Toni Servillo lamenta que la figura del actor «esté siendo humillada»

Toni Servillo./EFE
Toni Servillo. / EFE

El actor fetiche de Paolo Sorrentino afirma que el teatro «reconforta y responde a nuestra soledad»

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Toni Servillo se denomina como un hombre de teatro. Solo eso. Y como tal, le da igual actuar en pequeños teatros de barrios obreros, en zonas altas de su Nápoles natal o en el teatro de San Carlo, templo lírico del sur de Italia. «Nápoles es una escuela al aire libre», explica el intérprete, que ofreció ayer una clase magistral -debía ser un coloquio, pero Servillo es un orador infatigable- sobre la interpretación y el oficio antes de subirse al escenario de El Pavón Teatro Kamikaze de Madrid para dar vida a 'Elvira', un texto sobre la condición última del actor, sus valores y su día a día.

Un trabajo que no está siendo valorado. «La figura del actor está siendo humillada», asegura Servillo, que recalcó que el actor desempeña una «noble función». «Es alguien que viene a dar un mensaje», asevera. Una descripción sencilla pero que los jóvenes no entienden. «Para ellos, es un payaso que se dedica a copiar la realidad o alguien que se aprovecha de los personajes para proyectarse a sí mismo», critica el actor. Un ego que también aprecia en otros ámbitos. «Somos víctimas de una política que dice siempre yo y tiene muy poco nosotros, nosotros, nosotros», apuntó Servillo. Curiosamente, lo dice un intérprete que se metió en la piel de Giulio Andreotti en 'Il Divo' y ahora ha terminado de rodar 'Loro', una biografía no autorizada sobre Silvio Berlusconi.

En ambas ocasiones, bajo las órdenes de Paolo Sorrentino, un director que también confió en él para 'La gran belleza', 'Las consecuencias del amor' o 'L'uomo in più'. Servillo mantuvo el misterio sobre la película centrada en la vida del ex primer ministro. Solo se limitó a señalar que está encantado siempre de trabajar el director, napolitano como él. «Hice mi primera gran película con cuarenta años. Y he rodado unas veinte películas. Pero nunca he dejado de hacer teatro porque soy un hombre de teatro», recalcó.

«Reconforta y responde a nuestra soledad», argumenta sobre esa pasión, que siempre «será un misterio». «Es una aventura para perderse y volverse a encontrar», indica. Y esa pasión la traslada a 'Elvira', el texto con el que cierra el Festival de Otoño a Primavera con tres funciones (hoy, mañana y el sábado, incluido un coloquio con los espectadores). La obra recoge siete lecciones que el actor Louis Jouvet impartió a la actriz Paula Dehelly mientras preparaban el 'Don Juan' de Molière en el París de 1940 ocupado por los nazis, y con las que Brigitte Jacques elaboró un libreto hace treinta años en los ochenta. «Las reflexiones de Jouvet son validas para explicar a los más jóvenes la nobleza del arte de actuar, que parece haberse devaluado en estos tiempos confusos», recalca Servillo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos