Mario Casas: «Me hubiese gustado un poco más de 'bruterío' y suciedad en 'Instinto'»

Mario Casas, como Marco Mur, en un fotograma de la serie.

El actor protagoniza la nueva serie de Movistar, un thriller erótico que se estrena este viernes

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Sonriente y afable, Mario Casas (A Coruña, 1986) saluda con un fuerte apretón de manos. Cuando toma asiento, mientras el cámara prepara la toma y comprueba el sonido, baja la cabeza y crea ritmos, golpeando sus dedos contra el borde de la silla. Parece que algo de Marco Mur, el introvertido protagonista de 'Instinto', se ha quedado a vivir dentro del actor. «La personalidad de los actores se crea en base a todos los personajes que hemos ido haciendo», confirma después.

-No te vemos en televisión desde 'El barco' y han pasado ya seis años. ¿Por qué tanto tiempo?

-Bueno, se ha dado así. Al final las cosas que he ido haciendo a lo largo de mi carrera han sido un poco por instinto. No había una idea premeditada de «ahora hago cine», «ahora televisión»... Acabé 'El barco', empecé con el cine y hasta ahora. También ha cambiado un poco el panorama de las series hoy en día con las plataformas digitales. Ahora, el cine y la televisión van muy de la mano, en todos los sentidos: a la hora de crear un proyecto, a la hora de componer personajes en un guion, todo se parece mucho más al cine.

-¿Cómo se pone en marcha el proyecto? ¿Qué te ha aportado el personaje?

-Pues a ver me pasaron dos guiones, me hablaron de ocho capítulos y me explicaron la evolución del personaje, cómo acaba y qué es lo que le pasa. Marco es alguien introvertido, alguien completamente desconectado con la emoción, seco y con muchas barreras, que no sabe qué le pasa y que arrastra un trauma infantil. Es un personaje que no había hecho nunca y con un tono distinto y por eso me atrajo.

-¿Ha sido muy difícil gestionar esa contención en la pantalla?

-Sí, es complicado, sobre todo porque son tres o cuatro meses rodando una serie y más por lo que puede pensar en parte el público, porque no es un personaje hecho para empatizar. Es un personaje que no te cae bien, muy metido para dentro y parco en todos los sentidos, también en el físico. Yo le dije al director que había dos cosas en las que no quería caer, no quería meterme las manos en los bolsillos o poner las manos los brazos en jarra y no lo he hecho en los ocho capítulos. Hay un proceso ahí de voz y también de cuerpo. Creo que el espectador puede pensar: «Pero si no hace nada en los ocho capítulos». Pero no es así. Para mí, el personaje se explica en el último capítulo de esta temporada, se cuenta el porqué de esas barreras y esa frialdad. Para mí es un tío que no está conectado consigo mismo. El va por un lado y su emoción y su físico por otros. No es capaz de empatizar. Y al final, en la última secuencia, puedes llegar a entenderlo, pero es cierto que es un personaje con el que el público puede no empatizar.

-Yo no sé si haciendo personajes así uno aprende o descubre cosas de sí mismo que no sabía.

-La personalidad de los actores se crea en base a todos los personajes que hemos ido haciendo. Por eso dicen muchas veces que estamos medio locos, ya no solamente por ser artistas sino porque vas cogiendo elementos de todos los personajes, los vives y se quedan dentro de ti. En este caso, creo que se ha quedado algo del tipo obsesivo compulsivo, de ese tratar de controlarlo absolutamente todo, cada detalle en lo físico y lo emocional de Marco para no caer en el infierno y que esos demonios no se lo coman. Y he intentado que no se quedara nada dentro de mí porque creo que Marco está sumergido en una depresión e incluso que puede tener un principio de asperger... Pero cuando creaba el personaje en casa me di cuenta de que empezaba a controlarlo todo: la ropa, la comida... todo tenía que estar impoluto y se me ha quedado, lo que no sé si es bueno o malo.

-Desde el principio, la serie se ha promocionado con gran parte del foco puesto en las escenas de contenido erótico y sexual. Sin embargo, vistos los primeros capítulos poco hay de esa idea de transgresión que se acariciaba en los tráilers.

-Al final, yo no monto la serie, la conciben el director, la productora, la plataforma... Le dan un tono más fantasioso, más idílico y menos soez. Durante el rodaje, yo hice algo más soez. De hecho parte de mi papel está hecho desde un 'Shame' (Steve McQueen), cuando Michael Fassbender entra en ese club y es oscuro y es sucio. Lógicamente, después se ha montado desde otro sitio, supongo que porque abarcas a más público. Es cierto que si a Marco Mur le añades todavía más violencia en el sexo, más suciedad y más ambigüedad, el personaje, según me decían, estaba ya en un límite muy complicado. Es cierto que en los capítulos finales hay alguna práctica sexual un pelín más impactante y que de alguna manera explica cómo es el personaje, pero a mí me hubiese gustado un poco más de 'bruterío', suciedad y ambigüedad en 'Instinto'.

-¿Cómo te documentaste para este tipo de secuencias? ¿Visitaste algún club similar?

-No, no, hoy en día existe internet. Al final las prácticas que hay en la serie son más o menos conocidas. Además, no tuve la necesidad porque al final para mí las escenas en el club eran algo muy emocional. Cada vez que Marco Mur va allí es porque aparece el recuerdo de alguien que está ahí y que le lleva al sexo... No sabe por qué pero inconscientemente acaba desfogándose con el sexo.

-Las críticas de la serie alaban la puesta en escena, pero no el guión ni la trama. ¿Te afectan mucho las críticas? ¿Vives muy pendientes de ellas?

-No. Intento no leerlas porque me harían daño. Es lógico. He tenido la suerte de hacerme muchas corazas porque empecé en esto siendo muy pequeño y a mí me han dado mucha tralla durante muchisimos años. Ahora ha llegado un momento en el hago lo que me da la gana. Por ejemplo, vienen y me dicen: «La primera imagen con la que vamos a promocionar la serie va a ser una en la que se vea tu torso y no tu cara porque llevas una máscara» y me parece perfecto. Cuando era niño estas cosas me afectaban más, pero ahora hago mi trabajo lo mejor que puedo y habrá gente a la que le guste más y gente a la que le guste menos pero es normal.

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