El consumo tira del crecimiento a pesar de la desaceleración

Compras en una zapatería./A. Gómez
Compras en una zapatería. / A. Gómez

El PIB aumenta un 0,6% en el último trimestre llevando la tasa anual hasta el 2,5% y el Banco de España recomienda no derogar la reforma labora

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El consumo a final de año siempre repunta, por las compras navideñas sobre todo. Este año ha sido el garante de que la economía vuelva a crecer un 0,6% en el cuarto trimestre, igualando los avances del resto, según los datos publicados este jueves por el Banco de España en su último informe trimestral.

La «trayectoria expansiva» de la demanda interna, como lo define el BdE, ha aportado cinco décimas al crecimiento del PIB español en noviembre, mientras que la exterior no ha contribuido nada al avance de la economía, aunque pasa de restar dos décimas en el tercer trimestre a aportar cero en este cuarto.

Así, el consumo de los hogares ha seguido apoyándose en «la fortaleza» del proceso de generación de empleo, el efecto expansivo de las rentas de las familias por las medidas fiscales aprobadas este año y el retroceso de los precios del petróleo en un país tan dependiente de las importaciones, como ha destacado el organismo en su informe.

En este sentido, el Banco de España publicó el pasado viernes su actualización macroeconómica rebajando una décima su proyección de crecimiento para el conjunto de la economía hasta el 2,5%, la mantiene para 2019 y la modera una décima para 2020. A pesar de ello, el organismo resalta en el informe de este jueves de que la desaceleración en España ha sido «notablemente menos intensa» que en el conjunto de la eurozona.

Mantener la reforma laboral

Para dar un margen de maniobra a la economía, el Banco de España insta a diseñar una estrategia «bien definida» para reducir el déficit público y el endeudamiento de las administraciones. Más allá de estas dos recetas previsibles, el organismo se posiciona una vez más contra la subida del salario mínimo a 900 euros e insta al Gobierno a no derogar la reforma laboral.

Y es que el Gobierno de Sánchez está negociando una contrarreforma eliminando los «puntos más lesivos» de la anterior norma -según argumentó la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio- y ello provocaría a ojos del organismo que dirige Pablo Hernández de Cos mayor destrucción de empleo. «Resulta oportuno mantener y reforzar los principales elementos del actual marco jurídico del mercado de trabajo que favorecen que su ajuste sea compatible con una menor destrucción de empleo durante las fases recesivas», avisan.

Todo ello porque aunque España sea el país que menos está sintiendo la desaceleración generalizada de la zona euro, la ralentización llega y hay que estar preparados. «La economía española no seróa inmune a una hipotética materialización de alguna de las perturbaciones procedentes del exterior», advierte el Banco de España. «Es importante no revertir las cosas que se han hecho bien y hay que hacer una valoración positiva de las reformas laborales del 2010 y del 2012 por rebajar la tasa de paro y contribuir al crecimiento económico», destacó el gobernador De Cos el pasado viernes.

Respecto al déficit y la deuda, el Banco de España se alinea con las recomendaciones de la mayoría de organismos internacionales e insta a la necesidad de mantener unas cuentas públicas saneadas para lograr ese margen de maniobra cuando lleguen tiempos peores. «Las políticas económicas de los gobiernos pueden realizar una contribución significativa a la reducción del grado de vulnerabilidad de un país», señala el informe.

Subida salarial

Que la ralentización llegará antes o después es una previsión extendida. En este informe el Banco de España prevé que la economía española seguirá creciendo, sobre todo gracias a los efectos aún expansivos de las «medidas de política monetaria adoptadas en el pasado». Eso sí, advierte de que los estímulos tendrán un impacto cada vez menor hasta 2021, por lo que el PIB será del 2,5% en 2018, del 2,2% en 2019, del 1,9% en 2020 y del 1,7% en 2021.

La cara positiva se muestra en el aumento de los salarios, ya que los convenios colectivos registrados hasta noviembre presentaron una subida del 1,7%, dos décimas superior a la pactada el año pasado. Además, el informe revela que la retribución media en las grandes empresas no financieras elevó su ritmo de crecimiento hasta el 0,8% interanual. Y para el último trimestre del año prevé que aumente hasta el 1,3% por el impacto de la subida de sueldo de los funconarios.