Construir ciudades transparentes para mejorar la calidad de vida

EI codirector de las Jornadas Futuro en Español, Benjamín Lana (i) durante su intervención en la inauguración de las VIII Jornadas que abordan la transformación digital como una oportunidad de negocio ./Efe
EI codirector de las Jornadas Futuro en Español, Benjamín Lana (i) durante su intervención en la inauguración de las VIII Jornadas que abordan la transformación digital como una oportunidad de negocio . / Efe

Los nuevos usos de internet permite la participación de los ciudadanos en las políticas públicas, pero requiere más seguridad

DOMÉNICO CHIAPPE

No es una metáfora de ladrillos cristalinos o de cúpulas que envuelven las calles como una atmósfera privada. La transparencia de una ciudad, y su gobierno, está en el internet de las cosas, de los datos que entran en los hogares incluso en los nuevos electrodomésticos, en las zonas vigiladas por cámaras y 'big data', en los trámites burocráticos a un solo clic. Control del riego, de los párking, de los semáforos, de la movilización e iluminación. Los centros inteligentes influyen también en el comportamiento de quienes habitan esos espacios. En estos años recientes se ha pasado del gobierno electrónico al Estado digital.

«Pasamos del internet de consumo al de la producción, con ciudadanos digitales integrales», explica Juanita Rodríguez, ex viceministra de Economía Digital de Colombia, en el foro Futuro en Español organizado por Vocento, la Corporación Andina de Fomento (CAF)- Banco de Desarrollo de América Latina, el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño. «La transformación implica una gran interoperatividad para hacer posible los trámites municipales; que todas las empresas sean digitales, que incluso las más pequeñas tengan comercio electrónico; y la concienciación del ciudadano para que deje de ver internet como un sitio de redes sociales y 'likes'».

La colonización digital de los territorios llega a las ciudades y permite, por una parte, la gestión municipal de los recursos, como el hídrico o los residuos, y los servicios, como la atención ciudadana en sectores de salud y educación. «Implica técnicas de gobierno abierto, transparencia y participación pública», mantiene Alfonso Domínguez, consejero de Administración Pública y Hacienda del Gobierno de La Rioja. «A través de las tecnologías el ciudadano puede participar en la elaboración, ejecución y evaluación de políticas con decisiones cualificadas en las que tiene conocimiento».

Predicción y seguridad

La transformación de las ciudades produce un salto profundo en la calidad de los servicios, que en algunos casos pasan de lo «preventivo» a lo «predictivo». «El objetivo ya no es recoger residuos, sino hacerlo con el mínimo ruido», dice Mariola Terciado, directora de Innovación de Valoriza Medioambiente, filial de Sacyr, empresa patrocinadora del foro, junto a Telefónica, Unir, Emesa, HP y Hewlett Packard Enterprise. «También está en ofrecer servicios predictivos, como el que se quiere aplicar a las zonas verdes, para saber qué enfermedades pueden sufrir los árboles y actuar sobre los que tienen riesgo futuro».

Cerca del 85% de los hogares usan la conectividad para el ocio y para gestiones bancarias o de formación. «De alguna manera todos nosotros nos encontramos 'sensorizados'. La conectividad condiciona la forma de relacionarnos», opina Jorge Fernández, director de Tecnología de Hewlett Packard Enterprise. «Para comprenderlo hay que repasar los hitos tecnológicos: el 'cloud' (la nube); el 'big data', con la información estructurada que se empezó a analizar; y ahora el internet de las cosas y la inteligencia artificial».

Mientras las ciudades se convierten en «inteligentes» y «transparentes», con el almacenamiento de los datos –y rutinas- personales y su utilización teórica para la optimización de la calidad de vida, surge la incertidumbre ante los ataques cibernéticos, como una resaca digital de un ecosistema cristalino. «Junto a la conectividad, tiene que exigir la seguridad», apunta Rodríguez. «Si no se gestiona bien la tecnología, las ciudades transparentes pueden hacerse más inseguras. Hemos sufrido estos años con ataques a los ordenadores, a los móviles y ahora vienen los eletrodomésticos conectados a internet. Hay que exigir que sean seguros desde la salida de las fábricas». Como ejemplo, un reciente ataque al gobierno de Atlanta, de hackers que utilizaron el internet de las cosas para bloquear sus ordenadores durante cinco días, o las 30 millones de cuentas de Facebook que quedaron desprotegidas.

Tres alcaldes frente al reto tecnológico

¿Dónde está ésto?, pregunta un ciudadano. En la web, le responde el funcionario. Pero cuesta encontrarlo. «Hay que hacerlo más fácil. Hay que colgar los datos pero trabajarlos para que estén más al alcance», afirma Antonio Román, alcalde de Guadalajara. «Y poder así consultar cualquier tipo de expediente de la administración». Además de la facilidad de acceso, el reto está en que todos los ciudadanos se incorporen a la dinámica que generan las tecnologías. «Ser nativo digital no te convierte en ciudadano digital. De nada sirve tener una tecnología fría, hay que generar una compromiso mutuo», dice Alberto Paredes, alcalde de La Rioja argentina. «Las ciudades se construyen todos los días».

La brecha digital es ahora más generacional que económica. «Hay objetivos humanos, como la lucha contra la exclusión y la brecha digital», sostiene Cuca Gamarra, alcaldesa de Logroño. «Las personas mayores son muy intuitivas y así tienen que ser las plataformas».

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos