Foster alza un cubo con nervios de acero a la sombra de Colón

Norman Foster, durante la presentación del proyecto./Chema Moya (Efe)
Norman Foster, durante la presentación del proyecto. / Chema Moya (Efe)

El edificio translucido se concluirá antes que su ampliación del Prado y será un potente icono en el corazón de Madrid. Paradigma de su arquitectura «sostenible y eficiente», costará más de diez millones de euros

MIGUEL LORENCIMadrid

Antes que el Prado de Foster, Madrid tendrá el cubo de Foster. El genial arquitecto británico remodelará el edificio Barclays, en la Plaza de Colón, en pleno corazón de Madrid, la ciudad en la que Sir Norman Foster (Mánchester, 1935) ha fijado su residencia junto a Elena Ochoa. Sobre la estructura del viejo edificio construido en 1971 se alzará Axis, un icónico cubo de vidrio translucido con nervios de acero y cuatro alturas. Supondrá una inversión superior a los diez millones de euros, según los responsables del fondo CBRE Global Investors, que lo adquirió en enero de 2017 -habría pagado entre 50 y 70 millones de euros- y lo dotará de un uso mixto, con oficinas y tiendas. Las obras, que ya se han iniciado, deberían estar concluidas en junio el 2019.

Foster ha diseñado un cubo transparente con fachada de rombos de vidrio y nervadura de acero, una estructura característica en la obra del arquitecto que recuerda a su tecnológica 'Torre pepinillo' en Londres. Con 3.930 metros cuadrados de superficie, duplicará su altura actual para crear «un edificio sostenible, eficiente e innovador», según sus promotores. El proyecto «ecológico» potencia el uso de la luz solar, reduciendo notablemente el consumo energético al aprovechar las 2.769 horas de sol que recibe al año.

La planta baja y el primer piso conformarán una zona comercial, con entrada por el Paseo de la Castellana y plena visibilidad desde la Plaza de Colón. Las oficinas ocuparán las plantas segunda y tercera, y sobre la cubierta se habilitará una terraza acristalada y ajardinada en dos alturas con vistas a la explanada de Colón y la Biblioteca Nacional. Todo el edificio se ordena en torno a un atrio central que aportará luz natural a las oficinas.

Ganador del premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009, Foster augura que su edificio será «muy llamativo» y asegura que «mejorará la calidad de vida tanto en lo que se refiere a los espacios públicos como a los privados, cerrando una conexión increíble de transparencia para un mejor ambiente de trabajo y una experiencia comercial mucho más grata que dará una nueva dimensión al edificio».

El arquitecto vinculó esta reforma a la ampliación del Museo del Prado, también a cargo del estudio Foster + Partners. «Ambos proyectos representan a la ciudad y rompen las barreras entre el mundo de lo privado y el de lo público y apuestan por la conectividad», insistió Foster, que presentó el proyecto en Ayuntamiento de Madrid junto Luis Cueto, coordinador general de la alcaldía.

También Cueto conectó las reformas del Prado y Colón como un activo para lograr el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad del eje Prado-Recoletos, cuya candidatura ha presentado. «Los iconos de la arquitectura moderna crean valor, y Madrid va a valer más a partir de que Norman termine su trabajo», sugirió Cueto.

Sexto proyecto

Axis será el sexto proyecto de Foster en la capital de España. El segundo en el eje Prado-Recoletos-Castellana, donde tiene pendiente la ampliación del Prado en el antiguo Salón de Reinos. Un proyecto semiparalizado a la espera de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado que permita abordar la licitaciones e iniciar las obras. La codirectora y socia de la oficina de Fosters + Partners en Madrid, Taba Rasti, dijo que las obras empezarán en 2019, si continúa la tramitación de los presupuestos de 2018. «Es un proyecto muy ilusionante para Norman que se implicó personalmente en el concurso» dijo Rasti de la ampliación que Foster firmó junto al arquitecto Carlos Rubio.

Por su envergadura, el proyecto más notable de Foster en Madrid es la Torre Cepsa, al norte de la capital, en la zona financiera de las Cuatro Torres. Más al sur, en lo más noble del barrio de Chamberí, tiene su propia fundación, situada en un palacete centenario que el arquitecto rediseñó y amplió. También concibió una de las plantas del Hotel Silken Puerta América en el que se invitó a participar a grandes arquitectos y diseñadores de todo el mundo, y el espacio de Ivory Art+Books que comanda su esposa, la editora y galerista Elena Ochoa.

En Barcelona, donde alzó la Torre de Collserola para la olimpiada el 92, afrontará la remodelación del Camp Nou. En España diseñó antes las bodegas Portia en Gumiel, el Metro de Bilbao, o el Valencia Cogress Centre. Pero el sello de Foster está detrás de emblemas globales de la arquitectura contemporánea, como su rascacielos para Swiss Re en el corazón de la City londinense, bautizado popularmente como 'El pepinillo', los aeropuertos de Londres-Stansted y el de Hong Kong, la remodelación del estadio de Wembley, la Torre HSBC en Londres y la de Hong Kong, la del Commerzbank en Fráncfort, la cúpula del Reichstag en Berlín, el ayuntamiento de Buenos Aires o la sede del Deutsche Bank en Australia. Su estilo brilla además en la tiendas insignia de Apple en Londres, Dubai, San Francisco, California, Michigan o Singapur.

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