El rechazo a los estatutos de la SGAE deja su futuro en manos del Gobierno

Antonio Onetti, Fermín Cabal, José Ángel Hevia, Clifton William y Teo Cardalda. /Efe
Antonio Onetti, Fermín Cabal, José Ángel Hevia, Clifton William y Teo Cardalda. / Efe

La junta directiva que preside Hevia no logra los dos tercios de apoyo necesarios e incumple el requerimiento impuesto por Cultura

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

«Yo le he pedido a Papá Noel, a los Reyes y a la virgen María que hoy encontremos un punto de inflexión para trabajar en la concordia y salvar la SGAE», decía Inma Serrano, miembro del Colegio de Pequeño Derecho, a la entrada de la asamblea general extraordinaria de la Sociedad General de Autores y Editores. Parece que sus plegarias no tuvieron el efecto deseado. Los socios de la SGAE rechazaban este jueves aprobar la reforma de los estatutos para adaptarse a la Ley de Propiedad Intelectual y a la Directiva Europea, tal y como había exigido el Ministerio de Cultura.

De un total de 22.536 votos, la junta directiva de la entidad concitó el apoyo del 58,1% de los socios (13.074 votos), pero para dar luz verde a la reforma se requería el 'sí' de dos tercios de los votos emitidos. Así que, pese a que los que apoyaron el 'no' fueron el 40,9% (9.220 votos) y sólo el 1%se abstuvo (242 votos), los nuevos «estatutos de mínimos», tal y como el presidente de la SGAElos había calificado la semana anterior, no saldrán adelante.

A partir de ahora se abre un escenario de incertidumbre para la entidad ya que con el resultado obtenido la SGAE no estaría cumpliendo con el requerimiento del Ministerio de Cultura, que vence hoy, 28 de diciembre. De esta forma, el ministerio podría iniciar el procedimiento para intervenir la entidad, como contempla el artículo 192 de la Ley de Propiedad Intelectual, o incluso revocar su licencia. Ninguna de estas soluciones, sin embargo, sería inmediata.Así, en el caso de la intervención temporal de la entidad por un plazo de seis meses y prorrogable por igual periodo, se requiere la autorización previa del juez. En lo que respecta a una posible revocación de la licencia, el proceso exige un previo apercibimiento del Ministerio de Cultura, que fijará un plazo no inferior a tres meses para la subsanación o corrección de los hechos señalados –como ha ocurrido– y la revocación produciría sus efectos tres meses después de su publicación en el BOE.

De momento, el gabinete que dirige José Guirao ya ha informado de que hoy requerirán el acta de la reunión para, posteriormente, tomar una decisión.

Pese al jarro de agua fría que supusieron los resultados, el presidente de la SGAE, José Ángel Hevia, se mostraba relativamente optimista y pedía a Cultura «una lectura razonable» de la votación. «En la SGAE no solo acatamos, sino que invitamos al Ministerio de Cultura a que ejerza la potestad de tutela sobre la entidad. No esperamos un ministerio castigador, sino uno que va a apoyar».

Y es que el músico asturiano entiende que si bien los resultados no ha servido para reformar los estatutos, sí demuestran que «mayoritariamente la masa social se ha manifestado con la intención de aprobarlos y de seguir adelante con la sociedad». En este sentido, Hevia avanzó que la junta directiva se reunirá en las próximas fechas para analizar el resultado.

Aún con todo, se atrevió a apuntar las razones que han llevado a los socios a dar el 'no' a la propuesta que la junta directiva puso sobre la mesa. Habló de que la nueva directiva solo lleva seis semanas de ejercicio y expuso que «existe una situación de crispación y de enfrentamiento en la casa que también ha llevado a un voto de castigo e, incluso, de autocastigo». El famoso tiro al pie del que habló la semana pasada el vicepresidente del Colegio Audiovisual, Antonio Onetti, y que este jueves trataba de refrendar Hevia: «Una intervención o una retirada de la licencia sería mala para todos los socios, tanto los que están a favor de los últimos años de gestión como los que están en contra».

En cuanto a los distintos escenarios que se abren ahora para la entidad de gestión, su presidente aseguró que el más inmediato es «seguir gestionando los derechos de los autores desde mañana por la mañana. Si algún día tenemos que entregar la llave la entregaremo, pero hasta ese momento tendremos que seguir gestionando los derechos de los socios».

Final para la rueda de las televisiones

Los socios, en cambio, sí que dieron luz verde a la nueva normativa de reparto de derechos de autor, con el 54,74% de los votos. La SGAE acepta poner un tope del 20% a lo recaudado por cada autor por la emisión de su obra en horario nocturno, en la denominada 'rueda de las televisiones', tal y como pide la nueva Ley de Propiedad Intelectual, que debería aprobarse en febrero. Con esta decisión se pone fin a una práctica denunciada por el expresidente de la SGAE Anton Reixa y que ha llevado a juicio ya a varios exdirectivos de la entidad.

 

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