Se apaga la voz honda y amiga de Alberto Cortez

Alberto Cortez, durante un concierto en 2017./J. Peteiro
Alberto Cortez, durante un concierto en 2017. / J. Peteiro

El cantante y compsitor argentino firmó temas clásicos como 'Cuando un amigo se va' o 'En un rincón del alma' | El 'cantor de las cosas sencillas' murió a los 79 años a causa de una insuficiencia cardíaca

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

A pesar de llevar tiempo apartado de la primera línea y de los focos, al menos en España, la voz amiga y las canciones de Alberto Cortez están muy vivas en la memoria colectiva de varias generaciones. El veterano cantautor argentino, creador de éxitos como 'Cuando un amigo se va' o 'En un rincón del alma', fallecía este jueves en el Hospital Puerta del Sur de Móstoles, al sur de Madrid, a los 79 años. «Canto porque no tengo otro remedio» repetía este gran poeta de lo cotidiano que, aunque no podía acompañarse de su guitarra, debido a las secuelas del infarto cerebral sufrido en 1996, no abandonó nunca las tablas.

«Son tantas las veces que me han matado que, ya ven, lo han hecho tan mal que aquí sigo muy vivo, y sin retirarme», ironizaba risueño el músico, cantante y poeta argentino, conocido como 'el cantor de las cosas sencillas' que falleció por la insuficiencia cardíaca que le llevó al hospital el pasado 27 de marzo. Cortez que residía en España desde 1964, estuvo acompañado por su esposa, la belga Renata Govaerts, con quien llevaba casado 55 años. Su capilla ardiente se instaló en la sede de la SGAE, por la que desfilaron colegas, amigos, admiradores y familiares.

Desarrolló su carrera en España, donde aterrizó en 1964 y se presentó en 1965con 'Me lo dijo Pérez'

Nacido el 11 de marzo 1940 en Rancul, al norte de la provincia argentina de La Pampa, José Alberto García Gallo se dedicó pronto a la canción. Entró al conservatorio a los seis años y con doce compuso 'Un cigarrillo, la lluvia y tú'. Con dieciocho llegó a Buenos Aires para estudiar Derecho y Ciencias Sociales. Pero la guitarra se impuso a los libros y apostó por la música, convirtiéndose en vocalista de la orquesta de jazz 'San Francisco' con la que recorrió Argentina. Buscó luego nuevas oportunidades en Europa con la 'Argentine International Ballet and Show'.

En 1961 publicó su primer disco, grabado en la ciudad belga de Amberes. Fue el inicio de una larga carrera con medio centenar de álbumes por los que mereció varios Discos de Oro. Fue también autor de cuatro libros de poemas y participó como actor en un par películas

Simplicidad

Con su emotiva y honda voz y su característico acento argentino, cantaba Alberto Cortez a las cosas más simples de la vida. Desarrolló en España el grueso de una larga y desigual carrera que tendría sus picos de popularidad entre las décadas de los sesenta y los ochenta. Residía en Madrid desde 1964 y en 1965 participó en el Festival de Palma de Mallorca con la canción 'Me lo dijo Pérez', tema que hicieron famoso Los Tres Sudamericanos y que interpretarían además solistas como Karina y Mochi.

En 1967 ofreció su primer recital en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, sorprendiendo con canciones de Yupanqui, Dávalos y poemas de Pablo Neruda a los que puso música y estrenando su canción 'En un rincón del alma', emblema de un repertorio que llevaría luego por Bélgica, Estados Unidos y Canadá. Un año después Hispavox editó dos discos con el repertorio sus recitales y en 1969 grabó el disco 'El compositor, el cantante'.

Pero Cortez cruzaba el Altántico a menudo para actuar en casi todos los países iberoamericanos, en los que también ganó popularidad con canciones como 'No soy de aquí ni soy de allá' o 'Cuando un amigo se va', escrita a la muerte de su padre y solicitada en infinitud de funerales. «La escribí porque mi padre me trató como a un amigo desde pequeño, llevándome a todas partes», explicaba.

Autor de 'En un rincón del alma' o 'Castillos en el aire', ganó un Grammy y publicó medio centenar de discos

La interpretaba a menudo junto a su compadre del alma, el también cantautor Facundo Cabral, asesinado en 2011 en Guatemala, con quien grabó cuatro discos y protagonizó la larga gira internacional 'Lo Cortez no quita lo Cabral'. Colaboró también con Joan Manuel Serrat, con quien puso música a las conmovedoras, 'Nanas de la cebolla' de Miguel Hernández, y dos poemas de Antonio Machado, 'Retrato' y 'Las moscas'. También cantó con María Dolores Pradera y se aproximó a otros clásicos de Siglo de Oro para musicar versos de Lope de Vega, Quevedo o Góngora.

Fue Cortez autor e intérprete de muchos otras composiciones legendarias, canciones plenas de emoción que basculaban entre el optimismo y la añoranza, como 'En un rincón del alma', 'Callejero', 'Mi árbol y yo', 'A partir de mañana', 'Te llegará una rosa', 'Castillos en el aire', o 'El abuelo'

«Era una grandísima persona y artísticamente un compositor, músico y poeta enorme que deja para la historia títulos inolvidables», destacaron sus productores, quienes confirmaron que tenia varios conciertos pendientes en Puerto Rico, República Dominicana y México. Preparaba además un nuevo disco con temas diferentes al repertorio de 'Boleros' su último espectáculo, estrenado en mayo pasado en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Poseedor de cuatro Discos de Oro y cuatro Heraldos de Oro también se le otorgó en 2007 el Grammy a la Excelencia Musical junto a otros grandes artistas latinos y en 2015 en España la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes.