Federico Corriente reclama «más empatía con Oriente» en su ingreso en la RAE

Federico Corriente./
Federico Corriente.

«Existe una ignorancia voluntaria del vecino oriental», lamenta el nuevo titular del sillón K que ocupó antes Ana María Matute | Repasó la etimología árabe de algunas de las más de 2.000 voces de uso común en nuestro idioma

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

El arabista Federico Corriente (Granada, 1940), reclamó «más empatía con Oriente» en su discurso de ingreso en la Real Academia Española (RAE). Elegido el 6 de abril de 2017 como titular de la silla K, Corriente pronunció este domingo 'La investigación de los arabismos del castellano en registros normales, folklóricos y bajos', una alocución en la que repasó algunas de las más de dos mil voces de uso común en nuestro idioma y que proceden del árabe. El académico Juan Gil le respondió en nombre de la corporación.

Denunció el arabista una «grave falta de empatía» con nuestros «vecinos orientales o norteafricanos» y analizó sus causas y sus consecuencia en los estudios lingüísticos sobre los arabismos hispánicos. Profundizó en su discurso en los arabismos de registros folclóricos, tras lamentar como en algunos casos «interesa» identificar el Islam con el árabe, lo que genera una imagen negativa.

«Existe una ignorancia voluntaria del vecino oriental», aseguró Corriente, lamentando como «a menudo se quiere, o a veces es casi forzoso considerarlo enemigo». Un proceso que generó y genera «trágicas consecuencias», a juicio del académico, «en la gestión por las potencias occidentales hegemónicas de sus intereses más vitales en el Oriente Medio».

Corriente, que ha vivido en Egipto y Marruecos, recordó «recientes y muy negativos episodios y catástrofes generadas por una torpe gestión internacional», que achacó a la «ignorancia y negligencia voluntarias e injustificables entre quienes no carecían precisamente de acceso a la información necesaria».

Lamentó que los arabistas universitarios y de élite hayan carecido durante décadas «de contacto con las realidades del mundo arabófono e islámico». Analizó la causa del tradicional desapego del arabismo de las disciplinas lingüísticas en España, destacando como la primera obra importante sobre los arabismos españoles se debió a los holandeses Dozy y Engelmann y como el primer diccionario árabe-español de calidad no se publicó hasta 1997.

Repaso la etimología de algunas de las dos mil las voces castellanas de origen árabe distinguiendo entre las de registro alto, medio o bajo en función de su aceptación social. De registro medio son dichos castellanos tan conocidos como «a troche y moche», «a trancas y barrancas», «dormir la mona» o «anda la osa». Hay arabismos más raros y difíciles de identificar como «nana, nanita» (del árabe andalusí nám, nám, nám ínta 'duerme, duerme, duérmete tú'), «que pudieron aprender muchas niñeras moriscas empleadas por señores e hidalgos cristianos tras la Reconquista».

En el registro bajo, Corriente se refirió a la influencia del lenguaje común de los arrieros moriscos perpetuado en el castellano moderno con palabrotas y tacos. Voces que en algunos casos son socialmente aceptables, como «caramba», «gilí», o «arrum(i)aco», y otras evolucionadas hacia formas muy groseras en el castellano de hoy. Refirió iranismos como 'talibán' y 'chador',y turquismos como 'tiburón' o 'birlibirloque', probable abreviatura del trabalenguas 'beylerbeyilik buyuruklar (yla) 'por orden del gobierno', para afirmar que el sistema de los arabismos hispánicos «no es una pequeña parcela del idioma en vías de extinción, ni siquiera en estancamiento»

Recordó Corriente a la escritora Ana María Matute, su antecesora en la silla K hasta su fallecimiento el 25 de junio de 2014. El nuevo titular de esta plaza había declarado poco días antes que cree «necesaria» la incorporación de más mujeres a la RAE. A su juicio el hecho de que no se hayan incorporado más académicas en los últimos años «es más una cuestión de partidismo que de machismo». No cree que la solución esté en la introducción de cuotas. «El feminismo probablemente lleva razón en muchas de sus reivindicaciones, pero es un tema que está muy de moda y a veces se desmadra, de modo que si pones cuotas, igual estás evitando que haya en la RAE más mujeres que se lo merezcan», aseguró.

La pasión de Corrientes por la lengua árabe es «una opción estética» que parte de un flechazo por la grafía árabe que sintió al ver en su casa un libro con lenguas de diferentes lugares. «El interés por el mundo islámico puede estar tan justificado como el que puedas tener por el mundo eslavo. Cuando eres joven y optas por estas cosas, es mejor que se trate de algo estético, no ideólogico: no es bueno por ejemplo querer aprender ruso para ser comunista» ironizó.

Muy honrado por su ingreso en la RAE asegura tomarse «muy en serio» el lema de la casa -«limpia, fija y da esplendor»- aunque reconoce que «a veces no es fácil cumplirlo». «La lengua pertenece al pueblo, que es el que decide, y hoy no podemos obviar que existe una pugna entre la academia y la calle», admite. «De momento, vamos a pugnar por mantener el prestigio de nuestra lengua, una de las seis más importantes de la Historia», destaca apostando por la modernización de una institución tricentenaria obligada a atraer a académicos más jóvenes «para no seguir siendo un geriátrico». «No es lo deseable para una institución que quiere introducir mejoras intelectuales», había declarado el arabista, de 77 años, en la víspera del solemne acto de ingreso celebrado en el salón de actos de la docta casa.

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