Editorial: Más trabajadores indefinidos

La estabilidad de las plantillas permitiría trasladar la competitividad de la contención de los costes a la calidad del empleo

Un trabajdor explica el grafico que representa los indices de venta en la empresa. /I. L.
Un trabajdor explica el grafico que representa los indices de venta en la empresa. / I. L.
El Norte
EL NORTEValladolid

La decisión de Funcas de conceder al incremento de contratos indefinidos la calificación de 'El dato de 2018' destaca que el año anterior aumentaron en 400.000, mientras los contratos temporales lo hacían en 148.000. Lo que desde un punto de vista estadístico corrige muy levemente la relación entre ambos tipos de contrato, sin que pueda hablarse aun de que nos encontramos ante una tendencia con visos de continuidad. Para ello sería necesario comprobar que se mantiene durante 2019. En cualquier caso, tan positiva novedad permite suponer que ha reverdecido la confianza de muchos empleadores.

El incremento de los contratos indefinidos es, a la vez, el reflejo de la mejoría económica que experimenta el país –aun contando con las incertidumbres del entorno global–, y una condición necesaria para que se reactiven las empresas mediante la estabilización de las plantillas. Por el contrario, la temporalidad en el empleo responde a las dudas que genera la coyuntura, y contribuye a una competitividad basada fundamentalmente en la contención a la baja de los costes salariales. Hay además un aspecto que ha de tenerse en cuenta. La divisoria entre contratos indefinidos y temporales apunta también a las diferencias de cualificación entre los trabajadores. Diferencias que tienden a agudizarse cuando la precariedad se impone como expectativa de futuro, y la contratación indefinida no sirve de estímulo para la mejora de la formación.

Las vicisitudes económicas impiden a muchas empresas medianas y pequeñas establecer horizontes que vayan más allá de un plazo corto. De ahí que sus contratos laborales sigan presentando un panorama tan escorado hacia la temporalidad. Por lo que resulta imprescindible que la recuperación alcance una velocidad de crucero, aunque sea mínima, para procurar un escenario en el que la estabilidad en el empleo se haga valer como factor de competitividad. Es importante también que bajo la denominación de 'indefinidos' no se solape un alto porcentaje de rotación en los contratos; de manera que empresas y trabajadores encuentren de verdad un interés común en la estabilización de las nóminas. Una fuente de mejora en cuanto a calidad e innovación, una oportunidad para la formación y la carrera profesional, y un recurso añadido para contraponer algo de certidumbre a los interrogantes del porvenir.

 

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