «y no sé si esto se va a ir consolidando o no pero sí que hay menos vacas en producción y sigue bajando el censo de vacas y novillas». La duda de Francisco Fernández es si se habrá llegado a un punto de inflexión en el sector y «si los que quedan van a ser capaces de cubrir la diferencia de producción de los que cierran».

El gerente de esta organización de productores hace hincapié, igualmente, en los costes de producción que según recuerda «han subido una barbaridad en 2018, el 7% según los datos del Ministerio, especialmente los piensos y las energías». Ese dato supone que «producir 1.000 litros de leche ahora cuesta 24 euros», asegura.

Entre las funciones del gerente aparece la de negociar precios con la industria. Al cierre de 2018, la comunidad contaba con 43 compradores con leche declarada.