El Gobierno insiste en que es «razonable» el plazo de 20 años para implantar el coche eléctrico

Varios coches eléctricos. /AFP
Varios coches eléctricos. / AFP

La ministra Ribera llama al sector a adaptarse a la nueva realidad mientras la UE duda de que sea legal prohibir las ventas de combustión en 2040

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

No parece que vaya a haber marcha atrás en la estrategia del Ejecutivo de prohibir las matriculaciones de vehículos que funcionen con gasolina o diésel -modelos de combustión- a partir del año 2040, y una restricción a su uso diez años después. A pesar de las quejas mostradas por el sector automovilístico y de las llamadas a la calma por parte de una parte del Gobierno, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, insistió este lunes en que el plazo propuesto en el borrador de la Ley de Cambio Climático es «razonable» para adaptarse al objetivo marcado por su departamento, y que supondría la implantación del vehículo eléctrico en 22 años.

Ribera afirmó que España no puede ser «el vagón de cola» en el proceso hacia el que se dirige toda la Unión Europea en materia de descarbonización de la economía. «Lo peor que nos podemos encontrar es que nos pase un tsunami por encima», indicó la ministra. «Tenemos que anticipar esa preparación por parte de la industria», apuntó en 'Los desayunos de TVE'.

La titular de Transición Ecológica es consciente de que uno de los principales problemas a los que tendrá que enfrentarse su propuesta de poner fin a la venta de vehículos de combustión en menos de 22 años están relacionados con el sector de la fabricación. Por eso, destacó la importancia de ir transformándose para liderar esas nuevas alternativas que están surgiendo en el campo de la movilidad eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Al mismo tiempo, recordó que el 65% de los coches que se exportan desde las fábricas españolas van dirigidos a países donde también existen normas que quieren limitar la circulación de coches diésel o gasolina en diferentes periodos.

Ribera apuntó, entre las habilidades necesarias para adaptarse al nuevo modelo, el de la formación profesional, al tiempo que se precisa de un mayor entendimiento de la electrónica y no tanto de la mecánica, así como una apuesta por los mercados de proximidad y de los procesos industriales.

Confusión del usuario

La otra variable que se ve influida por el anuncio tiene que ver con los propios compradores de coches. La patronal de los concesionarios (Faconauto), ya advirtió la semana pasada que la incertidumbre es tal que ya se está dejando notar en las ventas de vehículos, con conductores que no saben si optar por un coche diésel, gasolina, híbrido o enchufable, ante el cúmulo de medidas y propuestas anunciadas. Ribera afirmó que quienes ahora tienen coche en propiedad «pueden estar tranquilos, porque tenemos tiempo con coches mucho más eficientes, con motores de combustión y también híbridos». En su caso, si la ministra tuviera que comprarse un coche en estos momentos, optaría por un híbrido. «Hoy puede haber coches eléctricos que si uno tiene en su casa el enchufe correspondiente, lo puede gestionar y si no... Como yo no tengo enchufe en el garaje, me parece que lo práctico sería comprarme un híbrido», afirmó. Sus palabras retrotraen a las que ya comentó en septiembre cuando afirmó que el diésel «tiene los días contados», lo que generó numerosas críticas en el sector de los fabricantes.

También reconoció otra necesidad de transformación, la de las estaciones de servicio hacia la movilidad eléctrica, un pilar clave para que los conductores opten en mayor medida por los vehículos enchufables.

Sin embargo, la ministra se puede encontrar con una traba inesperada por parte de Bruselas. El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, ha señalado que la Comisión analizará si la prohibición de vender en España coches diésel o gasolina desde 2040 «es conforme o no» con la normativa legal.

Arias Cañete recuerda que «no le consta» que ningún otro país haya fijado por ley la prohibición de matricular determinados modelos en ese plazo. «He oído declaraciones de Gobiernos de que en 2040 no se podrá, pero no lo he visto plasmado en legislaciones internas», apuntó. Bruselas esperará para ver cómo se materializa la propuesta del Ministerio de Transición Ecológica, para analizarla y valorar si juega en contra de la economía abierta y la libre circulación de bienes y servicios.

El comisario recuerda que en la Comisión no se plantean prohibiciones porque su labor es «establecer trayectorias con la contribución de cada sector a la descarbonización», pero sin llegar a ser drásticos.

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