Ciclismo

Carlos Coloma, agredido con una estelada

Carlos Coloma, durante una competición de bicicleta de montaña. /La Rioja
Carlos Coloma, durante una competición de bicicleta de montaña. / La Rioja

«Es bochornoso usar el deporte para reivindicaciones políticas», lamenta el corredor riojano, medallista de bronce en los Juegos de Río 2016

El ciclista riojano Carlos Coloma, medallista de bronce en bicicleta de montaña en los Juegos Olímpicos de Río 2016, calificó este martes de «bochornoso» y una «vergüenza» que «haya gente que no respete los valores del deporte», que «utilice las pruebas para realizar reivindicaciones políticas» y que «ponga en riesgo a los participantes».

Coloma hizo estas declaraciones a Efe este martes, en alusión a lo que le ocurrió hace dos días en la prueba de la Copa Internacional de Cataluña de su deporte, celebrada en Bañolas (Gerona), ya que durante el recorrido una persona le colocó una «estelada» en la cara, como si fuera un capote, mientras en la otra mano llevaba un palo a modo de banderilla.

El corredor riojano se descentró por esta situación y cayó al suelo unos pocos metros después, ha relatado, aunque «en el momento ni me di cuenta de la situación».

Ha reprochado la «cobardía» de la persona que protagonizó el incidente porque, según sus datos, «él o amigos suyos son quienes han publicado la foto en redes sociales y se han preocupado de que no se le vea la cara».

En cualquier caso, ha subrayado que «la prueba de Banyoles es probablemente la mejor que hay en España, con corredores de todo el mundo y un 99,9 por ciento de espectadores que se dedican solo a animar» y «para mí, es mi segunda casa».

Ha lamentado que «haya quien mezcla deporte y política», pero ha recalcado que «es muy poca gente y, cuando se dan situaciones como esta, lo que más rabia da es que no respetan ni el sacrificio de los corredores, ni su seguridad, ni el espectáculo que tratamos de dar».

Coloma ha indicado que se siente «de Albelda -su localidad natal-, de La Rioja y de España» y que está «orgulloso de ello» y, «luego, cada cual tiene derecho a tener sus propios sentimientos, como todos los amigos catalanes que yo tengo, cada cual con su propia opinión».

«Pero lo que no tiene sentido y es una vergüenza es no respetar a los deportistas y mezclar cosas que no tienen que mezclarse», afirmó.