Los notarios crean una 'web' para evitar la imposición de los bancos al firmar una hipoteca

Una pareja ante un notario en la firma de la hipoteca. /R. C.
Una pareja ante un notario en la firma de la hipoteca. / R. C.

Habilitarán una plataforma donde los ciudadanos podrán acceder a los perfiles de 3.000 fedatarios públicos en el proceso de información previo a la aprobación definitiva, como marca la reforma hipotecaria

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Quienes vayan a embarcarse en una de las operaciones financieras más importantes de la vida de muchas personas, la de la compra de una vivienda y la solicitud de una hipoteca, van a tener la posibilidad de acceder de forma más directa y ágil al notario que deseen que les de fe pública a través de la plataforma telemática que va a poner en marcha el Consejo General del Notariado. Mediante una página 'web' y aplicación móvil, los futuros hipotecados podrán decidir a qué notario acuden de forma más sencilla que hasta ahora, porque «es difícil salir del circuito que mandan los bancos», tal y como ha reconocido el vicepresidente del CGN, José Luis Lledó, en la presentación de esta iniciativa.

Habitualmente, cuando un banco inicia el proceso para escriturar una hipoteca guía al cliente de forma determinante para que realicen la operación en una determinada notaría. La libertad de elección no es novedosa con la reforma de la Ley Hipotecaria que el Congreso aprobó a finales de febrero, aunque esta plataforma permitirá a los ciudadanos «realizar de forma telemática este proceso» de asignación de su notario, siempre que se tengan en cuenta criterios de proximidad con respecto al domicilio del solicitante o la ubicación del inmueble a financiar, entre otros.

Uno de los criterios que tienen en cuenta muchos españoles a la hora de elegir a un notario es el de la «confianza» que le genera, según explica José Luis Lledó. Aunque también tiene relevancia el posible descuento que le puede aplicar la notaria y que alcanza un máximo del 10% sobre los aranceles fijados por la normativa.

La plataforma de los notarios estará en marcha a partir del 16 de junio, cuando el Gobierno haya aprobado el decreto que se encuentra en fase de tramitación y que desarrolla la reforma hipotecaria en vigor. En el texto del proyecto de ese decreto, que ha estado expuesto a consulta pública, se especifica que los notarios deben estar interconectados entre ellos, y que el banco o la gestoría que hayan contratado debe mantener conexión con la plataforma de los fedatarios públicos, que será la habilitada por Ancert, la sociedad de los notarios encargada desde hace años de los trámites telemáticos de todas las operaciones que validan en sus despachos.

Libre elección

Una vez que el ciudadano haya recibido una oferta del banco sobre las condiciones de su hipoteca y le convenzan, podrá acceder directamente a la plataforma donde podrá elegir el notario deseado mediante el uso de un usuario y contraseña. Una vez que lo haga, el banco deberá remitirle al fedatario público toda la documentación de la escritura. A partir de ese momento, comienzan a contar los diez días que la ley establece que tiene un ciudadano para acudir al notario, informarse sobre las condiciones del préstamo y revisarlo para evitar posibles conflictos futuros, como los que han ocurrido con las cláusulas suelo o los gastos iniciales, entre otros muchos.

La reforma de la ley otorga un papel clave a los fedatarios públicos como asesores de los clientes que se encuentren negociando una hipoteca con sus entidades, al obligar a acudir a los despachos de los notarios en dos ocasiones: una vez para que el notario compruebe que el banco ha entregado toda la información necesaria a su cliente relativa al préstamo, para cerciorarse de que ha comprendido las condiciones del contrato; y en una segunda ocasión, al firmar, como ocurría hasta ahora. En la primera visita al notario, que será gratuita y a la que no tiene que acudir el representante del banco, el cliente deberá conocer ya la ficha de advertencias estandarizadas, que ya se obligaba al banco a ofrecer a su cliente, así como otra ficha «con las cláusulas que puedan ser potencialmente más peligrosas».