Las horas extras rozan el nivel precrisis y ya suponen 7,5 al año por cada ocupado de la comunidad

Identificador de huellas digitales donde fichan los trabajadores de un hospital./JORGE PETEIRO
Identificador de huellas digitales donde fichan los trabajadores de un hospital. / JORGE PETEIRO

Los trabajadores castellanos y leoneses del sector industrial son los que más prolongan su jornada con 17,7 horas anuales por cabeza

ÁNGEL BLANCOVALLADOLID

La realización de horas extraordinarias tiene en Castilla y León un perfil industrial. En la región, el sector secundario es el que más horas extras acumula, en concreto dos de cada cinco (40,8%) se hacen en las plantas productivas. A continuación se encuentran servicios (39%) y, por último, la construcción (8,7%). A nivel nacional, el sector servicios es el que mayor número de horas extras registra, más de 98 millones, lo que supone el 66,9% del total, debido al elevado número de ocupados, seguido de industria (37 millones) y construcción (8,1).

Un análisis de la empresa de recursos humanos Randstad sobre la evolución de las horas extras remuneradas de los ocupados según el sector de actividad y la comunidad autónoma en donde residen pone de manifiesto que los trabajadores castellanos y leoneses del sector industrial son los que realizan más horas extraordinarias pagadas por cabeza (17,7 el año pasado, tras crecer el 3,6%), seguidos de los de construcción (9,6, con un retroceso del 20,3%) y los de servicios (4,2, con el 12,4% más). Es decir, que los ocupados de la industria duplican el promedio autonómico (7,5 horas) y hacen cuatro veces más horas extras que los del sector servicios.

Con información extraída de la Encuesta de Costes Laborales, el estudio concluye que los trabajadores castellanos y leoneses hicieron 7,3 millones de horas extras durante 2017, lo que supone un aumento del 8,8% respecto a la cifra registrada el año anterior. A nivel nacional, los empleados realizaron 146,95 millones de horas, el 9,8%. Con estos datos, cada ocupado de la comunidad realizó 7,5 horas extras en el ejercicio anterior, 0,3 horas menos que la cifra registrada a nivel nacional (7,8).

Tras situarse en mínimos de 100,8 millones de horas de prolongación de jornada en 2013, las horas extras han encadenado cuatro ejercicios de aumentos, superan ya los 136,8 millones de 2009 y se acercan al dato de 2008, que fue de 176,2 millones de horas remuneradas.

Según señalan desde Randstad, el volumen de las horas extraordinarias «está directamente relacionado con el número de ocupados que hay en cada momento en el mercado laboral y por la carga de trabajo que manejan los profesionales». En 2008, el número de horas extra realizadas por cada empleado también marcó la cifra más elevada (9,3), para después reducirse en más de dos horas el año siguiente (7,2) y registrar la cifra más baja en 2013 (seis). Desde entonces, las horas extra remuneradas aumentaron durante cuatro años consecutivos hasta alcanzar en 2017 las 7,8 horas por trabajador actuales.

Una solución puntual

Para Luis Pérez, director de Relaciones Institucionales de Randstad, «la utilización de las horas extra como herramienta para solventar los picos de actividad es efectiva, pero solo de manera puntual». «Un incremento prolongado de la jornada laboral de los empleados repercute de manera negativa en la productividad y el rendimiento de los equipos de trabajo, además de incrementar exponencialmente el riesgo de bajas laborales», explicó Pérez, que argumenta que «el mercado laboral actual ofrece diversas formas de flexibilización para adecuarse a las necesidades cambiantes de las compañías, como los contratos a jornada parcial o los contratos de duración determinada, que permiten solventar los picos de trabajo eventuales».

Castilla y León es la quinta región donde los trabajadores realizan menos horas extras por persona, una clasificación que encabeza Navarra (11,4), seguida de Cataluña (11,1) y Aragón (10,8). A continuación, por encima de la media nacional (7,8), se encuentra Asturias (9), Madrid (8,4), Castilla-La Mancha (8,1) y la Comunidad Valenciana (7,8). En el lado opuesto, con las menores cifras, se sitúan los empleados de Extremadura (3,6), que, al igual que el año anterior, son los que menos horas extra remuneradas realizaron en 2017. Le siguen Canarias (5,4), Cantabria (5,4) y Andalucía (6).

Dejando a un lado el trabajo de Randstad, un análisis más minucioso de los datos del INE para Castilla y León pone de manifiesto que si hay un colectivo cada vez más afectado por la prolongación de la jornada laboral es el de los empleados a tiempo parcial del sector servicios. Cada uno de estos trabajadores hizo en 2017 una media de cinco horas de más, frente a las cuatro de 2016. Es un incremento anual superior al 20%. Ni los asalariados a jornada completa, ni los de jornada parcial del resto de sectores vieron incrementadas sus horas extras con respecto al año anterior.

La realización de horas extraordinarias es voluntaria, salvo pacto individual o colectivo. Están prohibidas durante el período nocturno, salvo en las jornadas especiales, y se abonan económicamente o se compensan con descansos. La cuantía a percibir por cada hora extra no puede ser inferior al valor de la hora ordinaria y el máximo que puede hacer un trabajador al año es de 80.

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