Dele Alli, un fino del fútbol de calle

Su temporada regular ha apagado su estrella, pero Southgate ha confiado siempre en el '20' del Tottenham

Dele Alli, en un partido con Inglaterra.//Reuters
Dele Alli, en un partido con Inglaterra./ / Reuters
IÑIGO GURRUCHAGA

Dele Alli creció sin ser hincha de un equipo, sino de jugadores. Su preferido era Steven Gerrard, el centrocampista del Liverpool e internacional inglés. Aventajó por meses a su ídolo al ser convocado por Inglaterra cuando tenía 19 años, pero su versatilidad en el campo no se acerca a la de Gerrard, que además de tener un motor con muchos más caballos, ocupó más posiciones que las de su pupilo.

Los dos comparten una de las cualidades más apreciadas en el fútbol: el instinto de entrar en el área en el momento y al lugar oportuno. Gerrard confiaba en su potencia. Los movimientos de Alli se basan más en su constante observación del avance de su equipo y de la defensa rival. Tiene también más destreza con el balón en los pies en las distancias cortas. Cultiva el caño, el túnel.

Si uno nace en Whiston, como Gerrard, es muy probable que en la familia haya apasionados al fútbol. Pero en Milton Keynes no había ni estadio ni club cuando nació Alli, hace 22 años. Era una ciudad de nueva planta, construida como un centro regional entre Londres, Birmingham, Leicester, Oxford y Cambridge. El cercano circuito de Silverstone era el único reclamo deportivo.

Pero un empresario local convenció al patrón del Wimbledon, que tuvo éxito como un equipo extremadamente duro, de que les vendiera el nombre y el derecho a ocupar su lugar en la League One, la tercera división nacional. En la siguiente temporada, 2005, el MK Dons- MK por acrónimo de la ciudad y 'Dons' porque así de conocía a los seguidores del club del sur de Londres- descendió a la cuarta.

No se sabe si el niño Alli acudía al estadio nacional del hockey, donde el MK Dons jugaba. Lo que sí se sabe es que aprendió a jugar en la calle. Su casa era un lugar del que huir. El padre, nigeriano, la había abandonado una semana después de que naciera Dele. La madre, con cuatro hijos de diferentes padres, tenía problemas de alcoholismo.

El niño de 11 años que pasaba los días tocando el balón en la calle se integró en la academia del MK Dons. Los padres de su mejor amigo lo adoptaron. Al frente del club estaba Karl Robinson, un hombre joven, nacido en Liverpool, que había recorrido el fútbol modesto antes de que le dieran la dirección de aquel club artificial. Alli debutó como profesional en el primer equipo con 16 años.

Temporada irregular

Este joven de desarrollo tardío para lo que se estila en el fútbol contemporáneo fue convocado inmediatamente a la selección sub-17. Su avance fue supersónico. Antes de cumplir 19 lo fichó el Tottenham, que lo cedió de nuevo al MK Dons, que en esa temporada ascendió a la Championship. Mauricio Pochettino le hizo debutar con el Tottenham en agosto de 2015. Dos meses después, Roy Hodgson, se lo dio con Inglaterra.

Era indudable que Gareth Southgate lo llamaría para el Mundial en Rusia. Alli se ha convertido en una figura de la Premier y al seleccionador, que lo tuvo en la sub-21, le gustan los equipos jóvenes. Pero en esta temporada no ha progresado. Menos goles que en las dos temporadas anteriores, diez pases de gol. Y la reputación de que es un tramposo que simula faltas y es propenso a reacciones que cuestan amarillas.

Algunos comentaristas británicos creen que la titularidad de Alli en Rusia es dudosa, pero parece un error. Southgate lo ha alineado en el once inicial en todos los partidos de la fase de grupo, salvo en dos, en los que estaba lesionado o sancionado.

 

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