El MEH vuelve a homenajear la figura de la mujer con la exposición 'Línea y figura', que muestra 23 piezas artísticas

Cartel de la exposición/AIA
Cartel de la exposición / AIA

La muestra de la artista Julia San Millán combina diversas disciplinas como la fotografía, el collage o la pintura para tratar la figura femenina y se podrá ver hasta finales de mayo

Burgos Conecta
BURGOS CONECTABurgos

El Museo de la Evolución Humana dedica parte de su programación a la figura de la mujer para reclamar el papel protagonista que las mujeres deben tener en el siglo XXI. En la presente programación lo hace con ciclos como el 'Stem Talent Girl' que está reuniendo en el Museo a las principales científicas del panorama nacional y con varias actividades tienen a la mujer como protagonista, como mesas redondas en las que se trata el feminismo desde una perspectiva evolutiva o encuentros sobre el papel de las mujeres en el proceso de la evolución humana.

En esta línea ha presentado este viernes la exposición 'Línea y Figura' de la artista Julia San Millán en la que la protagonista es la figura femenina. Distintas disciplinas como la fotografía, el collage o la pintura son utilizadas por la artista burgalesa en una exposición que muestra 23 piezas que conforman un paseo artístico por la figura de la mujer que es una doble experiencia simbólica y plástica. Se podrá visitar de forma gratuita en el pasillo de la planta -1 del Museo hasta finales de mayo.

En esta exposición la artista Julia San Millán, nacida en Burgos, ha experimentado y ha culminado una evolución de sus anteriores trabajos basados en la figura femenina, que en esta exposición, haciendo uso de su protagonismo, se libera de cualquier norma presentándose como un elemento independiente y absolutamente libre.

Figuras en rojo, a penas detalladas pero indudablemente femeninas, son imágenes que invierten el rol que tradicionalmente juega la mujer en el arte. Pasa de ser un elemento pasivo, bello, que responde a unos cánones pautados, a ser una imagen independiente y activa manteniendo toda su belleza y sensualidad en un ejercicio de habilidad exquisito. Una estética que evoca a Keith Haring, a Basquiat o a Matisse; una línea negra cierra, define, perfila y da movimiento a las protagonistas de un rojo imponente.