Margot Kidder, la última víctima de la 'maldición de Superman'

Margot Kidder y Christopher Reeve en Supermán 2./
Margot Kidder y Christopher Reeve en Supermán 2.

La inolvidable Lois Lane en cuatro películas de la saga cinematográfica fallece a los 69 años

OSKAR BELATEGUI

Margot Kidder permanecerá para siempre en la memoria de los cinéfilos en la piel de Lois Lane, la compañera de Clark Kent en las cuatro películas de la saga 'Superman' que protagonizó Christopher Reeve. La actriz murió el pasado domingo en su casa de Livingston (Montana) a los 69 años, sin que haya trascendido la causa del fallecimiento. Nunca dejó de hacer cine, aunque su nombre apareciera en los medios en los años 90 ligado a un trastorno bipolar que obligó a ingresarla en un psiquiátrico.

Ya en vida, Kidder recibió el sambenito de ser la enésima víctima de la llamada 'maldición de Superman', de la que Reeve, tetrapléjico tras un accidente de equitación en 1995, era su más notorio ejemplo. Nacida en Canadá, vivió de joven la bohemia de California junto a los jóvenes directores que se disponían a poner Hollywood patas arriba: Martin Scorsese, un joven Steven Spielberg escandalizado de tanta droga y libertinaje y Brian De Palma, a cuyas órdenes protagonizó 'Hermanas'. Su nombre también aparece en cintas tan populares como 'El carnaval de las águilas' y 'Terror en Amityville'.

La saga 'Superman' hizo de ella una estrella pero también marcó su carrera. «Lois Lane perjudicó mis expectativas porque el público me encasilló», lamentaba la actriz, que ya intentó suicidarse con 14 años. En 1990 sufrió un accidente de coche que le mantuvo dos años en silla de ruedas. En 1996, la Policía la encontró en un jardín de Glendale (California) desorientada y con la ropa hecha jirones después de llevar tres días desaparecida. Decía que el primero de sus tres maridos, el director Philippe de Broca, la quería matar.

Lois Lane se sobrepuso a las calamidades y en los últimos tiempos actuaba sobre todo en teatro ('Los monólogos de la vagina') y televisión, llegando a ganar un Emmy por la serie 'The Haunting Hour'. Se reinventó como activista y oradora de izquierdas.

No tuvieron la misma suerte otros actores relacionados con la saga cinematográfica del Hombre de Acero. Como Richard Pryor, que cobró 4 millones de dólares por aparecer en 'Superman III' y poco después se le diagnosticó esclerosis múltiple. O Lee Quigley, el bebé Superman que sostiene Marlon Brando en la primera entrega, que murió a los 14 años a causa de la adicción al pegamento.

Bud Collyer fue el primer actor en dar vida al superhéroe prestándole su voz en la radio y en cortos animados. Falleció en 1961 a causa de «leves problemas circulatorios». George Reeves fue Superman en la serie de televisión de los años 50, un papel que le encasilló para siempre. En 1959 le encontraron muerto de un disparo en la cabeza. La causa oficial de la muerte fue suicidio, pero sus huellas no estaban en el arma homicida. Reeves mantenía una relación con la mujer de Eddie Mannix, un alto cargo de la Metro Goldwyn Mayer. La maldición de la kriptonita también afectó a los propios creadores del cómic, Jerry Siegel y Joe Shuster, que pleitearon por su obra tras haberla malvendido por 130 míseros dólares. Shuster murió ciego y Siegel se declaró en bancarrota.

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