Caixabank descarta una fusión con Bankia

Caixabank descarta una fusión con Bankia

El banco incrementa sus beneficios anuales pero prevé que el resultado de 2019 sea «un poco inferior» por el complejo contexto internacional y español

ÁLVARO MOHORTEValencia

Caixabank descarta tener interés en asumir Bankia por medio de una fusión, según el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar. En la presentación de resultados anuales en Valencia, ha descartado esa posibilidad y ha insistido en que están absolutamente centrados en las operaciones ya abiertas, como el encaje de la portuguesa BPI o el ERE en negociación.

Ni Gortázar ni el presidente de la entidad, Jordi Gual, han querido reconocer la existencia de contactos por parte del Gobierno ofreciéndoles esa opción para ejecutar la privatización del banco de José Ignacio Goirigolzarri, pospuesta hasta 2020. Ahora, Caixabank prevé concluir con la reestructuración de la plantilla que está en negociación «lo antes posible».

En todo caso, no se arriesga a dar una fecha, atribuyendo algunas especulaciones al ambiente de negociación con posiciones todavía «diferentes» entre la entidad y los sindicatos. En todo caso, Gortázar confía en alcanzar un acuerdo, si los sindicatos «son realista».

Sobre el negocio, el presidente de Caixabank, Jordi Gual, destacó que 2018 ha sido un año complicado por las tensiones entre EE UU y China y los tipos de interés. Para este ejercicio estima que el crecimiento sea «un poco inferior» por los focos de tensión internacional, pero confía en que se vaya de menos a más.

Respecto a los tipos de interés, prevé que el tono de debilidad lleve al Banco Central Europeo a unos tipos «muy bajos en un periodo muy prolongado». Confía en que demanda interna mantenga un buen tono y los gobiernos de España y Portugal aprovechen para reducir deuda y ganar productividad.

El ejercicio que se prevé para Caixabank pasa por un crecimiento modesto del crédito, continuar el avance en el transformación digital y la reparación de la reputación. Sobre la reducción de activos problemáticos, la ratio de morosidad del grupo se ha reducido hasta el 4,7% frente al 6% de diciembre de 2017.

Mejor resultado por BPI

CaixaBank ha cerrado 2018 con un beneficio de 1.985 millones de euros, un 17,8% más que el año anterior, gracias al crecimiento de los ingresos del negocio bancario, la mayor aportación del portugués BPI y la reducción de las dotaciones para insolvencias. Para Gual, se trataba de deshacerse de los efectos de la crisis.

La entidad, que recientemente presentó su plan estratégico para el período 2019-2021, vendió en el último año su negocio inmobiliario, alcanzó una participación del 100% en BPI y acordó desprenderse del 9,36% que mantenía en Repsol, como expuso el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.

En España, el resultado de CaixaBank alcanzó los 1.605 millones, un 6,4% más, ha informado el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En concreto, los ingresos vinculados a la actividad bancaria, como el margen de intereses, las comisiones o los seguros, aumentaron un 4,2 %, hasta los 8.217 millones, mientras que el total de los ingresos lo hizo un 6,6 %, hasta los 8.767 millones.

La contribución a resultados del negocio de BPI en Portugal ascendió a 262 millones (104 millones en 2017), pero si se tiene en cuenta la aportación de sus participadas, la contribución total del banco portugués llegó a 380 millones.

El margen de intereses del grupo sumó 4.907 millones, un 3,4 % más respecto a 2017, y los ingresos por comisiones se situaron en 2.583 millones, un 3,4 % más.

Las comisiones de fondos de inversión, carteras y sicavs aumentaron un 12,6 % por el incremento del patrimonio gestionado, mientras que descendieron un 2,2 % las comisiones bancarias y de valores.

El negocio de las participaciones contribuyó al grupo con un resultado de 54 millones, impactado por el resultado negativo de 453 millones derivado del acuerdo de venta de la participación en Repsol.

 

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