El beneficio de Endesa se sitúa en los 1.417 millones, un 3% menos

El presidente de Endesa, Borja Prado. /R. C.
El presidente de Endesa, Borja Prado. / R. C.

La remuneración del presidente, Borja Prado, que deja el cargo en abril, descendió un 1,5% hasta los 3,6 millones de euros

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Endesa cerró el año pasado con un beneficio neto de 1.417 millones de euros, lo que supone un descenso aproximado del 3% con respecto al ejercicio anterior. Este resultado se ha visto afectado fundamentalmente por la dotación de pérdidas por deterioros derivado del cierre de la central térmica de Alcudia (Mallorca). Las exigencias para adaptar la planta a la normativa actual hacían necesarias unas inversiones que finalmente han afectado a la vida útil de la planta. Sin esa circunstancia, el beneficio ordinario se ha incrementado un 4% hasta los 1.511 millones.

La firma, presidida por Borja Prado, explica que ha conseguido situar sus beneficios por encima de los objetivos anunciados al mercado en un contexto marcado por los «elevados precios de las materias primas energéticas» así como con el «alza significativa de los precios del CO2», lo que ha provocado un incremento del precio del 'pool' diario eléctrico. Y ello a pesar de que la producción hidráulica ha alcanzado niveles superiores a la media de los diez últimos años, y de que la eólica ha elevado su aportación en un 40%.

El consejero delegado de la compañía, José Bogas, ha explicado que Endesa «ha puesto las bases para mantener la solidez de su negocio en el futuro, gracias, entre otras cosas, al esfuerzo inversor realizado en capacidad renovable». Además, la empresa «intensificará este esfuerzo en 2019, con la puesta en marcha de 879 megavatios (Mw) de nueva potencia renovable».

El resultado operativo (Ebitda) de la compañía ha mejorado un 2% hasta los 3.627 millones de euros. La firma explica que ese ratio habría crecido un 12% si se descuentan partidas no recurrentes como el reembolso del bono social entre 2014 y 2016, las liquidaciones de años anteriores en territorios no peninsulares o la regularización de ingrseos de otros ejercicios.

El informe de remuneraciones de la eléctrica, que también ha sido remitido a la CNMV, revela que Borja Prado percibió en su cargo de presidente 3,6 millones de euros en 2018. Prado cesará tras la junta de accionistas del 12 de abril, después del acuerdo alcanzado con el accionista mayoritario de Endesa, la firma italiana Enel. El año pasado su remuneración se redujo algo más del 1,5%. En concreto, percibió 1,13 millones de euros en concepto de sueldo; otros 188.000 euros de remuneración fija más 19.000 euros en dietas. Además, 835.000 euros en bonus variable a corto plazo y 904.000 a largo. A esas cuantías hay que añadir 252.000 de retribución en especie por «otros conceptos». Por otra parte, Endesa le ingresó 281.000 euros en su plan de pensiones, donde acumula 2,6 millones de euros.

La compañía propondrá a la próxima junta general de accionistas el pago de un dividendo bruto con cargo al resultado neto del ejercicio 2018 de Endesa de 1,427 euros por acción, lo que supone incrementar un 3% el dividendo realizado con cargo a los resultados de 2017 y una cantidad un 7% superior al dividendo mínimo que se anunció al mercado para ese ejercicio.

Con estos últimos resultados, las tres grandes eléctricas españolas dejan unas cuentas anuales muy diferentes, por sus diversas estrategias de negocio. Entre Iberdrola, Endesa y Naturgy, los beneficios conjuntos son de algo más de 1.600 millones de euros. En 2017, sumaban 5.600 millones. Sin embargo, en esta ocasión han incidido los resultados negativos de Naturgy, que se ha apuntado unas pérdidas de 2.822 millones en 2018 por el deterioro de activos de casi 4.900 millones. Por su parte, Iberdrola ganó 3.014 millones, un beneficio récord para la compañía, con un crecimiento del 7,5%.

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