Los hogares se ahorrarían 329 millones en luz si ajustan tensión y tarifa nocturna

Bombillas. /Jesús Ferrero
Bombillas. / Jesús Ferrero

Reducir la potencia contratada y optar por los precios de tramo horario supondría una rebaja media de 46 euros al año

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Las facturas de la luz que las compañías eléctricas están emitiendo en las últimas semanas van incorporando la información relativa a las dos posibilidades con las que cuentan los consumidores para ahorrar en sus recibos, y que solo una minoría conocía: la actualización de la potencia contratada y la posibilidad de optar por las tarifas de discriminación horaria –conocidas como 'nocturnas'–. Desde octubre, las comercializadoras tienen que recordar a los clientes que existen esas alternativas siempre que se encuentren en el sistema de precios regulados (PVPC), sin tener por qué acudir al mercado libre.

Esa fue la obligación que el Ministerio de Transición Ecológica incluyó en el decreto con medidas urgentes para limitar la subida del precio de la electricidad que se registró en septiembre. En términos globales, el impacto de la rebaja podría alcanzar un máximo de 329 millones de euros, en el caso extremo de que todos los usuarios optasen por modificar su potencia para adaptarla a sus usos reales y de que prefieran regirse con tarifas vinculadas a determinados tramos horarios.

En cada hogar, la rebaja media que supondría aplicar estas medidas alcanzaría los 3,8 euros al mes (es decir, unos 46 euros en el conjunto del año), lo que implica una reducción del 6% con respecto al importe habitual que abonan los consumidores acogidos al PVPC, que asciende a 63 euros.

El ministerio abrió la puerta a la posibilidad de que los titulares de contratos de luz particulares pudieran rebajar la potencia contratada en tramos de 0,1 kilovatios (kw), frente a los 1,1 kw que hasta ahora se exigían para cambiar la tensión de un hogar, lo que limitaba su aplicación al verse obligados a disminuir de forma drástica la potencia. El 40% de las casas tienen contratados entre cuatro y seis kilovatios, aunque el departamento que dirige Teresa Ribera entiende que existe «margen de ajuste». Si uno de esos puntos baja en 0,5 kw –por ejemplo, de 4,6 a 4,1–, su factura podría reducirse en unos 26 euros al año (algo más de dos euros cada mes). En ese colectivo se encontrarían 4,5 de los 11,2 millones acogidos actualmente al PVPC. De esta forma, el ahorro ascendería a 117 millones de euros. Por debajo de 4 kw es complicado un ajuste de potencia para un hogar con varios electrodomésticos; y por encima, quienes la tienen contratada es porque realmente la necesitan por el consumo intensivo de luz que realizan.

Por otra parte, las misivas que envían las eléctricas ya incluyen los cálculos para reflejar cuál habría sido el importe de esa misma factura si el usuario tuviera contratado un PVPC con discriminación horaria en dos o tres tramos del día. Actualmente, solo el 6% de los consumidores han optado por esta modalidad que consiste en pagar un precio más bajo del kilovatio/hora (kwh) entre las 22:00 horas y las 11:00 horas del día siguiente (o entre las 23:00 y las 13:00 en verano); y otro más elevado el resto del día.

Elección por tipo de consumo

Las estimaciones consideran que el ahorro que pueden alcanzar los todavía 10,6 millones de hogares sin esta modalidad sería de 20 euros al año. Si todos lo hiciesen, la factura se rebajaría en 212 millones de euros. De hecho, el comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) indica que, en lo que va de 2018, un hogar con la tarifa regulada estaría pagando, de media, 19,5 céntimos de euro/kwh con la tarifa habitual, y solamente 13 euros/kwh si tuviera la discriminación horaria. La diferencia por kwh consumido se ha situado en los últimos ejercicios en torno a siete céntimos de euro/kwh.

La elección de la tarifa nocturna depende de los hábitos de consumo de los hogares, porque para beneficiarse realmente de estos precios distintos en función de la hora deben realizar un mayor uso de electricidad durante la noche, y menor a determinadas horas del día. Por eso, y para cerciorarse de si le conviene o no, las eléctricas ya remiten la información adjunta en sus facturas con la simulación correspondiente en cada caso.

Por otra parte, en apenas un mes culmina la nueva prórroga para que los beneficiarios que tenían el antiguo bono social puedan solicitar incorporarse al nuevo sistema de ayudas en vigor desde octubre. Además, las eléctricas disponen hasta el 31 de diciembre para remitir el listado de los «potenciales beneficiarios» del bono térmico –aquellos que tengan concedido el de la luz o estén en trámite–, para que se beneficien de la ayuda directa de 25 euros cuyo pago se realizaría a lo largo de 2019.

 

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