Josep Fontana, maestro de historiadores, muere a los 86 años

El historiador Josep Fontana./R.C.
El historiador Josep Fontana. / R.C.

Destacado antifranquista, fue apartado de la universidad a mediados de los años sesenta | Renovador de la historiografía, en su vasta obra destaca su investigación del tránsito del antiguo régimen al capitalismo

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Discípulo de Pierre Vilar, Ferran Soldevila y Jaume Vicens Vives, maestro de historiadores, autor de un vasta obra y reconocido docente, el historiador catalán Josep Fontana Lázaro falleció este martes en su Barcelona natal a los 86 años. Profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), tenido por uno de los grandes renovadores de la historiografía y del pensamiento, Fontana enseñó Historia Contemporánea e Historia Económica en Barcelona y Valencia. Discípulos y colegas le despedían como «maestro de maestros», «maestro de historiadores», «profesor de profesores» e «historiador de referencia».

«La Historia ha de ser un análisis crítico de los acontecimientos», era una de las máximas de este capacitado investigador sobre los modelos de transición del antiguo régimen al capitalismo, estudioso la formación del mercado peninsular, las revoluciones de 1820 y 1868 en España y Cataluña y las relaciones entre las finanzas públicas y el desarrollo económico.

Entre sus muchos ensayos destaca 'La quiebra de la monarquía absoluta 1814-1820' (Ariel, 1971), con el que replanteó el tránsito del antiguo régimen a la sociedad capitalista. Influido por autores como Gramsci, G. Rudé, E. P. Thompson o E. J. Hosbawm, sus investigaciones abarcaron infinitud de ámbitos: de la historia económica y de la hacienda a la historia española del siglo XIX, además de inspirar y dirigir muchas tesis doctorales.

Nacido el 20 de noviembre de 1931, Fontana se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1966 fue separado de la universidad junto con otros profesores por protestar ante la represión franquista sobre los docentes que reclamaban libertad desde la universidad. Se refugió en un trabajó que resultaría crucial para la 'Gran Enciclopèdia Catalana'.

Reincorporado a la actividad docente en 1970, en 1974 ganó por oposición la cátedra de Historia Económica y Mundial de la recién creada Universitat de Valencia. Dos años más tarde se trasladó a la Autónoma de Barcelona (UAB) para ocupar una cátedra de la misma denominación. Militante del PSUC hasta principios de los años ochenta, se había caracterizado por su lucha contra el franquismo, por su trayectoria durante la transición y su relato de los movimientos obreros.  

Obra ingente

Autor de una ingente obra, entre sus títulos destacan también, 'La historia después del fin de la historia' (1992), 'Europa ante el espejo' (1994), 'Introducción al estudio de la historia' (1999), 'Aturar el temps' (2005) y 'De en medio del tiempo' (2006), todos publicados por Crítica. Más recientes son 'Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945' (2011), 'El futuro es un país extraño. Una reflexión sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI' (2013) y 'La formació d'una identitat. Una historia de Catalunya' (2014).

Su último trabajo fue el monumental ensayo 'El siglo de la revolución. Una historia del mundo desde 1914' (2017). Planteaba Fontana que, aunque el siglo XX no hubiera sido revolucionario, puesto que las propuestas de la Revolución Rusa acabaron derrotadas, «sí fue el siglo de la revolución, en la medida en que estas propuestas, en su doble papel de esperanzas para unos y de amenazas para otros, han marcado toda su historia».

Fundador y director del Instituto Universitario de Historia 'Jaume Vicens i Vives' de la Universidad Pompeu Fabra, también codirigió con Ramón Villares, la serie dedicada a la Historia de España en doce volúmenes coeditada por Crítica y Marcial Pons. Fue miembro del Consejo Científico del Instituto Europeo Universitario de Florencia y presidente de la Asociación de Historia Económica española. Estuvo además en el consejo de varias revistas internacionales. Y colaboró las revistas de historia como 'Recerques' (1970) y 'L'Avenç' (1976).

Obtuvo múltiples reconocimientos, como el primer Premi Nacional de Cultura de la Generalitat de Catalunya por su trayectoria profesional, que sumó a sus doctorados honoris causa por las universidades de Comahue (Argentina), Rovira i Virgili (Tarragona), Valladolid y Girona. Recibió también la Cruz de Sant Jordi y el Premio Nacional a la Trayectoria Profesional y Artística en 2007.

«Catalunya pierde una mente lúcida y un historiador de primer orden», ha asegurado el presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien dijo que el «mejor homenaje posible es leer su obra».

Fontana cerró en las municipales de 2015 la listas de Barcelona en Comú, la formación de la hoy alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Tanto ella como el líder de esta formación, Xavier Domènech, lamentaron la muerte del historiador como «una pérdida inmensa» y se dolieron por la desaparición de «un gran historiador, maestro, pensador lúcido, hombre comprometido y generoso». Como «un hombre bueno» le despedía Colau, quien aseguró que la Medalla de Oro de Barcelona que debía entregarle en septiembre «será un acto de sentido y merecido de homenaje».

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