24 Horas de Le Mans

Toyota vs. Toyota: cuando el rival está en la habitación de al lado

El Toyota 7 de Alonso, durante la sesión de libres en Le Mans./AFP
El Toyota 7 de Alonso, durante la sesión de libres en Le Mans. / AFP

Aunque los pilotos del número 8 en el que compite Alonso parten como grandes favoritos, los del 7 echarán el resto para ganar las 24 horas de Le Mans y arrebatar el título del WEC a sus compañeros

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Durante toda esta semana, la tensión se respira en el 'motorhome' de Toyota. No es porque haya existido un encontronazo, una discusión o un enfado serio entre los componentes del lado del Toyota 7 y del 8, sino por la propia naturaleza de la competición en la que están inmersos. Los primeros tienen la obligación de ganar, prácticamente, si quieren arrebatarle no sólo la gloria de conquistar las 24 horas de Le Mans sino también el título de campeones del mundo a sus compañeros del otro prototipo.

Es por ello que desde el primer momento en el que la acción se puso en marcha en el circuito de Le Mans, Kobayashi, Conway y López se plantearon aplastar a sus rivales. La lluvia que ya apareció este miércoles, de manera fuerte en la sesión de libres y también en la primera clasificación, no frenó ni mucho menos las ganas de marcar territorio que tienen los corredores que van a intentar aguar la fiesta al alonsismo en Le Mans.

El exceso de potencia sin control no sirve de nada, decía una campaña publicitaria de neumáticos, y en el caso de Kamui Kobayashi se puede repetir. El japonés del TS050 número 7 probó las escapatorias del trazado galo hasta llegar a tocar sin golpear con violencia las protecciones. Un aviso de lo que le puede pasar el resto del fin de semana, que ya puso en alerta no sólo a los del Toyota 7, sino al resto. Incluido un Fernando Alonso que está deseando que llegue la carrera del sábado para quitarse definitivamente el mal sabor de boca que le dejó la infructuosa vuelta a Indianápolis.

Alonso lo tiene claro: marcaje en corto

En una carrera como la de Le Mans que ya ha ganado y en la que se juega el prestigio y un campeonato del mundo, tiene muy claro que el domingo no puede estar fuera del podio. Los Rebellion ya avisaron en la jornada del miércoles de que van a estar ahí para recoger cualquier problema que tengan los Toyota, y la previsible lluvia juega a favor de quien necesita el caos. Incluso el SMP Racing en el que milita el expiloto de McLaren en Fórmula 1 Stoffel Vandoorne se coló por delante del Toyota 8 antes de la clasificación.

¿Cómo es posible que los LMP1 privados, los que no son Toyota, estén tan cerca de los grandes dominadores? El motivo tiene tres palabras: Equivalence of Performance, o dicho en castellano, equivalencia de rendimiento. Para evitar el gran dominio de los coches más punteros, el WEC estableció hace tiempo una normativa que busca mayor competitividad. Dicho en corto: quitan potencia a los coches que van más fuertes para que se igualen las prestaciones. A efectos prácticos, esto da un resultado relativo en los prototipos de LMP1, pero en LMGTEPro supone toda una pesadilla.

Teniendo en cuenta la igualdad que ya se vio en el primer día de trabajo, los hombres del Toyota número 8 no quieren jugársela. Las opciones de Alonso, Buemi y Nakajima son relativamente sencillas: acabar séptimos. Con eso, hagan lo que hagan Kobayashi, Conway y López, serán campeones del Mundial de Resistencia 2019/20. Por eso, la mejor estrategia es hacer una cobertura en corto: si los dos Toyota acaban juntos, sea quien sea quien acabe primero, Alonso conquistará un nuevo campeonato del mundo FIA.

Después de un miércoles en el que ya hubo lluvia, sol, noche y hasta accidentes (Tracy Krhon, un clásico, destrozó un chasis del Porsche 99 a la hora y media de sesión de libres), este jueves se decidirá un punto clave del fin de semana. Literal lo del punto: quien logre la pole pondrá un +1 en el casillero. La diferencia entre lograr la pole y no hacerlo es clave: a Alonso, Buemi y Nakajima les vale con ser séptimos. u octavos si la marcan. Además, del jueves al sábado se añade ese 'equilibrio de rendimiento', que incidirá más en el 'poleman' que en el resto. ¿Conviene ceder un poco de rendimiento durante la carrera de las 24 horas de Le Mans por un punto extra en el Mundial de Resistencia? Esa es la gran duda que este jueves sobrevolará el 'box' de Toyota.