Artesa denuncia que buena parte del tejido creado en artes escénicas «podría desaparecer»

Miembros de Artesa. /ICAL
Miembros de Artesa. / ICAL

La Asociación pide que la Junta elabore un «programa cultural más específico de artes escénicas»

N. M. J./ICALBurgos

La Asociación de Empresas de Artes Escénicas Asociadas de Castilla y León (Artesa) denunció este viernes en Burgos la «delicada» situación en el que se encuentra el sector que, según señaló su presidente, Tomás Martín podría «desaparecer muy buena parte del tejido creado durante los últimos 30 años», si no se «toman medidas» para revertir esta situación.

Una docena de socios de la Artesa se reunieron hoy en el Teatro Principal de la capital burgalesa, para celebrar una Asamblea Extraordinaria, en la que se llevó a cabo una evaluación de la presencia de las artes escénicas en la Comunidad, así como para abordar las líneas de trabajo y las propuestas a presentar a la Junta de Castilla y León.

En declaraciones a los medios de comunicación, el presidente de la Asociación, señaló que el sector de las artes escénicas dentro de Castilla y León no se encuentra en un buen momento, por lo que pidieron a la Junta que se elabore un «programa cultural más específico de artes escénicas», y que se lleve a cabo un «compromiso real», para que en la comunidad autónoma haya unas «artes escénicas potentes».

Asimismo, en referencia a las declaraciones del consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, sobre que podrían especial interés en el mundo rural, Martín recordó que las compañías de artes escénicas de Castilla y León nacieron para «estar vinculadas a la comunidad y al mundo rural», por lo que deseó que las palabras del consejero también vayan orientadas hacia el sector artístico. En este aspecto, destacó que «en esa coincidencia puede haber esperanzas de un desarrollo y de salvar un poco las artes escénicas».

El presidente de Artesa puso de manifiesto también que uno de los grandes problemas que sufre el sector es que «trabajan muy poco para la comunidad», puesto que realizan muy pocos espectáculos en los teatros públicos de la comunidad.

En este punto recordó el proyecto llevado a cabo en Valladolid, 'Teatro en el Delibes', que contó con un total de 17 espectáculos teatrales para todos los públicos de compañías de la Comunidad y organizado por la Junta en colaboración con Artesa. Una propuesta que destacó que fue «un éxito», y que les gustaría «extender a toda la comunidad», o al menos a «todas las capitales de provincia» de Castilla y León.

«Aquí en Burgos había una predisposición muy marcada y buena con el anterior equipo del Ayuntamiento», dijo, para que este proyecto llegara también a la capital burgalesa, y añadió que «esperan que eso siga», aunque indicó que con la Junta «todavía no se ha concretado dineros y medios» que harán posible esta acción. Asimismo, añadió que con este ciclo su pretensión era «intentar abrir un camino propio y específico» y que si se pudiese llevar a todas las provincias «sería un paso muy importante» para Castilla y León.

Compromiso institucional

En relación a la posibilidad de llevar a cabo este ciclo en las provincias de la comunidad, el presidente de Artesa indicó que también sería necesario el compromiso de los responsables del área de cultura de las distintas provincias. «Esto siempre tiene dos pies», afirmó, «por una parte está el gobierno regional, pero por otra están los municipios». En este punto recordó que casi todos los teatros públicos de la Comunidad «pertenecen a los Ayuntamientos», por lo que la Junta «no podría llevar a cabo un programa dentro de la Comunidad sin contar con los propietarios de los teatros».

Por último, el presidente de la Asociación indicó que actualmente en Castilla y León hay entorno a unos 50 o 60 colectivos dedicados a las artes escénicas, de los cuales 24 forman parte de Artesa. «La situación tan grave ha creado también micro compañías», señaló, por lo que «se ha creado un tejido muy disperso y fraccionado».

Una situación que ha llevado a las compañías a «perder competitividad» ya que se están produciendo «espectáculos pequeños, de bajo coste», que posteriormente dificultan «venderlos fuera y dentro de la Comunidad». Además, afirmó que estos colectivos tan pequeños «difícilmente pueden abarcar proyectos de cierta envergadura», lo que provoca que la «propuesta escénica sea excesivamente débil», concluyó.