Patrimonio con carcajadas

Bambalúa Teatro representa en el Castillo de la capital Patrimonios (Témpora 2.0), una obra en la que se mezcla la historia de Burgos con el humor, las referencias culturales e, incluso, lo más oscuro del ser humano

Una gárgola de la Catedral de Burgos habla con una de las cigueñas que se posan sobre el tejado de la Seo./CC
Una gárgola de la Catedral de Burgos habla con una de las cigueñas que se posan sobre el tejado de la Seo. / CC
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Patrimonios (Témpora 2.0) es el nuevo espectáculo de Bambalúa Teatro para el ciclo estival de teatro nocturno del Castillo de Burgos. Toma el testigo de Burgati (Diccionario de Antropología Burgalesa), pero recoge, de ahí el nombre, gran parte del guion de Témpora, que se estrenó en la fortaleza capitalina en el estío de 2010.

La representación rota en torno a los tres bienes burgaleses declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la Catedral, el Camino de Santiago y los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca, que aparecen representadas por una gárgola, unos peregrinos y unos arqueólogos, cada uno más original que el anterior.

Además, este giro es literal, puesto que se traslada a la realidad en el Castillo. Tanto actores como público se mueven en penumbra para buscar cada uno de las escenarios y son los espectadores los que se adaptan a la situación de la fortificación. De hecho, si las personas no caben en primera fila, se juntan o, si se puede, se suben a unas escaleras.

Próximas funciones

Días:
29, 30 y 31 de agosto y 6 y 7 de septiembre.
Hora:
22:00 horas.
Precio:
Cinco euros.
Venta de entradas:
Dos horas antes del inicio de la función en el Castillo.
Aforo máximo:
100 personas.

La función arranca de manera intimista e incluso se podría decir que seria, pero poco después aparecen el humor y las carcajadas de los visitantes gracias a las referencias a los bienes Patrimonio de la Humanidad y a la cultura general. Es evidente que hay muchos anacronismos, pero se incluyen de tal manera en la obra que no resultan chirriantes las menciones a la película Titanic, a la vocecilla de los GPS de los coches o la cantante Rosalía. Sí, su 'tra tra' llega a todos los lados.

Asimismo, como no podía ser de otra manera, los chascarrillos de Burgos ocupan un lugar importante en la representación. No solo se habla de la seo, la ruta jacobea y los yacimientos. En este caso, al recurso tradicional de la morcilla se añaden otros nuevos como la presencia del San Pablo Burgos en la Liga ACB o los retrasos de la llegada del AVE a la ciudad del Arlanzón.

Pero la historia, que podría decirse que retrocede en el tiempo al aparecer primero la Catedral, luego el Camino de Santiago y, por último, los Yacimientos de Atapuerca, llega a mostrar también lo más oscuro del ser humano, como la lucha por la supervivencia o el excesivo narcisismo que está aflorando a través de las redes sociales. Todo ello, claro está, desde un punto de vista absurdo que provoca que hasta las miserias más absolutas de los personajes saquen una sonrisa a los espectadores. Nadie, absolutamente nadie, llora con esta representación, salvo que sea de risa.

Peregrino ciego y el Tullido Borrajas.
Peregrino ciego y el Tullido Borrajas. / CC

En La Vida de Brian, gran comedia de los Monty Python, un 'exleproso' se lamenta de que Jesús le haya curado de su enfermedad y ya no reciba limosnas. En Patrimonio (Témpora 2.0) ocurre algo muy parecido con el Tullido Borrajas y un peregrino ciego. El resultado es el mismo. Gracioso, por supuesto.

Por su parte, el final también es alegre, especialmente para el tetín y para los espectadores que pasan unos 90 minutos viendo la obra. Quizá algunos hayan pasado frío (tópico que no podía faltar ni en Castillo por la noche ni en la representación), pero no han perdido el tiempo. Los que aún no han acudido a disfrutar con Bambalúa Teatro aún pueden ir este verano los días 29, 30 y 31 de agosto y 6 y 7 de septiembre.