La memoria impresa del exilio español en Francia

El bibliotecario del Instituto Cervantes, Javier Campillo, explica la exposición 'Imprentas de la patria perdida'./Europa Press
El bibliotecario del Instituto Cervantes, Javier Campillo, explica la exposición 'Imprentas de la patria perdida'. / Europa Press

El Cervantes rescata y reivindica el legado intelectual de los perdedores con la muestra 'Imprentas de la patria perdida'

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Carecían de medios pero les sobraba orgullo, entusiasmo y talento. Las decenas de miles de españoles que tomaron el duro camino del exilio tras perder la guerra no cesaron jamás de reivindicar y difundir lo mejor de la cultura española. En especial en el sur de Francia, donde editaron libros, revistas, panfletos, tebeos, fotos y todo tipo de documentos y materiales. Un impagable y olvidado legado que se conserva en la sede del Instituto Cervantes de Toulouse y que se exhibe hasta febrero en la sede central de la institución en Madrid.

'Imprentas de la patria perdida' se titula la muestra. Rescata el legado intelectual que dejaron los exiliados en Francia a través de 140 obras singulares y poco conocidas, procedentes casi todas del Fondo del exilio de la biblioteca Manuel Azaña del Cervantes de Toulouse. «Un verdadero centro bibliográfico de estudios del exilio, según Luis García Montero, director del Cervantes.

Conocida como 'la capital del exilio', Toulouse permitió rehacer sus vidas a muchos exiliados y fue el epicentro de su actividad política y cultural. «Partidos, sindicatos, asociaciones, ateneos, librerías y particulares siguieron convocando reuniones, congresos y manifestaciones contra el régimen franquista, y divulgando, adoctrinando, instruyendo y editando», destaca Javier Campillo. Es el comisario de una muestra que, además de reivindicar el carácter hispánico de Toulouse, rememorara el exilio de más de 450.000 españoles en Francia. Entre ellos Antonio Machado, que abandonó Barcelona en 1939 para encontrar la muerte en Colliure.

En doce apartados se exhibe una pequeña parte de las 1.400 piezas que atesora la biblioteca del Cervantes tolosano desde su apertura en 1996. Campillo, bibliotecario desde hace dos décadas, localizó y adquirió muchos de eso fondos, obtenidos a veces a través de donaciones de los herederos de aquellos exiliados.

Destaca una foto inédita de un guerrillero español regulando el tráfico en la plaza Esquirol de Toulouse durante la liberación de la ciudad, en agosto de1944, que captó Germaine Chaumel. También la portada del número del diario La Vanguardia con el famoso discurso 'Paz, piedad y perdón' que Manuel Azaña, presidente de la II República que también se exiliaría en Francia, ofreció en 1938 en el Ayuntamiento de Barcelona.

Juan Pedro Basterrechea, director del Cervantes de Toulouse, celebra la «inquietud intelectual» de los exiliados y destaca la modernidad de los asuntos que abordan, «todos hoy de plena actualidad». Temas sobre género, libertad sexual de la mujer, educación de los hijos o salud. «Los mismos exiliados que editaban cómics publicaban a Lorca y a Machado buscando en la literatura consuelo y refugio y un arma para seguir luchando», destaca Basterrechea.

García Montero se confesó «orgulloso» de apadrinar una «importantísima» exposición que evidencia «la relevancia y la variedad ideológica del exilio», con republicanos, anarquistas, socialistas o comunistas. La presentó como un adelanto de las conmemoraciones del año próximo, cuando se cumplan 80 años de la «desbandada de exiliados» que huyeron de España tras la Guerra Civil en 1939.

Tras su clausura en Madrid en febrero, la muestra viajará a otras ciudades francesas. Incluye un busto de Azaña del escultor Evaristo Bellotti, gemelo del que existe en el Congreso de los Diputados. Realizada en mármol de Sierra Elvira (Granada), se expone de forma permanente en el vestíbulo del Cervantes de Toulouse.

 

Fotos

Vídeos