El fotógrafo de origen judío que esquivó la ocupación nazi pero no el veto de Facebook

El fotógrafo de origen judío que esquivó la ocupación nazi pero no el veto de Facebook

La censura de la red social a una de sus fotografías, prohibida anteriormente también en la galería Jeu de Paume de París, ha despertado el interés por su obra humanista

LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Acabó siendo el fotógrafo de la calle, concretamente las de París, pero su camino estaba escrito en semicorcheas. Hijo de un refugiado judío y una profesora de música lituana, la infancia de Willy Ronis (París, 1910-2009) giró en torno al piano de su madre. Fue ella quien le inculcó el amor por la música y, paradójicamente, también quien le empujó indirectamente a retratar lo cotidiano. Lo banal. Un buen día le animó a entrar en el Louvre para recrearse de la pintura flamenca, y de aquella visita nació el fotógrafo de los más desfavorecidos. Él quería convertirse en un 'flamenco' más de la fotografía y describir a través de su lente los momentos fugaces de la vida diaria.

La muerte de su padre aceleró el proceso hasta tal punto que, todavía plena adolescencia, se hizo cargo del estudio que regentaba en pleno barrio de Montmartre.

El episodio vivido el pasado viernes después de que Facebook censurara una de sus fotografías es uno más de una vida empedrada sembrada de obstáculos. No en vano, su origen judío le obligó con el estallido de la Segunda Guerra Mundial a huir de un París ocupado por los nazis para instalarse en la Francia de Vichy donde desarrolla diferentes oficios como taquillero en un teatro, ayudante de decorados en el cine, o pintor de bisutería. Es en este último oficio, precisamente, cuando conoce a su futura mujer y fuente de inspiración de algunas de sus mejores fotografías, una de ellas el 'Desnudo con punto a rayas' ('Nu au tricot rayé') que tanto ha escandalizado a la red social Facebook.

Con el fin de la guerra, Ronis retoma su pasión por la fotografía y Marie-Anne Lansiaux se presta como modelo de primer orden en retratos como 'El desnudo provenzal', que también se puede ver estos días, y hasta el 1 de julio, en el Patio Herreriano, muy cerquita de la imagen censurada. «Fueron dos minutos. Los milagros existen. Lo pude comprobar. Nunca antes había sentido tanta ansiedad como cuando revelé esa película», explicó entonces el propio Ronis sobre la imagen que capta a su mujer lavándose en su cabaña de Gordes (Provenza). «La belleza de lo ordinario fue siempre la fuente de mis grandes emociones».

Procedente de la galería parisina Jeu de Paume, la exposición que ahora recala en Valladolid ya se vio sometida entonces al ojo crítico de la red fundada por Zuckerberg. La misma imagen que ahora ha cruzado los siete mares por el veto de Facebook fue también prohibida en tierras francesas, solo que en aquel momento fue un mes lo que estuvo bloqueada la cuenta del museo parisino. «Es una locura que no sepa diferenciar entre pornografía y una fotografía sin más. Una aberración, muestra del dominio de la estupidez sobre el arte», asegura Juan González Posada, coordinador de exposiciones del Ayuntamiento de Valladolid, sobre el famoso algoritmo que ha apartado la imagen que ilustra este artículo de la red social, y que no hace tanto hiciera lo mismo en su propia cuenta con una fotografía de 1923.

Mismas visitas, más impacto

La polémica desatada a raíz del veto el pasado viernes no ha atraído, sin embargo, más visitas al Patio Herreriano en los últimos días. Concretamente el último fin de semana se recibieron los mismos visitantes, aproximadamente 2.000, que los recibidos en el anterior. Sí ha tenido una mayor repercusión en cabeceras digitales y entre los medios especializados, «especialmente en Latinoamérica», lo que ha situado al museo vallisoletano en el mapa.

«Es lo más positivo de toda esta polémica absurda, que se va a conocer más la obra de Willy Ronis», apunta González Posada, que califica de «extraordinaria» la muestra. Cuando Ronis murió, con 99 años, Facebook aún gateaba en Internet con sus primeros cinco años de vida. Zuckerberg ya había cumplido los 25.

Realizada a partir de fondos de la donación que hizo él mismo en 1983, 'Willy Ronis. Un siglo de Humanismo' es unaexposición inédita en España, fiel al compromiso con las clases más desfavorecidas que el propio Ronis tuvo en vida. Porque el estilo que profesó el bautizado como fotógrafo de la calle se centraba en la cotidianidad. Siempre con París como escenario, la lente de Ronis igual perseguía niños corriendo por el barrio que se encontraba dos furtivos enamorados, retrataba desnudos o se comprometía con conflictos sociales como los de los trabajadores de Citroën o Renault, los textiles de Alsacia o los mineros de Saint Étienne.

Ronis, que aporta una visión optimista de la condición humana desde su extrema sensibilidad, reivindicaba el respeto a la fotografía como medio de expresión más allá de una simple ilustración.

La muestra instalada en la Sala 2 del museo está compuesta por 80 fotografías seleccionadas de una amplia colección de más de 100.000 negativos, 20.000 copias y 2.000 libros que preserva la Mediateca de la arquitectura y del patrimonio. 'Willy Ronis. Un siglo de Humanismo' se articula en siete apartados: juventud y compromiso; París, Industria y movimientos sociales; Extranjero; Familia e Intimidad, Desnudos y Francia, y en todos ellos quiso mezclar lo personal y lo profesional, lo que evidencia su implicación en cada trabajo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos