Rifirrafe

Luis Enrique admite un encontronazo con Messi cuando entrenaba al Barça

Luis Enrique habla con Messi durante un partido. /Reuters
Luis Enrique habla con Messi durante un partido. / Reuters

El seleccionador español reconoce que «hubo un tiempo de tensión» con el rosarino en enero de 2015, pero recalca que «a día de hoy» sólo puede «hablar maravillas» del argentino

COLPISA / AFPBARCELONA

El seleccionador español, Luis Enrique Martínez, ha reconocido en una entrevista con Catalunya Radio, que «hubo un tiempo de tensión» entre él y Messi en 2015 tras un rifirrafe en un entrenamiento cuando el asturiano era entrenador del Barça.

«Hasta que se solucionó todo hubo un tiempo de tensión, que yo no busqué sin ninguna duda, pero que apareció y que tuve que gestionar», afirma Luis Enrique en un avance de la entrevista, que Catalunya Radio tiene previsto emitir el sábado.

En enero de 2015, a la vuelta de las vacaciones de Navidad, Messi y Luis Enrique discutieron durante un entrenamiento y en el partido siguiente, contra la Real Sociedad, el Barcelona perdió 1-0 con Messi en el banquillo.

Siguió entonces un periodo de tensión entre el actual capitán azulgrana y Luis Enrique, aunque finalmente la situación se arreglaría y el Barça conseguiría el triplete Liga-Copa del Rey-Champions.

«A día de hoy sólo puedo hablar maravillas de Leo Messi», añade el seleccionador español, tras comentar un episodio del que ya habían hablado algunos jugadores. «Estamos hablando de 'Matrix', donde la imagen se ralentiza y puedes hacer lo que quieres, eso es lo que hace Messi. Visión periférica, regatear por aquí o por allí, sólo lo he visto a Iniesta y sobre todo a Messi», afirma el que fuera técnico del Barça entre 2014 y 2017.

Adiós al Barça

Luis Enrique también revela cómo al inicio de su tercera temporada avanzó al club que abandonaría el banquillo al término de la misma. «De manera egoísta yo ya no tenía más energía para dar», afirma. «Para mí hubiera sido muy fácil renovar, pero chupado, un contrato bestial, en mi casa, con los mejores jugadores, mejor imposible. Pero si soy honesto creo que el jugador necesita que venga otro a contarle la historia de otra manera», continuó. «Yo creo que llega un momento que el mensaje, si hay mensaje, se agota, y debe haber mensaje», concluye.