«La cultura sigue postergada en España», lamenta Julieta Serrano, Premio Nacional de Teatro 2018

La actriz Julieta Serrano./Efe
La actriz Julieta Serrano. / Efe

«Trabajar y trabajar es el único truco para mantenerse en una profesión que me devuelve con creces lo que le di», se felicita la actriz, con una carrera de más de seis décadas que jalonan Shakespeare, Lorca o Almodóvar

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Con «enorme gratitud» y «legítimo orgullo» recibe Julieta Serrano (Barcelona, 1933) el Premio Nacional de Teatro. Para la veterana actriz este galardón pone «un broche de oro» a una larga y sostenida carrera de mas de seis décadas desarrollada en las tablas, el cine y la televisión. Es «un estímulo» en la trayectoria de una gran dama de la escena que pensaba «casi» en quedarse en casa ya y a quien se distingue «por su incansable búsqueda artística e intelectual». También por «el compromiso y la generosidad en el trabajo» y por «su cercanía y su incalculable talento interpretativo». Así lo destacó el jurado que le otorgó este lunes el alto galardón público, dotado con 30.000 euros y que concede cada año el Ministerio de Cultura.

Las razones del jurado enorgullecen a esta actriz curtida en mil batallas interpretativas, capaz de fajarse con los clásicos griegos, con el Shakespeare más exigente, destilar la esencia de teatro de García Lorca y ser la más madura y tragicómica de las chicas Almodóvar. Lamenta, con todo, que «la cultura siga postergada en España» y cree que nuestro teatro «sigue teniendo una mala salud de hierro».

Nacida en la convulsa España republicana, Julieta Serrano es hoy una de las figuras indiscutibles de la escena española. Se inició en la interpretación en la adolescencia, asistiendo a las clases de teatro del Liceo de Barcelona. Se forjó en grupos aficionados y realizó algunas obras de teatro infantil antes de debutar en Madrid en 1958 con 'La rosa tatuada', de Tenessee Williams, con dirección de Miguel Narros. Entonces era «un pollito recién salido del cascarón» a la que «cobijaron» colegas como Berta Riza y Alicia Hermida.

A lo largo de sus 60 años de carrera ha protagonizado más de una treintena de montajes de Shakespeare, Lope de Vega, Valle-Inclán y García Lorca. Creó su propia compañía, con la que abordó propuestas de riesgo como 'La profesión de la señora Warren', de Bernard Shaw, y participó en clásicos como 'Medea' y 'Electra' en el festival de Mérida. El jurado la distingue ahora por su labor en 'Ricard III', para el Teatro Nacional de Cataluña, y 'Dentro de la tierra', para el Centro Dramático Nacional, un clásico y un texto actual que son «ejemplo de una vocación sostenida en más de 60 años de progresión».

«La clave para sostener la vocación en todos estos años es el amor por la profesión, el deseo de vivirla a tope», explica la actriz por teléfono minutos después de saberse ganadora del premio más relevante de un oficio «que me ha devuelto con creces lo que entregué con tanto cariño». «Trabajar, trabajar, trabajar y trabajar es el único truco para mantenerse», dice la gran actriz, que acaba de terminar el rodaje de 'Dolor y gloria', lo último de Almodóvar, y que prepara su regreso a las tablas con una pequeña ópera en La Zarzuela sobre 'La casa de Bernarda Alba' que dirige la nieta de Nuria Espert, Bárbara Lluch. «Es un personaje que no canta, porque yo no canto, pero será la cuarta Bernarda Alba que hago, y es algo que me hace muchísima ilusión», explica Serrano.

Continuidad

El brillante cine español ¿sería lo que es sin el aporte del teatro y los actores y actrices que lo sostienen? «Cine y teatro son vasos comunicantes», asegura Serrano, para quien la continuidad y el buen nivel en las tablas y la pantalla está garantizada. «La gente joven está muy preparada. Hay un nivel actoral estupendo, tanto de quienes ya somos mayores y hemos vivido muchas cosas en muchas épocas y muchas penurias, como de los jóvenes», señala. «Venimos de una situación realmente terrible, de una carencia de medios deplorable. De modo que cualquier tiempo pasado fue peor para el teatro», asegura una veterana que ha hecho teatro «en la posguerra, en los 40 años de franquismo, y con la democracia, que trajo un viento de vida que debemos continuar alentando para que las cosas mejoren las día a día». Y es que, a juicio de Serrano, «la cultura y la educación en este país siempre se han visto postergadas». «Eso hay que cambiarlo, y por fortuna creo que ya se está haciendo en alguna medida», dice.

Ha trabajado con todos los grandes de la escena contemporánea como Eduardo Vasco, José Carlos Plaza, Gerardo Vera, Calixto Bieito, Natalia Menéndez o Sergi Belbel. Pero también destacó en la tele y en cine, con una presencia muy vinculada a Almodóvar con quien rodó títulos icónicos como 'Mujeres al borde un ataque de nervios' y 'Entre tinieblas'.

«Estoy muy agradecida a todos cuantos han hecho que yo reciba ahora este galardón. Todos me han ayudado y me han dado cantidad de oportunidades, pero algo tendrá el agua cuando la bendicen», se ufana irónica. «Es quizá el premio más relevante de la profesión, pero para mí es tan importante como el primero que me dieron: el de la Casa de la Cultura de Granada con la primera obra que estrené en Madrid hace millones de años», bromea.

Fue Serrano la primera actriz galardonada con la Biznaga de Plata del Festival de Málaga (2015) y ha recibido reconocimientos como el Premio 'Toda una vida' de la Unión de Actores (2013), el Sant Jordi a toda la carrera (2012) y sendos Max por su trabajo en 'La casa de Bernarda Alba' y 'Divinas Palabras'.

Serrano toma el relevo de Kamikaze Teatro, compañía galardonada con el Nacional de Teatro el año pasado. Incluye su nombre en una lista el la que destacan ganadoras como Concha Velasco (2016), Blanca Portillo (2012) o Vicky Peña (2009). También actores como Ramón Barea (2013), José María Pou (2006), José Luis López Vázquez (2002) o Ramón Fontserè (2000), autores y directores como Juan Mayorga (2007), Fernando Arrabal (2001) oJosé Monleón (2004) y compañías como La Zaranda (2010) o Animalario (2005).

Amaya de Miguel, directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), presidió el jurado que premió a Serrano y del que formaron parte Fernando Cerón Sánchez-Puelles, subdirector general de Teatro del INAEM; Xavier Albertí Gallart, director artístico del Teatro Nacional de Cataluña; el periodista Jacinto Antón; el dramaturgo y poeta Alberto Conejero López; la directora del Teatro Español Carme Portaceli Roig; la directora de Artes Escénicas del Teatro del Bosque (Móstoles), María del Pilar Sánchez de la Cruz; la directora del Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III, Rosa San Segundo Manuel. y el dramaturgo y director de escena Miguel del Arco Herrera, que representación de Kamikaze Teatro, galardonados el año pasado con el Premio Nacional de Teatro.

El fallo del jurado ha destacado que Julieta Serrano ha llevado a cabo «una incansable búsqueda artística e intelectual» y ha destacado su «compromiso y generosidad en el trabajo, cercanía y su incalculable talento interpretativo».

La directora del INAEM, Amaya de Miguel, ha felicitado en Twitter a la artista, y ha destacado que en su carrera «ha interpretado desde a García Lorca, Shakespeare hasta autores contemporáneos».

«Julieta es una gran compañera, una mujer de teatro, una luchadora; hoy estamos todos muy contentos», ha señalado De Miguel.

 

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