La Supercopa de España se jugará en Tánger

El Barcelona-Sevilla de la última final de Copa. /EFE
El Barcelona-Sevilla de la última final de Copa. / EFE

La FEF hace oficial la decisión que Rubiales ya había avanzado el pasado 9 de julio de disputar por primera vez el título en territorio extranjero

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La Supercopa de España se disputará en Tánger. Por primera vez este trofeo se jugará a partido único, el domingo 12 de agosto, y en territorio extranjero, con el Barcelona como campeón de Liga y Copa del Rey y el Sevilla como subcampeón del torneo del KO. La Federación Española de Fútbol hizo oficial este domingo una decisión que ya se había dejado entrever como «muy probable» hacía dos semanas.

Lo había avanzado Luis Rubiales el pasado 9 de julio, cuando anunció el fichaje de Luis Enrique como nuevo seleccionador, pero al asunto le faltaban unos flecos que resolver. «Tenemos que pedir permiso a la FIFA y permiso también a nivel de administración en España para que se hagan las gestiones oportunas», apuntó entonces el presidente de la FEF. Resueltas estas vicisitudes, no hay vuelta atrás: Barcelona y Sevilla volarán a Tánger para pelear por el primer título oficial de la temporada.

El Estadio de Tánger, señala la Federación en el comunicado donde anuncia la decisión definitiva, es una de las modernas instalaciones del país vecino y cuenta con capacidad para 45.000 espectadores. Fue inaugurado en 2011 con un amistoso en el que participó el Atlético de Madrid.

Detrás de la flamante sede en Marruecos se esconden motivos de salud para los jugadores, y por supuesto, también económicos. «La AFE nos plantea que debemos buscar un sitio donde celebrarlo a una hora no sea una olla de calor. Todos conocéis las condiciones climatológicas de Tánger y si viene una ola de calor lo sentimos y será algo que no podremos explicar. Sabemos que a partir de las siete o las ocho bajan las temperaturas, siempre por debajo de los treinta grados», explicó Luis Rubiales el pasado 9 de julio.

6.000 entradas por equipo

Respecto a las cuestiones monetarias, el presidente de la FEF desveló que Javier Tebas le había trasladado que uno de los dos clubes (Sevilla o Barcelona) «pedía una compensación económica en torno a 950.000 euros», cantidad que, jugándose en Tánger, y siempre según las estimaciones de la Federación, «va a ser superior». Además, Rubiales reveló que los clubes no tendrán que costearse ni el viaje ni la estancia en la ciudad marroquí, y que contarán con 6.000 entradas cada uno para distribuir entre sus aficionados. El resto de entradas se podrán comprar online.

Ese fue uno de los motivos que indignó al Sevilla, molesto en la figura de su presidente Pepe Castro, ya que había incluido en sus abonos para la temporada 2018/19 el partido de la Supercopa en el Sánchez Pizjuán, intuyendo que se disputaría, como así había sido a lo largo de la historia, a doble partido, uno en el estadio de cada equipo.

Rubiales también valoró el día 9 la posibilidad de no llevarse la Supercopa lejos de las fronteras españolas, «pero en cuanto a la cuestión económica no había esa capacidad de compensación». Así, el presidente habló de Madrid y Valencia como alternativas, aunque sufriendo «un riesgo» de que no siendo en casa de ambos clubes no se dotase a la Supercopa «de un buen ambiente y de un lleno». El problema se subsanaba jugando en un campo más pequeño, pero la manta o tapaba la cabeza o tapaba los pies. «No llegábamos al asunto económico», reconoció Rubiales, mientras que «jugar en Barcelona o en Sevilla no era aceptado por el otro club».

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