La economía burgalesa seguirá creciendo y el empleo aumentará un 2,1%

Presentación del informe del BBVA. /Ricardo Ordóñez/ICAL
Presentación del informe del BBVA. / Ricardo Ordóñez/ICAL

Esta mejoría se traduce en un aumento de la creación de puestos de trabajo en Castilla y León con una previsión de 35.000 nuevos empleos en 2019

EUROPA PRESS.Burgos

Está previsto que el empleo en Burgos aumente el 2,1% y especialmente en el sector industrial, según recoge el informe sobre 'La Situación de Castilla y León', realizado por BBVA Research, que también apunta que la comunidad autónoma podría registrar un crecimiento del 2,3% en 2019 y del 1,9% en 2020.

Además, Burgos lidera, junto con Valladolid y Palencia, el aumento de la afiliación a la Seguridad Social en la región, y si las previsiones se cumplen puede alcanzar en los próximos años niveles 'pre-crisis'.

Los datos ofrecidos esta mañana, y ese crecimiento previsto del 2,3% de la economía regional en 2019, se traducen en un aumento de la creación de puestos de trabajo en la Comunidad, con una previsión de 35.000 nuevos empleos, que reducirán la tasa de paro promedio en un 2,1 puntos, hasta llegar al 8% a finales de 2020. Este dato situaría la tasa de paro a niveles anteriores a la crisis. Este informe contempla que en 2018 el PIB regional podría haber aumentado un 2,2%, con un crecimiento del 0,6% trimestral.

Así lo han explicado este martes el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, y la directora territorial Noroeste de BBVA, Yolanda Martínez-Bajo, en un acto que ha tenido lugar en el Palacio de la Merced de la capital burgalesa.

Factores de mejora

Esta evolución positiva es el resultado de varios factores como la mejora de la política monetaria, la bajada del precio del petróleo y un mayor impulso fiscal, que favorecerá el crecimiento en la región en los próximos años.

Así, este estudio prevé un mantenimiento del dinamismo del gasto de los hogares, y un aumento del consumo y de la inversión pública. En el sector de la construcción, la residencial sigue recuperándose, pero los precios de la vivienda han registrado una evolución negativa. También se observa una reducción de las exportaciones, sobre todo en el sector del automóvil.

Miguel Cardoso ha explicado que «en un entorno de desaceleración moderada, se mantiene el crecimiento en Castilla y León», si bien es necesario impulsar medidas que mejoren la capacidad de respuesta de las economías españolas, en un «entorno de incertidumbre», generado por las políticas europeas, el Brexit, la desaceleración global, pero sobre todo por la situación en España, con un rechazo a los PresupuestosGenerales, y la convocatoria de elecciones Generales del 28 de abril. Estos factores podrían poner en riesgo el crecimiento de la economía en España y en Castilla y León.

El estudio también plantea otros indicadores como una evolución demográfica baja y una reducción de la población activa en la Comunidad. También observa un rápido envejecimiento de la población, que se traduce en un aumento de la población con más de 65 años, si bien dentro de esta tendencia, Castilla y León está por debajo de la media nacional.