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Zandvoort regresa a la F1 y pone a Montmeló al borde del abismo

Max Verstappen tendrá un Gran Premio en su país. /Efe
Max Verstappen tendrá un Gran Premio en su país. / Efe

El GP de los Países Bajos entra en el calendario de 2020 después de 35 años de ausencia y deja aún más en el alambre la continuidad del GP de España

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

El secreto a voces se confirmó este martes: Zandvoort acogerá el Gran Premio de los Países Bajos a partir de 2020. La ruidosa afición holandesa puede sentirse satisfecha, ya que después de 35 años volverán a acoger una cita del 'gran circo' y esta vez con un piloto como Max Verstappen como principal reclamo. La presencia del joven diamante de Red Bull ha sido el principal reclamo como para que las negociaciones, que llevaba en persona el expiloto de F1 y piloto de Resistencia Jan Lammers (compitió en 2018 por vigésimocuarta vez en las 24 horas de Le Mans, que ganó en 1988), llegasen a buen puerto.

El anuncio supone la vuelta de un trazado con olor a historia: revirado, estrecho y con unos accesos más que complejos, mucho tendrán que reformar de aquí a un año si quieren tener listo su regreso. Está situado a unos 15 kilómetros de la capital Amsterdam y en su diseño estuvo involucrado John Hugenholtz, en cuyo portfolio también se encuentran los trazados del Jarama o Suzuka. La vuelta de Zandvoort ha sido acogida en general como una buena noticia por los fans de los circuitos clásicos, en cuyo podio se han subido leyendas como Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio, Jim Clark, Alain Prost o Niki Lauda (último ganador, en 1985).

La mayoría de pilotos se han tomado como una buena noticia la vuelta de Zandvoort, especialmente para aquellos que han corrido aquí en categorías inferiores, como un Valtteri Bottas que afirma tener «grandes recuerdos de la Fórmula Renault o la F3». Obviamente para Max Verstappen es una de las mejores noticias, porque podrá vivir aún más de cerca el calor de sus fans holandeses, muchos de ellos que ya le siguen por toda Europa para arroparle.

La disputa de esta carrera está prevista para mayo, en un fin de semana aún sin determinar pero antes del GP de Mónaco, anunció Chase Carey, máximo responsable de Liberty Media en la F1. La consecuencia de la confirmación de Países Bajos como una carrera en 2020 supone un duro varapalo para el GP de España. Vincenç Aguilera, presidente del Circuit de Barcelona-Catalunya, cifraba en un 90% de posibilidades la continuidad de Montmeló en el calendario, pero la confirmación de Países Bajos como escenario de una carrera en mayo hace que queden menos opciones aún.

España, pendiente de Alemania

La FIA no ha publicado ni siquiera el primer borrador de calendario para la temporada 2020 de Fórmula 1, pero hay un camino a seguir, que explicaba el propio Carey. Liberty Media quiere abarcar el máximo de fans posibles, y por eso busca renovar viejos trazados (el caso de Zandvoort es paradigmático), mantener los que ya están y que tengan peso específico en la Fórmula 1 (Monza acaba de renovar para seguir albergando el GP de Italia hasta 2024) y probar en nuevos territorios. Este último factor ha hecho que la ciudad vietnamita de Hanoi entre en el calendario del próximo año, con lo que junto a Países Bajos ya son dos nuevas citas con respecto a este 2019.

Las fechas son las que son y el calendario está más apretado que nunca. Muchos pilotos han mostrado su disconformidad con que haya tantas carreras al año y la entrada de unos Grandes Premios obligarán a la salida de otros. En este 2019 se disputarán 21 Grandes Premios, que son cuatro más que las disputadas en 2007 cuando debutó el vigente campeón del mundo y líder del Mundial Lewis Hamilton. Esta, la de 2016 y la de 2018 ya serán las temporadas con más carreras de la historia. Añadiendo Vietnam y Países Bajos, si no eliminan algunas carreras, se llegaría a una temporada con 23 fines de semana, con los problemas que ello implica no sólo para los pilotos, sino también para mecánicos, ingenieros, periodistas, etc. Para mantener el statu quo de la competición y no llevar a disputas incluso laborales, se requiere poner un tope anual.

México y, en menor medida, Alemania, están también en el alambre. La cita norteamericana cuenta con un innegable apoyo popular, pero no económico. Vietnam ocupará su lugar en el calendario, si cae. Si Alemania cae otra vez (lleva años entrando y saliendo, con la diferencia de que Mercedes ha cerrado el grifo ya), España contaría con un hueco ahí, en pleno verano. No hay mucho más margen: el Mundial empieza en marzo y acabará este año el primer fin de semana de diciembre. Sólo la salida de otra carrera abriría un hueco para la continuidad de España… si cuadran las cuentas.

El problema es que el contexto juega en contra de la continuidad de Montmeló, más allá de las carreras que entren o salgan. El interés ha caído notablemente (la de este domingo fue la carrera con peor asistencia desde 1999) y la falta de presupuesto hace que la renovación se tenga que producir a la baja, lo que juega en contra de los intereses de Liberty Media. A los fans españoles sólo les queda cruzar los dedos.

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