Tudanca llama a ser la «resistencia» frente a quienes quieren «degradar» a Castilla y León

Ana Sánchez, el candidato a la Presidencia de la Junta, Luis Tudanca y Virginia Barcones en el Comité Autonómico. /Ical
Ana Sánchez, el candidato a la Presidencia de la Junta, Luis Tudanca y Virginia Barcones en el Comité Autonómico. / Ical

El socialista afirma que «más vale honra, sin barcos, que barcos sin honra» pese a la sensación «agridulce» de un resultado «histórico»

EL NORTE

El secretario general del PSCyL-PSOE y candidato a la Junta, Luis Tudanca, llamó hoy a los miembros de su partido a ser la «resistencia» frente a quienes quieren a su juicio «degradar» la política y a Castilla y León. «Nunca seremos como ellos» dijo, para añadir: «Seguimos aquí, seguimos en pie y vamos a seguir defendiendo Castilla y León».

Tudanca intervino en un hotel de Valladolid ante el Comité Autonómico Extraordinario de su partido, el primero tras las elecciones autonómicas de mayo, que le brindó un sonoro y largo aplauso, con todos sus miembros en pie. El líder socialista reivindicó el valor de la «buena política» y aseguró que «más vale honra sin barcos, que barcos sin honra» en una comunidad en que destacó cuentan ahora con más poder.

«Queda el Partido Socialista», sentenció el burgalés, quien logró la primera victoria en mayo para su formación desde hace 36 años. Por ello, instó a los miembros del PSOE a ser la «voz» de los castellanos y leoneses y a defender la «dignidad» de la comunidad, que recalcó no se merece «lo que le están haciendo». Así, consideró que es el momento de afrontar la nueva etapa con la «cabeza alta», una «sonrisa», con la satisfacción del trabajo hecho y sabiendo que cuentan con la confianza de la gente, según informa Ical.

Tudanca destacó que los socialistas en los últimos años nunca dieron la batalla por perdida y mantuvieron la esperanza de que en Castilla y León, una tierra poco favorable para los socialistas, se produjera el cambio que en su opinión necesitaba. Para ello, recordó que levantaron un proyecto «sólido, unido y decente», que logró la victoria en las elecciones europeas, generales, autonómicas y municipales de abril y mayo.

Ahora, el socialista volvió a repetir el consejo que da a los que llegan al PSOE, que se basa en mantener la esperanza sobre la posibilidad de construir un mundo «más justo» y en una «fe inquebrantable en la buena política».

El dirigente socialista puso en valor los 35 procuradores, las victorias en las capitales de provincia y en las diputaciones, pero admitió que existe una sensación «agridulce», tras un resultado «histórico». «Todo el mundo daba por hecho cambio», dijo y lamentó que haya quien haya tirado «por la borda» el caudal de esperanza generado, pero insistió en que se debe abandonar la «frustración», porque reiteró los socialistas nunca dieron la batalla por perdida, «ni hoy, ni mañana».

«La gente ha votado cambio y por mucho que perviertan las palabras el único cambio posible es que gobierne el Partido Socialista», dijo y repitió que «no hay nada más importante que la palabra», porque en Castilla y León, aseguró, siempre ha bastado con un «mero apretón de manos para dar un trato por cerrado», ya que consideró que esto marca la diferencia entre la «buena» y la «mala» política y la gente «de bien» y los «charlatanes».

Con la cabeza alta

«Di mi palabra a los castellanos y leoneses y no voy a defraudarles», dijo y añadió que los socialistas nunca gobernarán «a cualquier precio», porque afirmó «más vale honra sin barcos, que barcos sin honra. El PSOE, agregó, puede mantener la «cabeza bien alta» y tener la «conciencia tranquila», y añadió que serán los únicos que sigan defendiendo los intereses de Castilla y León.

«No hemos podido hacer más», afirmó para añadir: «Nunca haremos más de lo que nos permita nuestra conciencia», el «amor» por la Comunidad y el «respeto» a los votantes. «No jugamos con las mismas armas», expresó, y consideró que aunque las tuvieran no las utilizarían. «No vale todo», reiteró y señaló que aunque el PSOE a veces pierda, lo hace con la «cabeza alta y al conciencia tranquila».

Castilla y León, «marioneta»

Tudanca aprovechó su comparecencia para denunciar como los problemas de Castilla y León se mantienen mientras algunos se «reparten puestos de forma obscena». Así rechazó este «mercadeo» en una tierra que reiteró necesita que se le de «voz» y se pueda emancipar. Por el contrario, criticó que al abandono de la derecha ahora se una intervención de la autonomía «desde Madrid» para dirigirla como una «marioneta».

De esta forma, Luis Tudanca puso en valor el trabajo que hacen por la Comunidad dos socialistas como Iratxe García, nombrada presidenta del Grupo de los socialistas en el Parlamento europeo, y el burgalés Ander Gil, portavoz del Grupo Socialista en el Senado.

Al respecto, el dirigente socialista aseguró que mientras algunos «hablan de sillones», Castilla y León sigue vaciándose, la sanidad se deteriora y la corrupción campa a sus anchas. Así, rechazó que el Partido Popular y Ciudadanos conviertan a la Comunidad en una «clínica de rehabilitación» y apostó por solucionar los problemas y devolverle la «decencia» a la autonomía.

En este punto, Tudanca hizo referencia a la denuncia presentada ante la Fiscalía Anticorrupción sobre el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) y censuró que a quienes pretenden darle de nuevo al PP el gobierno de la Junta, en referencia a Cs, pretendan asumir la gestión de la Consejería de Sanidad a la que a su vez lleva a los tribunales. «Si alguien lo entiende, que me lo explique», dijo. Además, prometió defender la reversión al sistema público del HUBU «hasta el final» y «pase lo que pase».

Finalmente, el candidato socialista enumeró las «banderas» del nuevo mandato que serán la lucha contra la despoblación, el retorno del talento, la reindustrialización, la recuperación de la «ética pública», la lucha por la sanidad pública, así como los derechos y libertades, que señaló ahora están en juego al llegar, como en un municipio de Segovia, la extremaderecha a la Concejalía de Igualdad. «Alguien tiene que ocuparse de Castilla y León, de lo de todos, mientras algunos solo se ocupan de lo suyo», concluyó.

Cónclave socialista

Tras la intervención de Tudanca miembros del PSOE de Castilla y León tomaron la palabra en este Comité Autonómico, que reunió a unas 200 personas, con numerosos aplausos por parte de los asistentes. El presidente de este órgano, el zamorano José Ignacio Martín Benito, ordenó los turnos en los que se compartieron diferentes reflexiones.

Además de los secretarios provinciales, los miembros de la Ejecutiva Autonómica y del futuro Grupo Socialista en las Cortes, acudieron históricos dirigentes como Jesús Quijano, pero también otros como el palentino Julio Villarrubia.