Fórmula 1

El futuro del Gran Premio de España en Montmeló, en jaque

El español Carlos Sainz, piloto de McLaren, y la colombiana Tatiana Calderón, piloto de desarrollo de Alfa Romeo, durante la presentación del Gran Premio de España. /Rodrigo Jiménez (Efe)
El español Carlos Sainz, piloto de McLaren, y la colombiana Tatiana Calderón, piloto de desarrollo de Alfa Romeo, durante la presentación del Gran Premio de España. / Rodrigo Jiménez (Efe)

El Circuit de Barcelona-Catalunya está en plenas negociaciones con la Fórmula 1, pero hay muchos factores que hacen difícil su continuidad

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Los despachos del Circuit de Barcelona-Catalunya son, posiblemente, los lugares más calientes de la zona desde hace semanas, ya que están en plenas negociaciones para su continuidad en el calendario del 'gran circo'. Y no es para menos: el futuro de la Fórmula 1 en España está en el aire.

Después de 28 años en el calendario de manera ininterrumpida, la vorágine social y política que hay en Cataluña ha tenido consecuencias en todos los sectores, incluido en el futuro de la propia carrera de Fórmula 1 que desde siempre se ha considerado como uno de los eventos más rentables no sólo para el Circuit, sino para la zona. En cifras facilitadas por la propia organización, tras un estudio del DEP Institute, se estima que el Gran Premio de España de Fórmula 1 genera 163 millones de euros de impacto económico, con un gasto superior a 1.000 euros por persona de los 172.144 espectadores que hubo en los tres días de carrera de 2018. Además, el impacto fiscal es ligeramente superior a los 42 millones de euros. Las cifras que no facilitan es cuántos de esos 163 millones se retornan directamente al Circuit para que albergar la Fórmula 1 sea rentable, ya que ese impacto es en todo el área metropolitana de Barcelona.

Hay un elemento que reina sobre todos los escollos que hay encima de la mesa: el presupuesto. El Govern de la Generalitat de Cataluña (uno de los dueños junto a los ayuntamientos de Barcelona, Montmeló y el Real Automóvil Club de Catalunya-RACC) ha cortado el grifo del presupuesto a una carrera que desde hace unos años ya no es tan rentable. Después de los años de gloria con las gradas llenas, subidos a la ola de Fernando Alonso, poco a poco se ha ido reduciendo la asistencia a la carrera, hasta el punto de que ya en la negociación de 2015 tuvieron muchos problemas. Se estima que el Circuit se comprometió con la FOM, la empresa que por entonces gestionaba la Fórmula 1, a pagar 24 millones de euros hasta este 2019, algo que por las meras ganancias que genera el circuito no llega.

No es casual que busquen focos de negocio aparte del Gran Premio de España de Fórmula 1, el que más dinero les da, o el de Cataluña de MotoGP. Durante prácticamente todos los fines de semana del año están comprometidos, y también han empezado a cobrar entradas al público por eventos que antes eran gratuitos, como los test de pretemporada de F1. No obstante, son las subvenciones de los diversos organismos los que han ayudado a que la inversión se compense en parte. El Circuit de Barcelona-Catalunya es una empresa deficitiaria, pese a todo, y los aportes gubernamentales no son suficientes. En 2018, según 'Expansión', la Generalitat aportó 6 millones de euros, el Ayuntamiento de Barcelona 2,5 millones y la Diputación 1 millón. De un año a otro, el Consistorio de Ada Colau ha reducido su inversión hasta los 1,9 millones porque, como dijo en el pasado, «subvencionar la Fórmula 1 no es la prioridad» que tienen.

El independentismo, de fondo

La negociación está siendo llevada por las más altas instancias. Chase Carey, CEO de la Fórmula 1, se reunió a finales de marzo con el president de la Generalitat Quim Torra y el presidente del Circuit, Vincenç Aguilera. Una reunión que se publicitó a bombo y platillo desde el departamento de prensa del trazado barcelonés para tranquilizar a los posibles inversores… aunque generó lo contrario. En la nota de prensa no se nombró ni una vez a España, siendo el Gran Premio de España, y Aguilera lucía en todas las imágenes el lazo amarillo en señal de apoyo al movimiento independentista. El apoyo explícito de los responsables del Circuit al 'procés' ha generado no poca polémica: himno de Els Segadors antes que el español, banderas senyeras independentistas en las gradas…

La Fórmula 1 podría aceptar este peaje, como ha hecho y hace en otros países donde sí se traspasan los límites de los derechos humanos (China, Azerbaiyán, Abu Dabi ahora o Turquía, Sudáfrica o India en el pasado). Pero, por si acaso, el circuito de Zandvoort ya está en la 'pole' para recuperar el viejo GP de Holanda o de los Países Bajos y quitarle ese puesto a España. A todo ello se añaden los problemas de seguridad en el Circuit de Barcelona-Catalunya, tanto en los últimos grandes premios como en las pretemporadas, con robos en los coches de los aparcamientos o el de la bandera de una fan japonesa de Carlos Sainz, una historia que dio la vuelta al mundo.

Carlos Sainz, preparado para «la verdadera temporada»

La semana del GP de España comenzó este lunes en Madrid con la presentación de la carrera, en la que Carlos Sainz ejercerá de piloto anfitrión en solitario por primera vez. El de McLaren estuvo acompañado por Tatiana Calderón, probadora de Alfa Romeo Sauber y piloto de F2, y de un Vincenç Aguilera que esquivó como pudo la polémica por el futuro del Circuit de Barcelona-Catalunya, que preside, como escenario de las próximas carreras de Fórmula 1. «No hemos entrado en pánico», dejó caer.

Para Sainz será una carrera especial, más aún después de puntuar por primera vez en el GP de Azerbaiyán y quitarse de encima el peso de su mal comienzo de campaña con McLaren. «Los puntos de Bakú han venido muy bien. Ojalá sea un punto de inflexión y se inicie una nueva tónica. En Barcelona empieza la verdadera temporada. En este sentido, en Barcelona siempre empieza una segunda temporada. Lo de antes es una época de tanteo», dijo al respecto.

Esta carrera también será un examen para la afición, ya que por primera vez desde la explosión de la Fórmula 1 en España no estará Fernando Alonso. Sainz, que contará con el apoyo de su grada un año más, se permite soñar con lograr aquí su primer podio en Fórmula 1. «Lo firmaría ahora mismo. El primero de mi carrera y en casa…», deseó, aunque lo tiene más que complicado.