La hostelería espera rozar el lleno durante el puente de la Asunción

Imagen de archivo de la Catedral rodeada de visitantes./Patricia Carro
Imagen de archivo de la Catedral rodeada de visitantes. / Patricia Carro

Dos tipos de turistas visitan la provincia durante estos días, los que están de paso y se alojan una noche y las familias que permanecen en Burgos durante varios días

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

La hostelería burgalesa prevé que el 90% de las habitaciones de la provincia estén ocupadas durante el puente de la Asunción, un porcentaje levemente más alto que el verano pasado. «Será un poco más fuerte que en otros años», explica el presidente de la Federación Provincial del Empresarios del sector, Luis Mata.

Las fechas que rodean al 15 de agosto son tradicionalmente buenas tanto para la hostelería de la capital del Arlanzón como para los alojamientos de los pueblos de la provincia. «Es el puente más fuerte del año. Media España está en movimiento durmiendo fuera de casa», declara Mata. En el caso de Burgos, conviven dos tipos de turistas, los que están de paso y pernoctan una sola noche y las familias que permanecen durante varios días para disfrutar de los encantos del territorio burgalés o para reencontrarse con sus amigos y parientes.

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Ademas, en esta ocasión, el puente de la Asunción coincide con el desarrollo de la cuadragésima primera edición de la Vuelta a Burgos, lo que también repercute en el crecimiento de la ocupación. La celebración de la prueba deportiva se ha retrasado una semana, lo que ha trastocado los planes de los hosteleros. «Siempre se celebraba en una semana en la que había menos demanda y aportaba más», agrega Mata, quien asegura que el cambio de fechas, obligado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) «no ha venido bien ni a los hoteles ni a la organización de la prueba». A los primeros porque hace siete días sus negocios tenían menos carga de trabajo y a los segundos porque la estancia del pelotón le saldrá más cara», según detalla.

Días de bares y restaurantes

Respecto a los bares y restaurantes, Mata declara que también son buenas fechas, especialmente en los pueblos, que reciben en torno a las 15 de agosto a la mayor parte de los veraneantes. «Hay verbenas y fiestas y funcionan muy bien», agrega. Asimismo, las estimaciones de la capital son igualmente positivas, ya que los turistas que consumen en barras y mesas compensan la salida de burgaleses hacia otros lugares.