Los vinos de Castilla y León logran cinco de los Gran Zarcillo de Oro 2018

Uno de los 83 mienbros del jurado examina una de los 2.000 vinos participates/Ricardo Ordóñez/ICAL
Uno de los 83 mienbros del jurado examina una de los 2.000 vinos participates / Ricardo Ordóñez/ICAL

Las bodegas de la Comunidad acaparan más de la mitad de los 409 galardones concedidos

ICALBurgos

Los vinos de Castilla y León lograron cinco de los once Gran Zarcillo de Oro otorgados este domingo por el jurado del Concurso Internacional de Vino Zarcillo 2018. En concreto, en la categoría de tintos se alzaron con el máximo premio del certamen el Altogrande Vendimia Seleccionada 2014 de Bodegas Altogrande SL; el Lleiroso Crianza 2012, de Bodegas y Viñedos Lleiroso; Monteabellón Finca La Blanquera 2014, de Bodegas Moteabellón; Viyuela X Aniversario 2013, de Bodegas Viyuela, los cuatro de la Denominación de Origen Ribera del Duero; junto al Tarsila 12 meses 2012 de Bodegas Társila, de Vinos de la Tierra Castilla y León.

El resto de galardones de la máxima categoría se otorgaron, también en la categoría de tintos, al Alceño Organic 2016, de la DO Jumilla; en la de espumosos, al Aula Reserva, de la DO Cava; en la de otros vinos dulces, al 17Er Ortega Beerenauslese-Bad Bergzaberner Kloster Liebfrauenber 2017, vino alemán sin denominación; y en la de vinos de licor, al Leonor Palo Cortado, de la DO Jerez, y al Tokaaj Cuvée Slamové, de la bodega eslovaca Ostrozovic.

Estos resultados suponen un incremento de grandes oros del 57% con respecto de la edición de 2015 -se otorgaron siete Grandes Oro de los cuales tres eran de Castilla y León-. Además, de los 409 galardones concedidos -once Gran Oro, 136 Zarcillo de Oro y 262 de Plata-, Castilla y León se alzó con más de la mitad.

Además, los Premios Zarcillo recibieron el mayor número de muestras de su historia, 2.020 vinos, y con una participación internacional que batió récord ya que concurrieron vinos de 25 países.

El panel de cata estuvo integrado por 84 jueces de los cinco continentes, entre ellos expertos internacionales del vino, Masters of Wine, enólogos, periodistas, prescriptores y sumilleres, Masters of Sommeliers o blogueros.

La intensa labor de la dirección del concurso y de los presidentes de las 44 mesas permitió garantizar la homogeneidad en la aplicación de los criterios de cata, fundamental para que el concurso mantenga su prestigio internacional por su rigor e independencia, explicaron a Ical fuentes de la Consejería de Agricultura y Ganadería, organizadora del certamen.

Novedades

En el panel de catadores se hizo un esfuerzo por introducir expertos profesionales y dar un papel cada vez mayor a jóvenes, que van incorporando los nuevos gustos y cogiendo el testigo de los más experimentados. Además, el 48 por ciento de los jueces fueron sido mujeres.

También, fue la primera vez que en un concurso internacional de vino celebrado en el hemisferio norte se cataron vinos del mismo año, es decir de cosecha de 2018. Son vinos del hemisferio sur procedentes en este caso de Sudáfrica y de Brasil cuyas uvas fueron vendimiadas en los primeros meses de este año.

Las catas transcurrieron «con altísima profesionalidad y rigor» por parte de los 84 jueces. Cada uno de los cuatro días se formaron 11 mesas de cata -un total de 44 mesas-. Cada mesa estuvo compuesta por cinco expertos, tres de ellos de procedencia internacional. En la composición de las mesas se buscó el equilibrio en la procedencia profesional de los jueces, y la diversidad en la procedencia de la vinculación de los jueces al sector del vino.

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