El vaivén de Donald Trump con los aranceles de China sacude todas las bolsas mundiales

Dos inversores observan un panel informativo en la bolsa de Shanghai./AFP
Dos inversores observan un panel informativo en la bolsa de Shanghai. / AFP

Los mercados asiáticos se desploman y arrastran al resto de plazas después de que el presidente de EE UU amagara con subir las tasas comerciales

JOSÉ MARÍA CAMARERO MadridZIGOR ALDAMA Shanghai

Las negociaciones para acabar con la guerra comercial que enfrenta a Estados Unidos y China iban por buen camino hasta el pasado domingo, cuando parecía que el acuerdo entre ambas economías era inminente. Sin embargo, esas conversaciones van ahora demasiado lentas. La paz arancelaria está cada vez más lejos. Un día avanza un tratado; otro echa más leña al fuego. Esa es la estrategia del presidente norteamericano, Donald Trump, quien deshoja la margarita en Twitter, y sus mensajes contradictorios provocan suspiros de alivio o sudores fríos por todo el mundo. Este lunes fue el turno de esos últimos. Y los mercados bursátiles lo sintieron con efectos negativos.

Las principales Bolsas de Europa y EE UU se desinflaron de forma considerable durante buena parte de la jornada, aunque algunos índices lograron contener la sangría en los minutos previos al cierre. El Ibex-35 cedió finalmente un 0,84% (9.331 puntos), arrastrado por la oleada bajista del resto de mercados. Las acciones de las cotizadas industriales -las que tienen más intereses en las relaciones comerciales de países como China- fueron las más perjudicadas, como CIE Automotive, ArcelorMittal o Siemens Gamesa.

A ello se unieron las pérdidas de todo el sector bancario (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankia y Bankinter) y el efecto tractor bajista que ejerció Telefónica, la firma con mayor peso en el índice bursátil. El retroceso del Ibex llega en un momento en el que el selectivo estaba apuntando a máximos del año, en el entorno de los 9.500 y 9.600 puntos, tras revalorizarse casi un 10% desde que comenzara 2019.

La evolución del mercado español fue similar a la del resto de plazas europeas, donde el CAC francés cayó un 1,18%, el Eurostoxx un 1,10% y el DAX alemán un 1%. Lo hicieron después de que la bolsa de Shanghái cayera un 5,6% y la de Shenzhen se desplomara un 7,4%. En ambos parqués chinos, el batacazo fue el mayor de los últimos tres años, y más de mil empresas chinas retrocedieron el máximo diario del 10%. Los daños no se limitaron a los mercados de valores chinos y se extendieron por el continente asiático: Hong Kong perdió un 2,9%, Singapur retrocedió un 3%, y el Nikkei japonés fue el que mejor aguantó en este aviso bursátil con un ligero descenso del 0,22%.

Las pérdidas generalizadas llegaron después de unas breves declaraciones virtuales de Donald Trump en la red social que más utiliza para lanzar los mensajes de mayor impacto político y económico en todo el mundo. «Durante los últimos diez meses, China ha estado pagando aranceles del 25% en productos tecnológicos por valor de 50.000 millones de dólares y del 10% en otros bienes por valor de 200.000 millones. Estos pagos han propiciado parcialmente nuestro buen rumbo económico. Por eso, el viernes ese 10% aumentará al 25%. Y los productos chinos que no están gravados, y que tienen un valor de 325.000 millones, pronto lo estarán al 25%», escribió Trump en dos 'tuits' que hicieron temblar las bolsas de todo el mundo.

«Los aranceles que se pagan a Estados Unidos tienen un impacto pequeño en el precio final de los productos porque lo amortigua la propia China. Las negociaciones para alcanzar un acuerdo continúan, pero demasiado lento porque están tratando de renegociar. ¡No!», justificó en su rotundo tono habitual. «Durante muchos años hemos estado perdiendo entre 600.000 y 800.000 millones de dólares en el comercio internacional. De los cuales, 500.000 millones con China. Lo siento, pero no vamos a seguir haciéndolo», apostilló horas más tarde en Internet.

Reunión clave esta semana

Las palabras de Trump no sentaron nada bien en Pekín, y la prensa oficial china ni siquiera informó sobre las mismas para tratar de evitar que cundiese el pánico entre los inversores. Se llegó a especular con la posibilidad de que los dirigentes comunistas decidiesen cancelar el viaje del viceprimer ministro Liu He a Washington, pero, finalmente, parece que el principal negociador chino cruzará el Océano Pacífico para continuar con las conversaciones.

«La parte americana ha amenazado en muchas ocasiones con incrementar los aranceles», afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Geng Shuang, dejando entrever sus dudas sobre las verdaderas intenciones de Trump. «Esperamos poder progresar en las conversaciones y trabajar conjuntamente con Estados Unidos para lograr un acuerdo que beneficie a ambas partes. Todos en China y fuera de ella estamos preocupados por el resultado de la próxima ronda de negociación», añadió. Y es evidente que los vaivenes de Trump desconciertan a la delegación china y mantienen al mundo en vilo.

Los analistas consideran que el anuncio inesperado de Donald Trump es un paso más en su estilo negociador para tensar la cuerda hasta el último segundo, aunque no esperan que ambas potencias no lleguen a un acuerdo. «Creemos que el anuncio de hoy debe verse en ese contexto, es decir, las negociaciones pueden estar en las etapas finales y Trump está utilizando la influencia que tiene para lograr cerrar el acuerdo», explica Ted Murphy, socio director de Baker McKenzie en Washington. Este experto considera que si el viceprimer ministro Liu acude a EE UU esta semana hay una mayor probabilidad de que se alcance un pacto; mientras que, si se queda en casa, entonces el aumento propuesto en los deberes entra en vigencia.

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