Alta ingeniería infantil

Alta ingeniería infantil

Arquitectos e ingenieros recrean el castillo de 'Juego de Tronos' o el Foro de Augusto con más de un millón de piezas de Lego

MIGUEL LORENCIMadrid

Muchos juguetes infantiles enloquecen a los adultos. Entre ellos el juego de construcción acaso más famoso del mundo. Más de un millón de piezas de Lego han utilizado una decena de ingenieros, arquitectos y técnicos italianos, unos locos de los bloques de plástico, para crear los seis escenarios que conforman la muestra 'I love Lego'. En cartel hasta febrero en el madrileño Palacio de Gaviria, exhibe desde una recreación del castillo de los Lannister en 'Juego de Tronos', al Foro de Augusto en la Roma imperial, o el corazón miniaturizado de una moderna urbe con rascacielos y todas sus dotaciones.

Es un exposición comercial y de pago, sí, pero alejada de las habituales de la firma danesa que recrean superhéroes, dinosaurios, o personajes de dibujos animados. El montaje corre a cargo de RomaBrick, uno de los primeros LUG (Lego User Group) del mundo. Son uno frikis muy cualificados que realizan espectaculares dioramas que exponen por todo el mundo. Unos profesionales que 'trabajuegan' mezclando la tecnología más avanzada con la artesanía manual en este juego construcción de fama global con el que cada año disfrutan más de cien millones de personas entre niños y adultos.

Las colecciones particulares de estos 'legofrikis' son la base de una propuesta única. Unas construcciones muy complejas -de entre 60.000 y 180.000 piezas cada una- para cuya ejecución es imprescindible trabajar en equipo. En cada una colaboran tres técnicos que abordan todas las fases de construcción, desde su diseño con herramientas digitales como el AutoCAD, hasta el montaje final. Un proceso que necesita entre seis meses y un año.

Crean escenarios como Operación Nakam, un diorama que recrea un episodio clave de la Segunda Guerra Mundial en el norte de Italia: la venganza (nakam en hebreo) de la brigada antinzai en 1945 en Friuli, y que ha consumido 160.000 piezas. Otras 160.000 necesitaron para Gran Diorama City 2018, una ciudad con sus rascacielos, centro histórico, parques, áreas recreativas y estación de tren. Una mini-gran urbe de cinco por siete metros diseñada y construida por Marcello Amalfitano, Jonathan Petrongari, Massimiliano Valentino y Manuel Montaldo.

Antonio Ferreti ha necesitado 60.000 piezas par recrear el Foro de Augusto, el segundo de la Roma Imperial, en el que se alzaba el templo a Marte Vengador replicado ahora con todo detalle. El triple de piezas -180.000- y un año de trabajo necesitaron Antonio Cerreti y Jonathan Petrongari para armar su castillo inspirado en la serie 'Juego de Tronos' y su entorno medieval. El pueblo inspirado en un villa tirolesa creado por Daniel Daprile ha consumido 90.000 piezas y dos años de trabajo, y la villa invernal Sandro Damiano 'solo' 62.000 bloques.

Los escenarios tienen figuras «escondidas» que los espectadores menudos y talludos deben hallar: el coche de los cazafantasmas, supehéroes como Batman o Superman, mitos como los Beatles, una nave de 'Star Wars' o los personajes de 'Frozen'. «El resultado permite admirar algunas de las construcciones más elaboradas del mundo, que han viajado de Seúl a Madrid», destaca Jesús Rodríguez, director del Palacio de Gaviria.

El método de trabajo se adapta a cada construcción, probando encajes y técnicas propias. El equipo maneja criterios estilísticos y cromáticos y valora la resistencia estructural del montaje, ya que nunca se pegan las piezas de unos complejos ensamblajes que se montan entre cuatro y siete días. «La exposición tiene un carácter único, dado que ninguna otra muestra de Lego cuenta con este grado de complejidad y originalidad», dice Rodríguez de 'I Love Lego'. Es una propuesta de Arthemisia España, empresa organizadora de grandes exposiciones como la de Tamara de Lempicka con la que compare edificio.