Los convenios firmados en 2018 incluyen incrementos salariales de entre el 1% y el 2,3% para más de 8.000 burgaleses

Este año se ha firmado el convenio de Limpieza. /S.G. / El Norte
Este año se ha firmado el convenio de Limpieza. / S.G. / El Norte

Los cinco convenios firmados este año entre patronal y sindicatos incluyen aumentos salariales en todos los ámbitos | Sólo queda pendiente de firmar el nuevo convenio de productores, almacenistas y distribuidores de vino y licores

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

2018 está siendo un año de transición y cierta estabilidad en la negociación colectiva. Así lo demuestran los acuerdos alcanzados entre patronal y sindicatos en la renovación de cinco de los seis convenios sectoriales previstos en el calendario de este año. Cinco convenios que regularán las condiciones laborales de 794 empresas y 8.027 trabajadores de aquí a 2020 o 2021, dependiendo de los casos.

En concreto, a lo largo del año se han firmado los convenios de Cargas Fraccioandas (paquetería), Herbolisterías, Tintorerías, Limpieza y Transportes. Estos dos últimos bloques, los de mayor peso en la economía burgalesa, con 3.916 y 3.816 trabajadores adscritos, respectivamente, se tenían que haber firmado en 2017, pero el acuerdo definitivo no llegó hasta este año.

En este sentido, el vicesecretario general de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE), Íñigo Llarena, recuerda que la negociación de estos dos convenios fue la más «complicada». De hecho, en el caso del convenio de Limpieza se tuvo que acudir en varias ocasiones al Serla para desbloquear las conversaciones. Sin embargo, en ambos casos se llegó a un «acuerdo satisfactorio» para todas las partes, algo que se ha repetido en el resto de negociaciones afrontadas durante este año.

Aunque la casuística particular es compleja, dichas negociaciones se han traducido en incrementos salariales de entre el 1% y el 2% anual durante los años de vigencia de los covenios. Los mayores incrementos se han registrado en el convenio de Transportes, que recoge aumentos del 2% para las anualidades de 2017 y 2020 y del 2,3% para las de 2018 y 2019. El de Cargas Fraccionadas contempla incrementos de entre el 1,6% y el 2% entre 2018 y 2021, mientras que el de Herbolisterías recoge aumentos de entre el 1% y el 1,75% entre 2017 y 2021. El de Limpieza, por su parte, incluye incrementos de entre el 0,5% y el 2% entre 2017 y 2021, y el de Tintorerías hace lo propio, pero con una horquilla de entre el 0,5% y el 1,75% entre 2017 y 2020.

Otros tres convenios para 2019

Tras un año de acuerdos, la patronal y los sindicatos deberán afrontar el año que viene la negociación de otros tres convenios sectoriales cuya vigencia acaba el próximo 31 de diciembre. Se trata de los convenios de Despachos y Oficinas, Confiterías y Panaderías.

En total, estos tres convenios afectan a algo más de 600 empresas y casi 2.700 trabajadores en toda la provincia.

A partir de ahí, en 2019, se deberán afrontar las negociaciones para más convenios, alguno de ellos de especial relevancia para Burgos, como el del Metal, que afecta a 1.155 empresas y más de 13.000 trabajadores.

Con todo, amén de la mejora en otros ámbitos laborales, la fotografía general refleja una tendencia a la consolidación de los incrementos salariales tras unos años muy complicados. Así lo reconoce el propio Llarena, que destaca el «esfuerzo que han tenido que afrontar los trabajadores» durante los años más duros de la crisis, con congelaciones salariales o incluso recortes. «Es justo reconocer ese esfuerzo», subraya.

Ahora, en todo caso, parece que la situación se va estabilizando. De hecho, el crecimiento macroeconómico registrado en los últimos ejercicios ha permitido, no solo abordar incrementos salariales, sino también afrontar negociaciones a más largo plazo. «Se ha intentado ir a convenios de varios años de duración», explica Llarena.

Y eso a pesar de que las dudas han vuelto a aparecer en los últimos meses a merced de la desaceleración del crecimiento económico. «Estamos algo preocupados, porque en Burgos se está viendo una ralentización del crecimiento, sobre todo a partir de este verano» debido a factores como la caída de la fabricación automovilística o la implementación de nuevos aranceles comerciales en Estados Unidos. Unos factores que, según Llarena, pueden «afectar» a la economía burgalesa en los próximos años.

Pendientes de los vinos y licores

Sea como fuere, lo cierto es que 2018 se ha caracterizado por el acuerdo entre patronal y sindicatos. A estas alturas del ejercicio, sólo queda pendiente de abordar uno de los convenios inicialmente previstos, referente en este caso a los Productores, Almacenistas y Distrubuidores de Vinos y Licores. Eso sí, en este caso, el retraso viene motivado por el giro sustancial que se le ha querido dar al convenio, que hasta ahora no incluía a los productores, es decir, a las bodegas. «Hemos querido ampliar el ámbito de actuación», incluyendo a todas las empresas relacionadas con el sector del vino y los licores, que en la provincia tienen un gran peso económico.

Esta circunstancia ha obligado a partir casi de cero en las negociaciones, que por el momento no se han cerrado. La próxima reunión entre sindicatos y patronal tendrá lugar el 22 de noviembre y Llarena confía en que pueda haber «avances». Eso sí, lo que no garantiza el vicesecretario general de FAE es que la firma del convenio llegue antes de final de año. «No es seguro que se pueda firmar este año, pero en todo caso, el objetivo es que se llegue a un acuerdo cuanto antes», explica.

 

Fotos

Vídeos