La junta directiva de la SGAE presenta unos «estatutos de mínimos» para «salvar la entidad»

Antonio Onetti, Fermín Cabal, José Ángel Hevia, Clifton William y Teo Cardalda./Luca Piergiovanni (Efe)
Antonio Onetti, Fermín Cabal, José Ángel Hevia, Clifton William y Teo Cardalda. / Luca Piergiovanni (Efe)

«Votar 'no' sería dispararse al pie», asegura Antonio Onetti, vicepresidente del Colegio Audiovisual de la entidad de gestión

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

«Votar 'no' sería dispararse al pie», aseguraba Antonio Onetti, vicepresidente del Colegio Audiovisual, durante una de sus intervenciones en la rueda de prensa que ofreció este miércoles la junta directiva de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Sus miembros habían convocado a los medios de comunicación para presentar «una reforma de los estatutos de mínimos», que «parchea» los actuales para adaptarse a la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) y a la Directiva Europea. Se trata, en palabras de su presidente, José Ángel Hevia, de «salvar la sociedad». Para ello introduce una comisión de supervisión, que se encargara de controlar a los órganos de gobierno. La comisión estará formada por cinco socios de la entidad ajenos a la junta directiva y que serán elegidos por la asamblea general. Habrá un sexto integrante que será externo, aunque será elegido por los cinco socios electos.

Cerca de 19.000 socios decidirán, el próximo 27 de diciembre, si dan luz verde a la propuesta. De ganar el 'no' se abrirá un escenario de incertidumbre en torno a la entidad de gestión que, según advierte Hevia, podría acabar con la intervención de la entidad a manos del Estado o con la revocación de su licencia, dejando la sociedad «inoperativa». Por eso la junta directiva se afanaba este miércoles en trasladar una imagen de unidad. «Estamos unidos en lo fundamental», comentaba el músico asturiano.

No pudo evitar, sin embargo, que el asunto del reparto de lo recaudado, en especial el que depende de la música que se difunde por televisión en la franja nocturna –la futura LPI pone un tope del 20% a la recaudación de cada autor por la emisión de su obra en este horario–, mostrara una fotografía ciertamente distinta. El presidente de la SGAE aseguró que el tema «se ha magnificado» y puso como ejemplo que este mes de diciembre los socios de la SGAE se han repartido un total de 100 millones, de los cuales sólo 18 fueron destinados a la música emitida en la franja nocturna, la mitad para los autores y la otra mitad para los editores musicales. Un porcentaje por el que «se están matando» en la entidad y que, en su opinión, «no es tan importante».

No lo ve así el dramaturgo Fermín Cabal, vicepresidente del Colegio de Gran Derecho que, dirigiéndose a Hevia, aseguró que además de salvar a la SGAE, con los nuevos estatutos «hay que acabar con 'la rueda'», nombre con el que se conoce a la trama que continúa investigando la Fiscalía. Y dio un dato: «Sólo el dinero que recauda la franja nocturna es más de lo que se reparte al Colegio Audiovisual, así que son fricciones importantes». En este sentido, Cabal ha reconocido que «hay irregularidades y responsabilidades de reparto que tienen que ser corregidas», aunque ha insistido en que están intentando «salvar juntos» el asunto.

Con todo, la junta directiva no dudó en calificar la reforma de «precipitada», dado que se ha hecho en cinco semanas, y dijo ser consciente de que se necesitarán «reformas más profundas». «Al final lo que estamos haciendo es parchear los estatutos a base de cambios. Es una salida razonable en este momento, cambiar solo los puntos de pida la ley con la consciencia de que hará que llevar reformas estatutarias más profundas», ha explicado Hevia al cuestionarse la ambición de la reforma, dado que las enmiendas de la nueva LPI ya contemplan que la comisión de supervisión debería estar formada en su totalidad por personas externas.

En este sentido, asegura que cuando el pleno del Congreso de los Diputados apruebe esta reforma, previsiblemente en febrero de 2019, la SGAE tendrá un «marco establecido muy claro» bajo el que se elaborarán unos nuevos estatutos. A la votación están llamados los cerca de 19.000 socios con derecho a voto y para que los nuevos estatutos salgan adelante será necesaria una mayoría de dos tercios. Deberán avalar también la nueva normativa de reparto conforme a la Ley de Propiedad Intelectual.

 

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