El Banco de España pide revisar la «gran cantidad» de beneficios fiscales porque restan «eficiencia» al sistema

Pablo Hernández de Cos./Efe
Pablo Hernández de Cos. / Efe

El gobernador Pablo Hernández de Cos aboga por incentivar el trabajo de las personas mayores y planes de fomento de la natalidad si se quiere tener un sistema de pensiones viable

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

Hay margen para redefinir la estructura de impuestos en España. Así de contundente fue este martes el gobernador del Banco de España (BdE), Pablo Hernández de Cos, que pidió revisar la «gran cantidad» de beneficios fiscales con los que cuenta el sistema, las «dudosas exenciones» y los tipos reducidos que generan una «pérdida de la recaudación» y restan «eficiencia» al Estado.

El gobernador explicó durante la clausura de la asamblea anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) que la política presupuestaria es el «único arma» del que disponen los gobiernos para llevar a cabo una política contracíclica que «atempere» las posibles desaceleraciones económicas. Por ello, destacó que el reto más importante para España estos siguientes años es reducir su «elevado endeudamiento» y seguir la línea de los requerimientos de Bruselas hasta bajar el déficit público estructural, que actualmente se encuentra en un «muy elevado 2,5%».

La principal vulnerabilidad de la economía española es el elevado endeudamiento público, que se situó en el 97% del PIB al cierre de 2018, y el déficit público, que tiene un componente estructural que no se ha reducido «prácticamente nada» en cuatro años. El Gobierno incluyó en el Programa de Estabilidad remitido la semana pasada a Bruselas una revisión encargada a la AIReF del gasto público en el que se incluían 57.187 millones en beneficios fiscales y la revisión de doce exenciones.

No obstante, Hernández de Cos prevé que la actual fase de expansión de la economía española se prolongue durante los próximos años, apoyada en el mantenimiento de factores como las mejoras competitividad, el reforzamiento de la situación patrimonial de empresas, familias e instituciones financieras, el tono acomodaticio de la política monetaria y la prolongación de la orientación ligeramente expansiva de la política presupuestaria.

Aún así, espera una «desaceleración» gradual del PIB a valores más alineados con su tasa potencial de avance, que se situaría en el entorno del 1,5%, por el agotamiento de factores como la política monetaria y el contexto global «complejo e incierto», como la economía de la eurozona, el 'brexit' o las dudas sobre el futuro de la política presupuestaria y las reformas estructurales.

Envejecimiento de la población

Otro de los desafíos a los que se enfrenta la economía española es, según Hernández de Cos, el envejecimiento poblacional. Según los cálculos del BdE, la tasa de dependencia se duplicará en 30 años llegando al 50% de la población. «Tendrá un impacto significativo sobre las finanzas públicas porque aumentará el gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración», vaticinó el gobernador.

Por ello, hizo un llamamiento a incentivar el trabajo de las personas mayores y a los planes de fomento de la natalidad «si se quiere tener un sistema de pensiones viable» en los próximos años, sobre todo teniendo en cuenta que «todo indica» que se irán revalorizando conforme al IPC. «Se requerirán medidas adicionales por el lado de los ingresos, pero también de los gastos», explicó.

El envejecimiento poblacional tiene consecuencias más allá de las pensiones, como los cambios en la oferta y la demanda ya que afecta a las pautas de consumo, de inversión y «reduce la productividad de la economía». «Hay que llevar a cabo una estrategia multidisciplinar que incentive el trabajo de las personas mayores y fomente la natalidad», sentenció.

Además, dado que el sistema de pensiones se mantiene con las cotizaciones sociales de los trabajadores, es «fundamental» reducir la tasa de desempleo, que actualmente se sitúa en el 14,7%. «El mayor problema es que el 45% de los parados llevan un año más buscando empleo, los denominados parados de larga duración. Hay que fomentar la formación entre los más jóvenes y los más mayores», pidió Hernández de Cos.

Por otro lado, aprovechando la asamblea de la empresa familiar, el gobernador incidió en el problema de la productividad, que ha caído en los primeros años del siglo XXI. La «pobre» evolución de la productividad tiene un coste en términos de riqueza, lamentó Hernández de Cos, que puso de ejemplo que si la PTF española (que mide el nivel de eficiencia de los factores productivos) se hubiese comportado como la de la eurozona, la renta por trabajador alcanzaría hoy en España casi el 90% de la media de la zona del euro, frente al 83% que representa en la actualidad.