Final

Klopp: «Zidane es brillante y sus jugadores funcionan como un reloj suizo»

Jürgen Klopp, durante la conferencia de prensa previa a la final./AFP
Jürgen Klopp, durante la conferencia de prensa previa a la final. / AFP

El técnico del Liverpool ensalza las cualidades del Real Madrid pero se muestra convencido de las posibilidades de su equipo

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTEnviado especial a Kiev

Jürgen Klopp no alberga dudas sobre las posibilidades del Liverpool de conquistar la que sería la sexta 'orejona' en la historia de los 'reds'. «Somos un buen equipo y este club tiene en su ADN ganar las cosas grandes. Estamos aquí porque somos el Liverpool. Hemos marcado el mayor número de goles en la Champions, hemos tenido resultados excepcionales… La experiencia que tienen ellos es una gran ventaja, claro, pero en el partido la experiencia no siempre ayuda. Tenemos que complicarles la vida lo más posible», señaló el germano en la rueda de prensa ofrecida en el Olímpico de Kiev, la última antes de la final de la Liga de Campeones que medirá al conjunto inglés con el Real Madrid.

Un adversario para el que tuvo elogios Klopp, entrenador que persigue su primer cetro continental y que vivirá un particular duelo en los banquillos con Zinedine Zidane, quien aspira a convertirse en el tercer técnico que conquista tres veces el trono europeo después de que lo hicieran Bob Paisley y Carlo Ancelotti. Toda una hazaña para un preparador que, al decir de algunos, tiene pocos conocimientos tácticos. «Mucha gente podrá pensar eso, pero también de mí. Es gracioso, que dos que no tienen ni idea llegan a la final» espetó entre las risas de la prensa. «Zinedine para mí es uno de los cinco mejores futbolistas de siempre. Podría ganar su tercera Champions seguida, algo que nunca ha ocurrido. Es brillante. Lo fue como jugador y como entrenador ahora. Y sus jugadores funcionan como un reloj suizo. Es un fútbol fantástico. Son caóticos cuando tienen que serlo. Pero siempre hay una ocasión para el rival en la final», subrayó el teutón, que diseccionó la evolución del marselles desde aquel rutilante futbolista y el sereno técnico de ahora. «Zidane es un luchador, cuando naces en Marsella hay que serlo. No lo parecía cuando jugaba porque era tan bueno… Le cabrea cuando le preguntan si no tiene hambre. A mí me pasa igual, vengo de un pueblo pequeño de Alemania», incidió.

Asume Klopp que los jugadores del Real Madrid -17 de ellos ya con conocimiento de primera mano de lo que es ser campeón de la Champions- golean en experiencia a sus pupilos, pero no le concede demasiada importancia a dicho factor. «Un segundo antes del partido, seguro que el Madrid tendrá más confianza pero no es un problema porque el partido no dura un solo segundo. Cuando analizamos sus partidos, decimos: 'Son fuertes pero de verdad'. Pero nunca han jugado contra nosotros», resaltó un técnico que destiló seguridad pese a que no ha tenido demasiada fortuna en su carrera con las finales.

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En el recuerdo figura aún la que perdió con el Borussia Dortmund frente al Bayern de Múnich, la única vez hasta ahora que había podido afrontar el partido más importante que existe a nivel de clubes. Rememoró aquella experiencia Klopp, aunque resaltó que las diferencias entre finales de la Champions siempre son enormes. «Estoy seguro de que por aquel entonces estaba más nervioso. Nunca esperaba que este tipo de cosas tan buenas me pudiera ocurrir a mí. Llegar a una final es difícil de lograr, es una oportunidad única. Así es como me sentí por entonces. Jugamos un partido fantástico contra un equipo muy fuerte. Después del partido sabía que quería tener de nuevo esa ocasión de ganar la Champions. Estoy muy contento de estar aquí con estos jugadores. Han peleado de manera increíble. Se merecen estar aquí. Me siento muy orgulloso. Y ahora a jugar al fútbol», comentó sin un deje de amargura por aquella derrota.

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Desde que arribase al Liverpool allá por 2015, Klopp ha revitalizado un conjunto con una brillante historia pero que no pisaba una final de la Champions desde hace once años y que cuenta trece desde que se proclamase campeón ante el Milan. La clave de la transformación, operada sobre todo en el presente curso, radica a su entender en el «espíritu». «Hace nueve meses éramos un buen equipo. Desde entonces, nos hemos preparado para las cosas grandes gracias al trabajo», valoró.

No quiso detenerse en una de las cuestiones que más inquietan a la afición del Liverpool estos días, la de si Mohamed Salah, la gran estrella de los 'reds', ha abandonado el ayuno del ramadán con motivo de la final. «La religión es algo privado, así lo entiendo. No hay nada que decir. Ya le verán en el entrenamiento. Está lleno de energía», se limitó a señalar. Tampoco quiso entrar en comparar al 'faraón' con Cristiano Ronaldo y Leo Messi, las dos figuras que han dominado el fútbol mundial durante la última década. «A ningún entrenador le interesa eso. Queremos funcionar bien. Se merecen sus alabanzas porque llevan muchos años a ese nivel. Veremos el potencial de Mo. Su temporada ha sido sensacional. Sobresaliente. Veremos en los próximos años si repite. Los otros dos son los más consistentes que hay desde los últimos doce años. Eso les hace especiales», comentó.

Remarcó por último que no se ha parado a pensar tampoco en si ha evolucionado o no su filosofía desde que aterrizó en el banquillo de Anfield. «Nos adaptamos constantemente al nivel que tiene nuestro próximo rival. Siempre intentamos jugar el fútbol que es mejor para nuestros jugadores. Pensamos que el tipo de fútbol que jugamos es el que tenemos que jugar para tener todo el éxito posible. Ahora deberíamos estar preparados porque no nos queda mucho tiempo. Mostraremos mañana lo que hemos aprendido de todas las cosas que conocemos del Madrid. Es posible, pero ante todo hay que utilizar tus puntos fuertes y adaptarse a aquello que haya planteado el rival. ¿Oportunidades? 50-50 para cada uno», remachó.

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