Semifinal

Los Países Bajos pasan a la final por imperativo de su '14'

Jackie Groenen celebra su gol. /Benoit Tessier (Reuters)
Jackie Groenen celebra su gol. / Benoit Tessier (Reuters)

El 7 de julio será el último partido y el rival será Estados Unidos

LUCÍA SANTIAGO (EFE)

No necesitó la selección neerlandesa femenina de fútbol la luz de sus principales estrellas para encontrar el camino hacia su primera final de un Mundial. Fue la jugadora que porta su emblemático dorsal 14, Jackie Groenen, quien empujó a la 'oranje' a la última ronda del torneo, cuyo cartel completará este domingo en Lyon el combinado de los Estados Unidos. La vigente campeona europea se topará con un coloso: el defensor del título es también el conjunto más laureado del certamen, merced a su coronación en 1991, 1999 y 2015.

El reto será mayúsculo para las pupilas de Sarina Wiegman, pero está a la altura de su historia más reciente, siendo desde 2017 el combinado más poderoso del continente. También es uno de los más fiables del Mundial que desde el 7 de junio se disputa en Francia. Tumbó a todos sus rivales, desde la fase de grupos hasta la semifinal, donde venció por un ajustado 1-0 a la escuadra sueca.

1 Países Bajos

Sari van Veenendaal; Desiree van Lunteren, Stefanie van der Gragt, Dominique Bloodworth, Merel Van Dongen; Jackie Groenen, Daniëlle van de Donk, Sherida Spitse; Lineth Beerensteyn (Shanice van de Sanden, min. 71), Lieke Martens (Jill Roord, min. 46) y Vivianne Miedema.

0 Suecia

Hedvig Lindahl; Hanna Glas, Nilla Fischer, Linda Sembrant, Magdalena Eriksson (Jonna Andersson, min. 111); Elin Rubensson (Julia Zigiotti, min. 79), Kosovare Asllani, Caroline Seger; Sofia Jakobsson, Stina Blackstenius (Mimmi Larsson, min. 111) y Lina Hurtig (Madelen Janogy, min. 79).

Gol
1-0, min. 99, Groenen.
Árbitra
Marie-Soleil Beaudoin (Canadá). Amonestó a Spitse (min. 85), Zigiotti (min. 94) y Van de Donk (min. 116).
Incidencias
La segunda semifinal del Mundial femenino de fútbol de Francia 2019 enfrentó en el Stade de Lyon a las selecciones de Holanda y de Suecia.

Si en la primera semifinal las selecciones de Estados Unidos e Inglaterra trataron de explotar sus registros ofensivos, este miércoles los equipos de Países Bajos y Suecia prefirieron ofrecer su versión más prudente. Ni uno ni otro iniciaron el torneo con la exigencia de verse en la final, pero estando ese partido tan próximo resultó entendible su predisposición a minimizar errores.

Las fuerzas estuvieron tan parejas que la estadística al descanso no fue más que un reflejo del tono gris, aburrido incluso, que bañó el encuentro. Países Bajos, con el 53 por ciento de la posesión, redujo su producción en ataque a un tiro. Su rival probó en dos ocasiones la fiabilidad de Sari van Veenendal durante los primeros 45 minutos.

Durante ese tiempo pasó casi desapercibida la presencia de dos delanteras llamadas a marcar época en Europa. Las jóvenes Vivianne Miedema y Stina Blackstenius no aparecieron tanto como acostumbran. Fueron dos secundarias, la neerlandesa Sherida Spitse y la sueca Lina Hurtig, las que intentaron romper el 0-0, pero nada cambió en el primer periodo. Gobernó el orden sobre el talento; mandó la defensa sobre el gol, asimismo en la segunda mitad.

A ella debió renunciar Lieke Martens, notablemente disminuida por una lesión en un pie. La mejor jugadora de la Eurocopa de 2017 dejó su puesto a Jill Roord, a quien Sarina Wiegman encargó la misión de revitalizar el ataque 'oranje'.

La salida de Martens, sin embargo, tuvo el efecto contrario. El conjunto sueco se envalentonó sabiendo que Shanice van de Sanden -no entró hasta el minuto 71- estaba también en el banquillo. Nilla Fischer dio un paso al frente en el bando nórdico y dejó temblando uno de los postes de la portería defendida por Sari van Veenendaal, por suerte para las vigentes campeonas de Europa.

Esa acción sí sirvió para despertar la ambición de Vivianne Miedema. La delantera del Arsenal acarició el gol, pero su cabezazo lo acabó repeliendo Hedvig Lindahl con ayuda del larguero. La portera sueca volvió a ser protagonista al desviar lo justo un disparo de Shanice van de Sanden.

La semifinal enfiló sin remedio la prórroga donde, ya sí, la selección neerlandesa se quitó el miedo. Como si fuese un guiño a la figura de Johan Cruyff, la jugadora que porta el dorsal número 14, Jackie Groenen, ejecutó un preciso derechazo a la red. A ella le deben los Países Bajos su primera final en un Mundial.