«¡Que no la cague un español!»

«¡Que no la cague un español!»

Canal Historia narra el papel de la estación de Fresnedillas de la Oliva (Madrid) en la llegada del hombre a la Luna. «Fuimos los primeros en oír las palabras de Armstrong»

JUANFRAN MORENO

Como ocurre en las mejores historias, la casualidad se cruzó con Carlos González y José Manuel Grandela. En un anuncio de periódico encontraron la oferta de empleo de la NASA que les cambiaría la vida. En aquel momento no lo sabían, pero se iban a convertir en dos piezas fundamentales para alcanzar la ansiada llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969. Ellos fueron los técnicos españoles de la Estación Apolo de Fresnedillas de la Oliva (Madrid) encargados de controlar las comunicaciones entre el módulo Eagle y la Tierra. Testigos directos de uno de los momentos más importantes de la historia de la Humanidad.

Para contar el papel «decisivo y desconocido» de la España franquista en este acontecimiento, Canal Historia estrena hoy (22:00 horas) 'Estación Apolo', un nuevo documental de producción propia, en colaboración con la productora 100 Balas (The Mediapro Studio), que aborda la gesta desde una «inédita perspectiva»: la de un pueblo agrario y ganadero cuya ayuda fue crucial para el éxito de la misión Apolo XI. 

A 60 kilómetros de Madrid, la NASA y el INTA se fijaron en Fresnedillas de la Oliva para montar su estación. En aquellos tiempos, el éxodo rural hacia la ciudad empezaba a afectar a los pueblos españoles. «Fresnedillas nos permitía contar la historia costumbrista de la España pobre de los 60 en la que aparecen unos señores de la NASA y ponen el municipio 'patas arriba'», explica Jose A. Pérez Toledo, codirector y guionista del proyecto, en un encuentro con la prensa.

Pero, ¿por qué se eligió esta localidad que por aquel entonces apenas superaba los 500 habitantes censados? La NASA necesitaba tres bases en el planeta que debían estar separadas por 120 grados longitudinales entre sí. Las otras dos estaban en el desierto de Mojave (California) y Canberra (Australia). La 'tercera pata' fue Fresnedillas, que ya contaba con la estación espacial de Robledo de Chavela a unos pocos kilómetros de distancia. «Se buscaba no perder nunca la señal y que al menos una de las estaciones tuviera cobertura», detalla Pérez Ledo.

La agencia estadounidense revolucionó las calles de la villa: construyeron accesos, puentes, carreteras… Muchas familias pasaron de trabajar en el campo a hacerlo para una instalación de comunicaciones aerospaciales. Y sin saber inglés: «Nos encontramos con gente que trabajó muchos años para la NASA y solo conocían cinco palabras básicas en inglés», desvela Aitor Gutiérrez, el otro codirector de 'Estación Apolo', quien asegura que el «trabajo de campo fue puro y duro». «Fuímos a un bar a esperar que ex trabajadores o personas que vivieron la experiencia nos contaran qué hicieron».

Medio segundo antes que Houston

'Estación Apolo' muestra en primera persona el choque cultural que vivieron aquellos vecinos. Anécdotas personales y recuerdos de los jarandos - el gentilicio de los habitantes de Fresnedillas - con los 'forasteros', con los que también se vivieron momentos de «tensión». «Los americanos tenían fama de beber mucho», confiesa Pérez Ledo, quien asegura que su proyecto está centrado en el papel de España en la carrera espacial. «No sacamos a ningún americano porque ellos, en sus películas o documentales, no sacan a españoles».

El espacio entrevista a los dos técnicos españoles responsables de controlar la conexión entre la superficie lunar y la Tierra. Carlos González y José Manuel Grandela fueron los elegidos, y la presión era máxima. «La obsesión del equipo español era que todo saliera bien para que los americanos no dijeran que España había fallado», cuenta Pérez Ledo. «Les daba igual la llegada a la Luna. Ellos pensaban: '¡Qué no la cague un español!'».

Además, el documental revela que en la estación de Fresnedillas se escucharon por primera vez las palabras de Armstrong al pisar la Luna. «Cuando la nave se posa en la superficie lunar, él dice la famosa frase: 'The Eagle has landed (el Águila ha aterrizado)'. Eso nos llega 0,5 segundos antes que a Houston. Fuimos los primeros del planeta en oírlo», desvela González. Una hazaña que, sin embargo, sigue siendo desconocida para gran parte del público español. «No nos hemos dedicado a investigar los grandes acontecimientos que han ocurrido en nuestro país. España tiene una extraña concepción sobre sí misma», apunta Gutiérrez.

Franco y Estados Unidos

El documental aborda los acuerdos que firmó la dictadura de Francisco Franco con el Gobierno de Estados Unidos. En el contexto de la Guerra Fría, España se posicionó contra el comunismo y normalizó sus relaciones con los estadounidenses. En 1959, el presidente Dwight Eisenhower visitó nuestro país y firmó con el régimen una serie de compromisos para montar estaciones de la NASA en suelo español. Y surgieron los centros espaciales de Maspalomas y Robledo de Chavela. «Pero a Franco le interesaban más las bases militares, como la de Rota», explica Pérez Ledo. 'Estación Apolo cuenta también con entrevistas a los historiadores Pablo Alonso y María Jesús Cava, y con los testimonios de las periodistas Rosa María Calaf y Mar Abad.