La justicia europea da un paso más para obligar a las empresas a implantar el registro diario de jornada

Un empleado de una fábrica./Maika Salguero
Un empleado de una fábrica. / Maika Salguero

Ésta es la postura que defiende el abogado general del TJUE, que no obstante estima que es cada Estado miembro el que debe determinar la forma y el modo de hacerlo y velar por su cumplimiento

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La justicia europea ha dado hoy un paso más para obligar a las empresas a que lleven un registro diario de la jornada de sus trabajadores, un tema que está encima de la mesa del actual Gobierno de Pedro Sánchez, quien ya ha anunciado en varias ocasiones su intención de aprobar esta medida con el objetivo de perseguir las horas extras fraudulentas, tal y como de hecho consta en un borrador sobre las modificaciones que hay que hacer en la reforma laboral y que goza del beneplácito de los sindicatos y de la rotunda oposición de la patronal.

Desde hoy esta medida goza al menos de un seguidor más: el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Giovanni Pitruzzella, quien en las conclusiones que hoy ha hecho públicas propone al Tribunal de Justicia que imponga a las empresas la obligación de implantar un sistema de cómputo de la jornada laboral efectiva de los trabajadores a tiempo completo, siempre y cuando no se hayan comprometido de forma expresa, individual o colectivamente a realizar horas extraordinarias y que no tengan la condición de trabajadores móviles, de la marina mercante o ferroviarios; de esta forma, se oponen a que una normativa nacional no establezca esa obligación, tal y como ocurre en España.

No obstante, precisa que los Estados miembros deben de tener la libertad para establecer la forma de registro del tiempo efectivo de trabajo que considere «más adecuada para conseguir que el Derecho de la Unión tenga efecto útil», según explica.

Su postura la argumenta en el hecho de que una protección «plena y efectiva» de los derechos laborales sobre la duración máxima del trabajo y los períodos de descanso conlleva «el establecimiento de obligaciones específicas de los sujetos involucrados. A su vez, considera que los Estados miembros «están obligados a adoptar una normativa nacional adecuada para garantizar la protección de la salud y de la seguridad del trabajador a través del respeto efectivo de los límites del tiempo de trabajo».

El abogado responde con esta postura a una cuestión prejudicial que la Audiencia Nacional planteó al Tribunal Europeo después de una demanda presentada por varios sindicatos contra Deutsche Bank para que se declarase la obligación de implantar un sistema de registro de la jornada efectiva, con vistas a comprobar que se cumplen los horarios establecidos.

El banco alemán alegó que el Tribunal Supremo había establecido que las empresas no tienen la obligación de llevar un cómputo de las jornadas de toda la plantilla, sino solo de las horas extra. Pero la Audiencia Nacional mostró sus dudas sobre la conformidad de esta doctrina con la normativa europea.

Esto se trata, no obstante, de una mera opinión y habrá que esperar a que en los próximos meses el el TJUE decida si las empresas tienen la obligación o no de llevar un registro diario de la jornada.

 

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