CaixaBank pacta un ERE que afectará a 2.023 trabajadores

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzálo Gortázar, en la última presentación de resultados. /R. C.
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzálo Gortázar, en la última presentación de resultados. / R. C.

El plan solo prevé salidas voluntarias, con un coste de 890 millones, y la ampliación del horario comercial hasta las 14.30 horas

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El acuerdo laboral entre CaixaBank y los sindicatos para acometer la reestructuración de su plantilla ha llegado a buen puerto después de cuatro meses de intesas negociaciones que derivarán en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará definitivamente a 2.023 trabajadores de la entidad financiera, frente a los hasta 2.500 estimados incialmente. Además, el acuerdo incluye otras medidas en materia de jornada laboral y desplazamientos de los empleados.

Ambas partes alcanzaron anoche el pacto, que hoy ha sido ratificado aunque no de forma unánime por parte de los sindicatos. El plan prevé, inicialmente, que las salidas de los algo más de dos millares de trabajadores (algo más del 6% de su plantilla bancaria en España, sin contar con el BPI portugués) sean voluntarias, tal y como había expresado el consejero delegado de la firma, Gonzalo Gortázar, cuando anunció a finales del año pasado esta medida.

El banco estima que un 60% de los trabajadores que se sumen al ERE saldrán de la entidad antes de que finalice este año, mientras que el otro 40% restante lo hará en el primer semestre del 2019, cuando prevén culminar el proceso. CaixaBank destinará 890 millones de euros para acometer todas las salidas, aunque al mismo tiempo prevé un ahorro anual de costes de 190 millones al año. Es decir, en cuatro años, compensaría el gasto que va a realizar ahora en indemnizaciones.

Un 57% del sueldo y prejubilación a los 63

El acuerdo establece tres categorías de trabajadores que pueden aspirar a solicitar su baja voluntaria: los que tienen 54 años o más, los de entre 52 y 53 años, y los menores de 52 años.

A los nacidos antes de 1961 y hasta 1965 que acepten apuntarse al ERE -el denominado colectivo A-, es decir, a quienes tienen 54 o más años, se les abonará el 57% de su salario regulador -el fijo con algunos complementos, sin incluir variables- hasta los 63 años, así como el correspondiente convenio de la Seguridad Social hasta esa edad, y una prima de entre 18.000 euros y 28.000 euros. El acuerdo de 2015 establecía una cifra que fue 3.000 euros por debajo.

A los nacidos en 1966 y 1967, que tienen 52 o 53 años, se abonará ese mismo porcentaje del 57% del salario durante ocho años y se les pagará el convenio especial de la Seguridad Social hasta los 63 años, al tiempo que recibirán una prima de 38.000 euros.

Por su parte, los incluidos en el colectivo C, es decir, los menores de 52 años que acepten rescindir su relación laboral con CaixaBank, recibirán una indemnización de 45 días por año trabajado con un mínimo de 36 meses y un máximo de 42, así como un prima de entre 13.000 y 23.000 euros.

En el último ERE ejecutado por la entidad, hace cuatro año, el número de solicitudes superó al millar de salidas previstas. En esta ocasión, CaixaBank condiciona la aceptación de solicitudes a que no pertenezcan a Barcelona o Teruel, donde el banco no tiene previsto aplicar este programa de salidas.

El acuerdo incluye, además de esta reestructuración laboral, otras medidas, como la ampliación del horario de atención al público hasta las 14.30 horas (en la actualidad, el cierre se establece a las 14.00 horas). También trata una reconfiguración de la red de sucursales para consolidar su presencia en zonas rurales. Actualmente, CaixaBank cuenta con 1.000 oficinas en estas áreas, lo que le permite estar presente en todas las poblaciones de más de 10.000 habitantes y en un 94% de las dem ás de 5.000 habitantes.

CaixaBank ha alcanzado un acuerdo con la mayoría de la representación sindical para llevar a cabo un plan de reestructuración que facilite la reconfiguración de la red comercial, permita consolidar la presencia de la entidad en el ámbito rural, favorezca la inclusión financiera e impulse la transformación digital, en consonancia con los objetivos del Plan Estratégico 2019-2021.

CaixaBank anunció el pasado 27 de noviembre en Londres, donde presentó su plan estratégico hasta 2021, que preveía reducir en los próximos tres años 821 oficinas urbanas, un 18% de la red actual, aunque no tocaría las rurales. En esta remodelación de la red, la empresa ha acordado con los sindicatos la ampliación de la red de oficinas Store y Business Bank (urbanas con atención de gestores expertos en banca de particulares y Banca Premier y atención ininterrumpida en horario de mañana y tarde de lunes a jueves, además de la mañana de los viernes).

El acuerdo laboral establece el nuevo cupo de oficinas Store y Business Bank en 700, ampliables a 750, que se abrirán progresivamente hasta 2021 por toda España. Y también se ampliará el servicio digital 'inTouch', por el que los gestores trabajan de forma remota con los dispositivos portátiles del banco, hasta alcanzar los 2.000 profesionales dentro de dos años, para atender a 2,6 millones de clientes.

Cuando comenzaron las negociaciones, el pasado 10 de enero, la corporación preveía que se alcanzase un acuerdo en cuestión de semanas, aunque las discrepancias con los sindicatos han estirado ese plazo durante casi cinco meses. De hecho, CC OO no lo ha firmado al contemplar, según indican, «la movilidad geográfica forzosa y las extinciones forzosas, ya que en el supuesto de no aceptar la movilidad queda abierta una extinción». Desde la organización consideran que la plantilla «no gana absolutamente nada» y que, además, implica pérdidas en cuanto a promoción, expectativas y horarios.