«Es mucho más que una comedia»

Los actores Xosé Touriñán (i) y Julián López. /EFE
Los actores Xosé Touriñán (i) y Julián López. / EFE

Julián López protagoniza 'Justo antes de Cristo', la serie que estrena hoy Movistar. «Parece que en este género con un disfraz y cartón piedra ya tira la cosa»

JULIÁN ALÍAMadrid

Al igual que los de Bilbao, los del Athletic también nacen donde les da la gana, como en un pequeño pueblo de Cuenca. El cómico Julián López (El Provencio, 40 años) lo heredó de su padre y de su abuelo, que «habían vivido épocas gloriosas» en las que no era extraño que alguien de «Cuenca, Cádiz, Alicante o A Coruña» sintiera simpatía por el conjunto vasco, y sin que alguien le preguntara por ello. «De niño, cuando te regalan la camiseta. eso ya es para siempre, y la papeleta nos ha llegado a los que venimos detrás. Ahora todo es Barcelona y Real Madrid, Cristiano y Messi, pero ya no solo en el fútbol, sino en corrientes artísticas o sociales: o blanco o negro», comenta el también actor, que protagoniza la serie de comedia 'Justo antes de Cristo', que hoy estrena Movistar bajo demanda.

Iba encaminado a la música, pero se dio cuenta de su gusto por el humor en la televisión y en el cine. De tal manera, que decidió que las sensaciones que le habían transmitido personas como Bill Murray, Peter Sellers, e incluso Will Smith en 'El príncipe de Bel-Air', iba a intentar él trasladárselas a otra gente. «Si en algún momento lo he hecho, me siento superagradecido», se sincera el que formara parte del núcleo duro de 'La hora chanante' y 'Muchachada Nui'.

'Justo antes de Cristo' es una ficción de Montero y Maidagán, los padres de 'Camera Café', que llevaba escrita unos quince años, según reconocen sus creadores, sin que ninguna cadena se atreviera a emitirla. En ella se cuenta, con mucho mimo en la ambientación y en los pequeños detalles, la historia de Manio Sempronio Galba, un tribuno condenado a muerte, pero que consigue escaquearse, siendo finalmente destinado a un campamento militar en Tracia, donde siempre está acompañado de su esclavo Agorastocles (Xosé Touriñán).

- ¿Había visto antes una serie que se tomara tan en serio los detalles?

- Diría que no. Como dice Xosé Touriñán: 'La comedia parece muchas veces la hermana pobre de la ficción'. Para hacer drama, acción o algo épico se meten decorados y vestuario a tope, pero parece que para la comedia con un disfraz y cartón piedra ya tira la cosa. Aquí se buscaba el contraste: meternos de lleno, con mucha fidelización a la historia, con situaciones cotidianas y con conversaciones de lo más delirantes.

- ¿Le ha favorecido usar decorados y vestuarios tan realistas?

- Con una ambientación así te vienes siempre arriba. Cuando te disfrazas con este vestuario, que se ha usado en producciones míticas, como 'La caída del imperio romano', en la serie 'Roma' y en otras películas como 'Gladiator' o 'Ágora', suma. Te daba el empujón necesario para saltar al ruedo. El vestuario y el maquillaje es muy importante para los actores; es un tanto por ciento muy gordo dentro de la construcción del personaje.

- ¿Por qué nadie se atrevió con la serie en 15 años?

- Yo nunca he estado en ninguna reunión y no sé lo que pasaba por la cabeza de los que la rechazaron. Supongo que por una falta de valentía o de riesgo, que quizá es incluso hacer de menos al espectador. Creo que a veces se desprestigia al público, y es algo que no debería ser así. Quizá las televisiones generalistas funcionan de otra manera, y yo no soy ningún ejecutivo para decir por dónde tienen que ir las cosas, pero por suerte la llegada de las plataformas permite hacer este tipo de productos. Y menos mal, porque si no, probablemente nunca hubiera existido 'Justo antes de Cristo'. Creo que es mucho más que una comedia. Es magra; te pones a rascar y hay mucha chicha.

- ¿Cómo es su personaje?

- Manio Sempronio es una tragedia andante. Nace a la sombra de su padre, y él ve que nunca va a llegar a ser como él. No tiene apenas ganas de vivir y tampoco sabe cuál es su sitio en la vida. Para mí, había que abordarlo desde el drama más absoluto para que desde fuera tuviera mucha gracia. En muchas escenas sabíamos que la gente se iba a reír desde casa, pero teníamos que tomárnoslo en serio e inmiscuirnos en el puro drama.

- ¿Hay algo de Julián López en Manio Sempronio?

- Quiero penar que no. No soy tan desastroso. De hecho, soy muy ordenado. Quizá soy un poco dubitativo como él, o a veces me falta un poquito de iniciativa y me tienen que dar un empujón. También tengo un punto de neurótico, aunque quién no lo tiene hoy en día, porque vivimos en un mundo de locos. Y creo que ya, tampoco me gustaría tener muchos más puntos en común.

- Casi todos los 'chanantes' están en Movistar, ¿ven posibilidad de volver a reunirse?

- Es algo que de vez en cuando hablamos, porque nos seguimos viendo. Sabemos que cada uno está inmerso en sus proyectos, y que los ha encaminado hacia un sitio: la interpretación, el humor puro y duro, escribir y dirigir. y por suerte nos está yendo bien. Es cierto que en Movistar nos hemos juntado todos menos Carlos Areces, y quiero pensar que es algo posible, en Movistar o en otro sitio, siempre que nos den la libertad que hemos tenido, la que están teniendo en 'Capítulo 0' (Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla), Raúl (Cimas) en sus secciones en 'Late Motiv', o yo con los guiones de 'Justo antes de Cristo'. Sabemos que es una puerta que tenemos abierta, pero afortunadamente tenemos mucho trabajo.