Víctor Valdés, cinco años después de su lesión

Víctor Valdés, tras su lesión de ligamentos de marzo de 2014 ante el Celta./AFP
Víctor Valdés, tras su lesión de ligamentos de marzo de 2014 ante el Celta. / AFP

El 26 de marzo de 2014 siempre estará marcado en la vida del exportero del Barcelona por una lesión de ligamentos en la rodilla que cambió su vida por completo

ICÍAR MUÑOZMadrid

26 de marzo de 2014, una fecha que para muchos no tendrá mayor significado, que fue decisiva para uno de los mejores porteros del fútbol español, Víctor Valdés. Hoy hace cinco años que su vida dio un giro de 360 grados, al sufrir una rotura de ligamentos en la rodilla en el encuentro que disputaba con el Barcelona ante el Celta de Vigo. Corría el minuto 20 de partido y Orellana lanzó una falta directamente a las manos de Valdés. El balón se le escapó al portero y cuando intentó recuperar su posición pisó mal y su rodilla dijo basta, en una lesión que cambiaría el rumbo de su destino.

La historia de Víctor Valdés es, sin duda, la de un jugador forjado a sí mismo. Su trayectoria deportiva, como la de muchos niños, comenzó en la calle, donde empezó a jugar de portero para compartir tiempo con su hermano mayor. Pronto demostró su calidad, lo que le llevó a formar parte del equipo de su localidad natal, Hospitalet de Llobregat. Sólo unos meses más tarde, daba el gran salto y pasaba a formar parte de las categorías inferiores del Barcelona. Su único problema: odiaba ser portero.

Solo necesitó minutos bajo palos para llegar a consagrarse como uno de los mejores porteros españoles de todos los tiempos. Así lo confirma su palmarés: cinco veces Zamora de la Liga, 21 títulos con el Barcelona, uno con el Standard de Lieja y una Eurocopa y un Mundial con la selección española que lo convierten en un guardameta de época.

Su vida después del Barcelona

Unos meses antes de su lesión, la 'pantera de Hospitalet' había anunciado que no renovaría con el Barcelona para buscar nuevas experiencias en otros países. El Mónaco apuntaba como su nuevo destino, pero llegó aquel maldito 26 de marzo de 2014, el club francés dejó tirado al portero en el último momento y decidió seguir adelante a pesar de tener un acuerdo firmado que unía al portero y al club por cuatro años. El motivo de esta decisión fue su lesión y obligó a Valdés a permanecer inactivo hasta el mes de octubre, cuando la temporada ya llevaba casi dos meses en marcha.

Ese mismo año, se disputaba el Mundial de Brasil (España calló eliminada en la fase de grupos), donde el exportero del Barcelona apuntaba a que sería el titular de la selección española, por delante de Iker Casillas, pero su sueño de disputar un Mundial bajo palos se truncó.

La mala suerte de Valdés no se quedó ahí. Su recuperación le iba a dar, según sus propias palabras, una de las grandes lecciones de vida de su carrera. «El mundo del fútbol te hace sentir un lisiado, pero la lesión me hizo volver a sentir lo que es la vida real», admitió Valdés en una entrevista. Se tuvo que desplazar hasta Augsburgo (Alemania) -donde se encontraba la clínica del cirujano que le operó- para comenzar a tratar su lesión. Allí descubrió lo que siempre había sentido en su interior: el mundo del fútbol es una burbuja que te aleja de la realidad del día a día.

Cuando todo parecía que se volvía gris para el exguardameta en sus últimos meses de recuperación, llegó el Manchester United para darle un motivo de esperanza y firmó con el club inglés. Allí se encontró con Louis Van Gaal, con quien tuvo sus más y sus menos y con quien solo jugó dos encuentros ante el Arsenal y el Hull City. Por este motivo, salió cedido al Stardard de Lieja. Ya en 2016, ficharía por el Middlesbrough, pero tras realizar una gran campaña no renovó. Después de medio año sin equipo, tomó la decisión de retirarse del fútbol profesional y «apagar su luz». Para desaparecer, tal y como como prometió, dejó de lado todo lo que supuso la fama con la que tan poco identificado se sentía para recuperar lo que más echaba en falta, su privacidad.

Su nueva vida

Actualmente, el que fuera portero internacional se encuentra dirigiendo desde el banquillo al equipo juvenil A del Moratalaz, club del sureste de Madrid que tiene un convenio con el Real Madrid.

Tras colgar los guantes siempre queda el 'gusanillo' de no abandonar del todo el fútbol, por lo que el mito azulgrana tomó la decisión de sacarse el título de entrenador para dirigir hasta juveniles. «Es una etapa ilusionante. Empezar con chavales siempre es bueno», admite la 'pantera de Hospitalet', ilusionado por nuevos objetivos que en su vida nunca faltaron. Quién sabe si terminará dirigiendo a un gran equipo, pero la luz no se apagó del todo para Víctor Valdés.